Crónica de una eliminación anunciada

No fuimos pocos los que empezamos a ver hace tiempo cierta decadencia en la selección. La Copa Confederaciones, pero también muchos partidos amistosos y sobre todo el día a día, nos hicieron pensar que determinados jugadores habían acabado su ciclo. Por eso, advertimos que la convocatoria era demasiado complaciente. Jugadores como Xavi, Villa o Casillas, representantes de éxitos anteriores pero ya amortizados, comandaban esta selección. Fuera de la lista se quedaban casi todos los sub 21, campeones hace poco y una serie de jugadores como Gabi o Llorente que habían hecho méritos suficientes para ir con la selección.

Los ciclos se acaban tarde o temprano pero hay maneras de hacerlo y esta de España ha sido la peor posible, porque deja la sensación de que la convocatoria era, bien un homenaje a esta generación o bien un equipo de amigos de Vicente Del Bosque. Cuando lo que estaba en juego no era solamente el prestigio actual sino la selección futura.

Solamente el partido de Australia separa a España (antes conocida como la Roja) del mayor ridículo de un campeón del mundo. Hace solamente 4 años Italia caía tras dos empates y  una derrota por 3-2 y antes Francia la había precedido en el 2002, en el ocaso de la campeona del 98, la selección comandada por Zidane.

Pues bien, ese destino se ha repetido con España pero de la manera más dura. Una terrible goleada contra Holanda y una justísima derrota contra Chile, mejor durante los 90 minutos, eliminan a España en la segunda jornada, en su peor versión de los últimos años. Queda además de la eliminación, la sensación de impotencia de un grupo ya caduco.

El resultado, una selección agotada mental y físicamente. Un equipo justamente loado en el pasado pero injustamente aplaudido en el presente. La autocomplacencia de una gran parte de la prensa y la afición, pero sobre todo del seleccionador, han provocado esta terrible debacle.

Es cierto que el fútbol son ciclos pero también lo es que la misión de un entrenador es prever esos cambios en los futbolistas e ir renovando la selección. Esa renovación fue lo que en origen permitió a España empezar a construir un equipo campeón. Fue con Luis Aragonés, quien contra viento y marea apostó primero por eliminar a las vacas sagradas, especialmente a  Raúl, y luego incorporar un estilo de juego de toque rápido con posesión, amparado en jugadores como Silva o Iniesta y Xavi, que empezaron a jugar juntos por primera vez en la selección.

Si Luis nunca hubiese apostado por el cambio es probable que no hubiésemos alcanzado estos éxitos. Pero para eso, hubo que ser valiente, apostar fuerte y tener visión de futuro. Justo lo que no ha sucedido con esta selección.

Mientras nos dormíamos en los laureles, el resto de selecciones afilaban los dientes, renovaba sus equipos y se preparaba para ir al mundial a morir. Esa fue la diferencia entre Holanda y Chile, con España, el hambre de victoria. Le dije a un amigo antes del Chile contra España que ese partido sería como el Atlético de Madrid contra el Barcelona. Un equipo de gladiadores contra un equipo de campesinos. Un equipo dispuesto a luchar por cada balón como si fuese el último contra otro que lo contemplaba.

Y si en cierta manera, los triunfos del pasado tenían parte que ver con el éxito del Barcelona, este fracaso tiene también que ver con el estado de muchos jugadores del Barcelona. Esa misma decadencia se vislumbra en jugadores como Casillas o Xabi Alonso. Pero mientras algunos decíamos que debía haber un relevo en la portería otros hablaban de los méritos del pasado. Pero los títulos pasados son solamente eso, algo que quedó atrás. Por eso Brasil tiene 4 estrellas y por eso los equipos grandes están continuamente obligados a ganar.

No le reprocho a Del Bosque que quisiera homenajear a esta generación, le reprocho que lo hiciera en un mundial. No después del esfuerzo que ha costado crear un equipo no ya campeón, sino competitivo. Han sido demasiados los bolos para pasear a estos jugadores como para hacerlo también en una cita oficial.

Pero ya está hecho y ya solamente queda mirar al futuro. Y aunque el pasado es glorioso no tiene porqué no serlo el futuro. España como selección, como idiosincracia,  ya ha perdido el miedo a cuartos, y el miedo a ganar un título y mirar de frente a las grandes selecciones.

