El Real Madrid gana la liga en el Camp Nou

Casi un año y medio después de la derrota más dura en la época Mou, el Real Madrid, en un ejercicio de madurez y de inteligencia futbolística ganó a un Barcelona al que neutralizó.

 Han pasado muchas cosas desde aquel 5-0, habiéndose jugado hasta diez partidos entre los dos rivales. Aquel partido marcó un antes y un después porque el Real Madrid llegaba de una racha de 7 victorias y porque puso en juego a todo su arsenal ofensivo. La derrota obligó a Mourinho a cambiar los esquemas varias veces con resultados no siempre positivos. Pero desde entonces el equipo ha ido evolucionando hasta aquel otro buen resultado en la vuelta de la Copa del rey, con un Real Madrid sin miedo y con carácter.

 Ayer, además, el Real Madrid ganó el partido cuando lo tenía más difícil tras el empate del Barcelona. Ganó con prácticamente los mismos que el año pasado perdieron 5-0 con la excepción de Arbeloa por Carvalho y Marcelo por Coentrao. Es decir, con dos laterales más potentes defensivas y con la inestimable aportación de Ramos.

 Esos cambios que en realidad constituyen la base del Real Madrid este año son fundamentales para entender el partido de ayer. También lo es la aportación de jugadores como Khedira o Xabi pero también los atacantes. Sin su aportación defensiva el Real Madrid generó el año pasado múltiples huecos.

 Ayer, en cambio, el Real Madrid concedió muy pocas ocasiones. Es cierto que el Barcelona tuvo el dominio del balón, pero no de las áreas. El “toqueteo intelectual” generó como ocasiones de peligro,además del gol de Alexis, una jugada de Xavi que sacó Casillas y un tiro a la grada de Tello cuando estaba solo ante la portería. Del resto del partido se recuerdan pocas ocasiones claras blaugranas.

 Y ello se explica sin duda por el magnífico partido de todos los jugadores del Real Madrid. Es difícil señalar a alguno en especial.  Arbeloa y Coentrao fueron superiores a sus pares, Tello y Alves. Especialmente efectivo estuvo el portugués que no dejó pasar ni una vez a Alves. El partido de Ramos y Pepe les confirma a ambos como la mejor pareja de centrales del mundo. Los dos, jugadores demasiado emocionales tendentes a veces a tomar malas decisiones a veces, hicieron un partido perfecto. Sin faltas tontas, achicando en todo momento y controlando a Messi como pocas veces se ha visto. Meritoria la actuación de Pepe aguantando con una tarjeta e importante la labor de Ramos capitaneando al equipo.

 Entre ellos dos y los medios, Khedira y Xavi, con la aportación a veces de Ozil metiéndose entre medias, Messi desapareció. El argentino, que lleva además sin marcar los últimos 4 clásicos solamente apareció en la jugada del gol con uno de sus eslalons imposibles.

En ataque, el Real Madrid tuvo en Benzema y Cristiano pero también en Ozil, a tres hombres que por sí solos lograron generar peligro. Desaparecido y totalmente impreciso Di María y sin la aportación ofensiva de Marcelo, ellos tres solos mantuvieron en jaque al Barcelona. La prueba más clara de ello es que el Real Madrid tiró más veces entre los tres palos(6 contra 3), sacó más cornes (7 contra 4) y remató las mismas veces a puerta(14).

 Por eso quedarse con el dato de la posesión(73 contra 26) es limitar el concepto futbolístico a la tenencia del balón. La posesión del balón debe tener el objetivo de rematar a puerta y de marcar gol. Por si solo mantener el balón en posiciones cómodas para el rival no significa nada. Es un estéril ejercicio de pases, que a modo de rondo en realidad no incomodan al rival. El Real Madrid estuvo en realidad más cómodo que el Barcelona en defensa y en ataque, a pesar de que jugadores como Pepe o Casillas estuvieron imprecisos en sus pases.

 El Barcelona, con su estilo de juego basado en la posesión a todo costa, se convierte en realidad en un equipo conservador. Cuando tu objetivo es conservar la pelota a toda costa sin arriesgarla eres en realidad más defensivo que el rival. De hecho, el Real Madrid a veces arriesga demasiado el balón con pases arriesgados y regates imposibles. El Real Madrid, con mucha menos posesión perdió el balón las mismas veces que el Barcelona (95 contra 96).

 El equipo azulgrana toca y toca normalmente hasta que aparece Messi, o en segunda instancia Alves e Iniesta. Anulados los tres no hay plan B. Ni tiros de media distancia ni otra manera de arriesgar el balón. A falta de un delantero centro y con un equipo de baja estatura los centros por banda no llevan peligro. Con el Real Madrid recuperando más balones(73 contra 67), el Barcelona sufrió con los ataques fulgurantes del Madrid.

 La entrada ya a 20 minutos del final de Granero le dio al Madrid la paciencia y tranquilidad definitiva para controlar el resto del partido con el partido a favor. Debo hablar positivamente del canterano que tanto en este partido como en aquel 2-2 en la Copa  ha demostrado madurez para entrar en el campo y pedir la pelota sin olvidarse de sus tareas defensivas. Es cierto que le falta físico para aguantar 90 minutos pero le sobra inteligencia para leer los partidos y eso es una gran noticia para el Real Madrid. Tener jugadores que aporten desde el banquillo sin sentirse titulares es también mérito de Mourinho.

 Por último, no me puedo olvidar a Cristiano Ronaldo. Hasta la saciedad se ha repetido que no aparece en los partidos grandes. Mismamente se dijo el otro día sobre su partido en Munich a pesar de dar la asistencia del gol. Ayer apareció pidiendo calma al público con un gol fundamental pero también lo hizo generando peligro por la izquierda y también defendiendo. Y lo más importante, lleva apareciendo y marcando los últimos tres clásicos. Para ser un jugador que se esconde no está mal, como tampoco está mal sus 42 goles.

 Con la victoria de ayer el Madrid rompe bulos y mentiras. Como equipo defensivo ha logrado 109 goles, ataca más y mejor que el mejor equipo de la historia, va camino de los 100 puntos en liga (si gana el resto de partidos), es capaz de ganarle al máximo rival en circunstancias de presión y sobre todo tiene a un equipo que rema en la misma dirección juegue quien juegue.

 Si es capaz de ganar al Bayern y luchar por la final de la Champion diez años después habrá hecho su mejor temporada en las últimas dos décadas. Y si no no dejará de ser un año espectacular.