Y aunque esta derrota es dura, no debería servir en el futuro para acomplejar a los que vengan, una generación de campeones en categorías inferiores. Los Isco, Carvajal, Thiago, Jese, Delofeu, Koke, junto con jugadores que todavía tienen mucho recorrido como Javi Martinez, Alba, Iñigo Martinez y algunos veteranos como Ramos, Iniesta o el injustamente tratado Llorente, entre otros tienen que asumir ahora el relevo.

Tendrá que llegar un técnico nuevo que haga esa revolución. Para eso, esta derrota tan dura es buena, porque no habrá nadie que se atreva a criticar los cambios. Así que nadie me diga que solamente tengo que aplaudir  a esta selección. Ya se le aplaudió merecidamente, pero ahora toca hacer autocrítica y empezar a construir una nueva selección. Solamente así podremos volver a ser grandes.

La posesión, ese gran impostor

Las semifinales de la Champion League han dejado como gran perdedor a Pep Guardiola. No tanto al Bayern de Munich que demostró su potencial el año pasado ganando el triplete, sino al técnico catalán y a su concepto extremo del fútbol de posesión. Llegó incluso a decir en rueda de prensa tras el partido que habían perdido por no controlar el balón en la primera parte.

El juego del Real Madrid con un 35% de posesión dice lo contrario, pero también lo dice la otra semifinal, con dos equipos que básicamente juegan a no dominar el juego a través de la posesión. Buscan, más bien al contrario, dominar el juego a través de una defensa férrea y de un juego muy táctico y ordenado.

El tiki-taka entendido no como aquel juego maravilloso que nos dejó la España de Luis Aragonés o incluso el Barcelona de Guardiola, sino como sistema extremo donde es más importante retener el balón a toda costa, antes de arriesgarlo con un regate o un tiro, ha sufrido una gran debacle.

Ese estilo de juego vive hoy sus días más bajos, a pesar de que hace no tanto parecía la única solución posible para lograr el triunfo. Durante el exitoso primer año de Guardiola parecía que ese estilo era el único posible e incluso en el Real Madrid surgieron los aduladores y aquellos que pensaban que esa era la única vía para el éxito. Parecían no saber todos estos que el fútbol son ciclos y que el fútbol del Real Madrid nunca ha sido precisamente de toque-toque, sino más bien un fútbol vertical, de control de balón en ocasiones pero concediendo muchas ocasiones.

Luego llegó Mourihno y venció por primera vez al equipo de Pep en aquella inolvidable eliminatoria en la que el Inter primero ganó en la ida 3-1 y después aguantó de manera estoica con diez jugadores, cediendo solamente un 1-0. La eliminatoria de los aspersores comenzó a sembrar las dudas en el tiki-taka como único modelo posible, como un modelo radical, imposible de cambiar hasta en las circunstancias más adversas.

En los siguientes años la lucha cuerpo a cuerpo entre Pep Guardiola y José Mourihno acabó con el primero exiliado en New York y con el segundo exhausto en Madrid, tras vencer, eso sí al Barcelona finalmente y lograr una inigualable liga de 100 puntos.  Esa fue la segunda gran estocada de Mourihno, tras la primera con el Inter.

El precio que pagó Mourinho fue un desgaste total del que también se contagió un Real Madrid que en su último temporada no ganó nada.  El precio que pagó el Barcelona fue mucho menor y a pesar de que el tiki-taka, el estilo de juego de la posesión por la posesión vivió su capítulo más sangrante contra el Bayern de Munich,  pareció paliarse logrando ganar una liga que el Real Madrid regaló en los primeros partidos de la temporada.

Ese triunfo palió el dolor de una derrota ante el Bayern de Munich que debió hacer saltar todas las alarmas, pero que pareció provocar el efecto contrario. El club siguió creyendo ciegamente en el mismo estilo y jugadores, a pesar de que ya eran tres las claras advertencias.

Con un nuevo entrenador y el fichaje estrella de Neymar, el Barcelona se creyó su propio discurso, ignorando la máxima del fútbol que habla de ciclos naturales. Ciclos cuyo fin es inevitable pero que deben gestionarse de la mejor manera posible para evitar muchos años vagando en el desierto. Solamente tenían que haber visto al vecino. El Real Madrid  gestionó pésimamente el ocaso galáctico.

La llegada del Tata, con los primeros resultados del año pareció nuevamente un acierto, aunque en realidad era un nuevo parche que mientras duró puesto cumplió su función. Con el Atlético de Madrid como equipo de moda, y con el Real Madrid sin el corsé de Mourinho y nuevos jugadores de refresco, se empezó a ver a un equipo en decadencia.

La decadencia llegó incluso al discurso, con Xavi Hernández afirmando aquello del “resultado es un impostor”. Esa frase escondió en realidad la impotencia de un equipo que había antepuesto el estilo al resultado no por convicción sino por necesidad. Porque el Barcelona ya no ganaba como antes no porque mantuviese el estilo sino porque no podía.

El golpe de la Copa del Rey y la eliminación ante el Atlético de Madrid en una eliminatoria pésima del equipo blaugrana ha sido la puntilla a un modelo que necesita regenerarse.

Un golpe, que  paradójicamente parece agravarse con la derrota de un Bayern de Munich que practica el mismo estilo de juego que el Barcelona, y que parecía una especie de versión 3.0 del fútbol ya caduco del último Barcelona.

El Príncipe de Asturas a Casillas y Xavi Hernández

Si amigos, voy a criticar el premio otorgado a Casillas y a Xavi Hernández. No me gusta ir a favor de corriente pero menos me gusta el falso buenismo y esta nueva moda empalagosa de otorgar valor a lo que realmente no lo tiene. No es que esperase algo distinto del Príncipe de Asturias. Estos premios hace tiempo que a mis ojos están devaluados.

Decía el príncipe que se les premiaba “por ser un modelo para los jóvenes tanto por su capacidad competitiva como por su actitud conciliadora. Por demostrar que la rivalidad se puede compartir con la amistad”. En este caso concreto se le está dando importancia a algo que en realidad no la tiene y que sucede casi desde que el fútbol es fútbol y hay selecciones y clubes. Y por supuesto también sucede en otros deportes. Recordaba alguien por twitter que Raúl y Guardiola tenían también mucha amistad y respeto mutuo. Pero como ellos dos hay cientos de ejemplos en el mundo.

Es más, por una vez estoy de acuerdo con lo que dijo Piqué:

“Sinceramente, no entiendo que Carles Puyol no esté recogiendo el Premio Príncipe de Asturias con Iker y Xavi”

Puestos a premiar el respeto, la actitud conciliadora y la máxima capacidad competitiva, yo también habría incluido a Puyol. Es más, lo habría hecho muy por delante de Xavi, que en los últimos tiempos se ha empeñado en hacer lo contrario de lo que dicen que ha hecho los que le premia. Es decir, criticar al máximo rival, calentar a veces los partidos y mostrar una actitud muy alejada del respeto debido entre profesionales. Los enlaces están por internet y todos tenemos memoria.

En cambio, del capitán blaugrana, Puyol, no creo que muchos madridistas tengan queja. Siempre ha desempeñado su profesión con la máxima intensidad. Podríamos decir de él que es un tipo noble, al que no recuerdo declaraciones fuera del campo tan ventajistas como las de Xavi.

Y si avivamos un poco más la polémica y puestos a premiar, también estoy absolutamente de acuerdo con las palabras en twitter del palista, Saul Cravioto, contestando a las de Piqué:

“Pues yo no entiendo que lo recoja un futbolista cuando se os premió hace 2 años, estando David Cal con 5 medallas Olímpicas”

 

Y todo ello, máxime si tenemos en cuenta que la selección española ya recibió su premio, bien merecido y que hay un gigantesco elenco de deportistas que han hecho méritos. Se trata de aprovechar la popularidad del fútbol y de estos dos jugadores para amplificar el premio, perdiéndose por el camino el sentido del premio.

 

 

El premio Príncipe de Asturias a Xavi y Casillas

Los Premios Príncipe de Asturias deben estar de horas bajas, como la institución que representan. Quizá eso explique el premio en la modalidad deportiva a dos jugadores: Xavi y Casillas.

 Me parece que desde hace demasiado tiempo se tiene demasiada prisa en premiar a los deportistas españoles. Si lo que se pretende es tener una vocación internacional y premiar realmente a los grandes deportistas, se debería optar por otro tipo de nominados.

 De igual manera tampoco tiene demasiado sentido premiar una amistas entre dos rivales. Eso es algo que está a la orden del día, no solo en la selección española sino en el resto. Se trataría de premiar algo excepcional, un desempeño único, algún logro verdaderamente ejemplar.

 No faltan ejemplos y seguro que a cualquiera, aunque no le guste el deporte se le ocurren media docena de nombres. A bote pronto Phelps sería un magnífico candidato ahora que se retira o Federer o cualquier otro. El año pasado fue un gran acierto el premio a Gabreselassie, un atelta, con toda una carrera detrás.

 El premio a Casillas y Xavi, además de estar repetido, después de premiar a la selección española de fútbol en el 2010, es un premio excesivamente influido por el fútbol y por las polémicas entre Real Madrid y Barcelona. Eso es algo, que sacado de contexto no se entiende. Existen rivalidades históricas entre deportistas que fuera del campo demuestran grandes amistades.

 Mismamente hemos visto durante estas olimpiadas la amistad entre Bolt y Blake o entre Phelps y Locke. ¿Conlleva eso un mérito especial? ¿Tiene algún sentido premiarlo como algo excepcional?

 Pues si se trata de crear unos premios prestigiosos y de valor, desde luego que no. Ahora bien, si queremos enfatizar que nuestros deportistas españoles son los mejores, los más auténticos, humildes y demás, desde luego están en el buen camino.

Inteligencia futbolística

Tanto en el fútbol como en el resto de deportes colectivos, lo que diferencia a un buen jugador de un jugador excepcional es su inteligencia en el terreno de juego. Mas allá de las necesarias cualidades físicas y técnicas, indispensables para llegar a lo más alto, el criterio diferencial por el cuál un jugador de fútbol asciende a la categoría de crack mundial es su inteligencia futbolística. Puede haber desde luego jugadores pululando en segunda o segunda B con esta cualidad pero si no va acompañado de las anteriores resulta imposible para alcanzar un nivel superior.

Pero, ¿qué es la inteligencia futbolística? Por supuesto no se puede aplicar este criterio de la misma manera a un defensa que a un delantero o un mediocampista. Sin embargo, si tiene en común este rasgo una definición, que es hacer lo mejor posible dada una situación determinada. Elegir siempre la mejor opción es lo que puede diferenciar a un buen jugador de un gran jugador.

La inteligencia futbolística se puede ir adquiriendo con el transcurso de los años, aprendiendo de otros compañeros o por el simple paso del tiempo. Por eso, los jugadores más veteranos responden mejor a las situaciones críticas. Desde luego, el jugador que con corta edad es capaz de tener esta inteligencia logrará una ventaja significativa respecto a otros. Sin embargo, como he dicho el problema de la veteranía es que va acompañada también de un decaimiento físico que influye en los reflejos, la velocidad o la capacidad física.

 Así por tanto,  se dice que el mejor momento de un jugador es en torno a los 27 años, cuando todavía se  mantienen las cualidades físicas aunque no en su total plenitud y cuando su madurez también es significativa. Digamos que estos jugadores están al 85% tanto de su madurez como de su plenitud física. Una combinación perfecta para aplicar su calidad al juego. Ejemplos de esto fueron sin duda Rivaldo o Mijatovic, dos jugadores que explotaron a esta edad. Pero hay muchos más.

Hay otros casos de jugadores que logran cuidar tanto su físico que con 30 0 32 años alcanzan un rendimiento tan bueno como en años anteriores gracias a una mayor inteligencia futbolística. Jugadores como Maldini o Zaneti han seguido rendiendo a tope con estas edades. Otros jugadores sin embargo muestran un ciclo inverso y con 27 años su bajón físico es tan grande que su rendimiento baja, como fue el caso de Raul o Butragueño, ambos con una trayectoria parecida, debutando muy jóvenes y con un nivel de exigibiliad muy alto desde el primer instante. En todo caso, lo importante para los equipos es tener a jugadores de este tipo, capaces de entender el juego y de adoptar siempre las mejores decisiones.

Para un delantero esta inteligencia se refleja en sus movimientos de desmarque o ruptura, en su manera de caer a banda o de fijarse a los centrales y también en su capacidad de definir con sangre fría. Van Nistelrroy, Van Basten, Ronaldo o Hugo Sanchez eran jugadores inteligentes.

Para un centrocampista es necesario el posicionamiento en el campo, elegir los momentos de incorporarse al ataque, de mantener la posición, de pasar en largo o en corto o de jugar con velocidad o con pausa. En la memoria siempre tengo a Redondo pero otros jugadores que lo encarnan a la perfección son Xavi o Iniesta.

Y para un defensa, quizá el puesto que más inteligencia requiere puesto que el defensa es siempre el último hombre, el que más cerca vive del área y por tanto del gol contrario, son muchas las tareas. Deben ser jugadores capaces de leer el juego pero de leer sobre todo  a los delanteros rivales. Deben saber si anticiparse o no, si tirar o no el fuera de juego, saber cuando provocar una falta, cuando realizar la cobertura… Si de defensas inteligentes hablamos los italianos podrían dar un clinic. Baressi o Madini son los mejores ejemplos aunque Hierro o Puyol también estarían a su altura.

 Esta inteligencia que va en realidad asociada a la madurez en el juego es la que permite ganar títulos. Sin muchos jugadores capaces de entender este concepto es difícil ganar los grandes campeonatos. Si pensamos en los equipos dominadores de Europa vemos como en sus filas predominaban estos jugadores. El Barcelona actual ha logrado esa madurez, también la tenía el Madrid de los galácticos con una pléyade de jugadores de este tipo como Raúl, Redondo, Mcmanaman, Hierro, Salgado, Makele, Zidane… o el Milán de los holandeses. Un ejemplo curioso es el Inter de Mourinho, un equipo físicamente frágil con muchos veteranos y con una plantilla muy corta y que sin embargo logró un meritorio triplete. Aquí, la veteranía y madurez de prácticamente todo el 11 titular jugó un papel relevante.

Es precisamente este factor diferencial el que tiene el Barcelona actual y del que adolece en Madrid en demasía. Son demasiados los jugadores que bien por juventud o bien por falta innata de esta característica no son capaces de mostrar su mejor versión en los partidos importantes. De los habituales, apenas se libra Xabi Alonso y Benzema, con la excepción también de Khedira y de Arbeloa cuando juega. El resto de jugadores del perfil “alocado” no saben leer los partidos. Demasiados jugadores importantes como Di Maria, Cristiano, Pepe, Marcelo, Lass o Ramos.

En el otro lado, en cambio la mayoría de sus jugadores si demuestran esta inteligencia en el campo, fruto también de jugar sin presión sabiéndose un equipo consolidado y con recursos. Me recuerda mucho en su manera de jugar este Barcelona al Real Madrid galáctico, que sabía perfectamente que ritmo aplicar al partido, cuando apretar y cuando pausar. Un equipo que en Europa dominó pero que no tuvo el mismo rendimiento en el resto de competiciones. A aquel equipo quizá le faltase hambre y también un entrenador exigente.

En definitiva, la inteligencia futbolística es clave en un futbolista para aspirar a ser un grande de verdad. Quizá esa también sea la gran diferencia entre Messi y Ronaldo, que al segundo le falta esa tranquilidad y pausa, ese saber tomar las decisiones correctas en determinados momentos

La elección del Balón de Oro

Hay cierto revuelo acerca de la elección del Balón de Oro. Y no me extraña aunque hace tiempo sabemos que estas votaciones, ya sean las antiguas del FIFA WORLD PLAYER o las actuales en las que se fusiona con el Balón de oro siempre han sido muy difusas.

Para empezar no se puede comparar el desempeño de un portero con el de un delantero, ni con un defensa o centrocampista porque los goles siempre han vendido mucho más. Sería por tanto más lógico establecer un premio a cada una de las posiciones en función de su rendimiento durante una temporada, es decir, de septiembre a junio, y a julio aunque se disputen torneos internacionales.

Para continuar es necesario establecer que méritos se valoran más, si los goles, las asistencias, los títulos individuales, los colectivos o el impacto mediático del jugador. Estableciendo criterios numéricos podríamos saber porque Messi ha sido este año mejor jugador que Xavi habiendo disputado un mundial sin marcar goles. O podríamos saber si el gol de Iniesta en la final vale más que toda una temporada con un rendimiento realmente pobre. También sabríamos porque los goles y asistencias de Sneijder apenas cuentan habiendo ganado asimismo el triplete y llevado a su equipo a la final del mundial

Son simplemente criterios que desconocemos y desconocen también los futbolistas, entrenadores y corresponsales de France football que votan. Lo hacen por tanto en función de sus propios criterios subjetivos sin la necesidad de justificarlo con hechos objetivos. Por ejemplo, Capello en su votación consideraba a Maicon el tercer mejor jugador.

El origen de la polémica suscitada en España se centra en denunciar que en otras ocasiones siempre se ha votado a un jugador campeón del mundial, como sucedió con Cannavaro. Por la misma regla de tres jugadores como Iniesta o Xavi deberían estar sí o sí como campeones. La cuestión no es que este año se hayan cambiado las reglas, a pesar de haberse fusionado ambos premios, sino que nuevamente se ha dejado a la subjetividad de los votantes que han votado la mayoría no al mejor jugador de una temporada sino al que consideran mejor jugador del mundo.

Los mal pensados dirán que los franceses son malvados y que nos odian. Yo más bien creo que es al revés porque lo cierto es que de más de 600 votos solamente 3 eran franceses…

Otro año más sin balón de oro para los españoles y ya van muchos…demasiados.Lo cierto es que a pesar del gran rendimiento colectivo todavía no ha aparecido el típico jugón español que con goles y asistencias lidere al equipo desde la delantera o la mediapunta. Jugadores tipo Cr7 o Messi, o Zidane o Ronaldo que todo el mundo pueda identificar como el mejor del mundo sin discusión. Un jugador que si fue Luis Suárez o al menos eso parece porque le dieron el Balón de Oro, y que pudo haber sido Raúl González aunque lo cierto es que siempre le falto un peldaño para alcanzar el nivel de crack histórico.

En todo caso, la vida continua y seguro que ahora mismo algún chaval indignado y con mucho talento está trabajando en alguna cantera de España para ser el próximo Messi o Cristiano. Es lo que único que el falta al fútbol español, un balón de oro.

¿A quien le daría yo el balón de oro?

Sabemos que todo juicio relacionado con el fútbol tiene elementos subjetivos. A unos nos gustan unos jugadores distintos que a otros. Por eso, las votaciones sobre el balón de oro son particulares de cada entrenador, dentro de una nómina de candidatos muy amplia. A pesar de eso, me queda una sensación de que no se sabe lo que se premia realmente. Se habla en las bases del concurso de repercusión futbolística, títulos colectivos e individuales, todo ello dentro del año natural y sin establecer límites ni porcentajes concretos.

Vaya por delante que para mi el balón de oro es simplemente el futbolista más determinante en el futbol, dentro del año natural. Y lo es en forma de goles, asistencias y repercusión sobre el juego de su equipo. Son buenos ejemplos de balones de oro Zidane, Cristiano Ronaldo, Messi, el primer balón de oro a Ronaldo y muchos más. Son para mi malos ejemplos Cannavaro, Matías Sammer e incluso el segundo Ronaldo que “solamente” ganó un mundial. Aunque, en este último caso es imposible pensar en Ronaldo limitándolo a su desempeño en ese año, que es lo que pasa con estos premios, que se premia también la trayectoria.

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Por eso, yo separaría tres momentos a analizar:

-Los cinco o seis meses antes de los mundiales o eurocopas. En estos meses hay que valorar las competiciones domésticas(Copa y Liga) y la Champion League. Y para mi este año hay tres candidatos claros:

*Sneijder, que hizo el triplete y fue el líder de su equipo, marcando goles y asistiendo

*Robben, que logró el doblete con el Bayern de Munich y llegó a la final de la Champion League siendo el jugador determinante

*Messi, que ganó la liga con el Barcelona, fue bota de oro y el mejor jugador de su equipo

Estoy teniendo en cuenta para seleccionar a estos tres criterios individuales y colectivos. Podría incluir a Xavi, pero para mí es menos determinante que Messi y podría incluir a Cristiano Ronaldo pero no ganó nada. En mi opinión este desempeño es el más importante, tanto por tiempo (5 meses) como por momentos claves y lo valoro al 50%.

El Mundial. Este torneo es importante por su repercusión mundial, pero a nivel de tiempo no dejan de ser siete partidos y en realidad no tiene más calidad que la Champion League. Por eso lo valoro al 30%. No creo que nadie pueda ser el mejor jugador del mundial por siete partidos, a no ser que sea un jugador de una selección tipo Nicaragua o Arabia Saudi y lleve a su equipo a la victoria con dos goles por partido. Mis candidatos aquí serían:

*Sneijder: nuevamente el holandes porque llevó “casi el solo” a su selección a la final.Con un gol en la fase previa, marcó además en semifinales un gol,  en cuartos los dos goles que echaron a Brasil  y en octavos un gol y una asistencia.

*Iniesta: además de su gol que es importante, fue clave en la selección por su verticalidad.

*Casillas: lo aplicable al de Fuentealbilla vale también para el de Móstoles. Un jugador clave para España. Salvó un penalti, fue determinante contra Alemania y le paró un balón imposible a Robben

En esta terna podría estar también Villa, Muller o Forlán, pero no caben todos.

Después del Mundial. En realidad estamos hablando de tres meses(de septiembre a principios de diciembre), y son meses poco importantes, sin partidos clave. Por eso lo valoro un 20%. Y los candidatos serían:

*Messi: por sus goles

*Cristiano Ronaldo, por el mismo motivo.

*Xavi: por liderar a su equipo

Una vez ponderados los tres candidatos por periodo tendría que elegir entre Messi, Sneijder o Xavi que serían mis tres candidatos finales. Podría elegir a Xavi por español pero en realidad me quedaría con Sneijder y no por ser exmadridista que sería un criterio muy absurdo sino por su incidencia en sus equipos.

Si hablamos estrictamente de números, Sneijder metió 16 goles y dio 18 asistencias mientras que Iniesta por ejemplo apenas marcó 3 goles y dio 13 asistencias. Dirán algunos que son sólo números, y es cierto, pero es que si vemos como se produjeron nos damos cuenta de la influencia de este jugador.

En los cuartos de finales, en los partidos Inter -CSKA que ganó el equipo italiano por 1-0 y 0-1 respectivamente, Sneijder dio la asistencia del gol en uno y marcó el otro gol. En las semifinales contra el Barcelona marcó un gol y dió una asistencia en el partido de ida. Además dió una de las asistencias de la final. Un papel más que relevante que llevó a su equipo al triplete por primera ves en la historia.

Si hablamos de títulos en total Sneijder ha ganado el triplete y el subcampeonato del mundial y lo ha hecho con el Inter que no es precisamente el Real Madrid ni el Barcelona y con Holanda que hacía tiempo también que no estaba en una final de mundial. Es cierto que su rendimiento de estos tres meses no es el mismo que a principio de año, pero también lo es que son meses con poco valor futbolístico.

Mi ganador del Balón de Oro: Sneijder.

Estadisticas de Sneijder

Vuelve la selección

Como el calendario futbolístico es un cachondeo total nos encontramos ahora con un parón de dos semanas para ver a nuestras respectivas selecciones. Cuando ya le habíamos cogido el punto a la liga, de repente paran máquinas de golpe para volver a empezar dentro de 10 días. Para algunos equipos como el Real Madrid o el Valencia, que empezaban  a coger velocidad de crucero el parón les viene bastante mal. Para otros equipos más dubitativos como el Barcelona les servirá para recuperar lesionados y reponerse de las heridas.

¿El más perjudicado de este parón? Alberto Contador. Parece mentira, pero el hecho de que el fútbol no esté en la primera línea de fuego, ha provocado que muchos periódicos centrasen su atención en un caso, que por su repercusión mediática puede afectar a los cimientos del ciclismo. Periódicos como el marca, dedican su editorial al tema, con un Eduardo Inda que se cuestiona ahora unas preguntas que ya nos hacíamos algunos hace tres días (no recomendados los vídeos de Inda para aquellos que tengan problemas cardiacos o que sean muy sensibles a las emociones fuertes). Particularmente positiva ha sido esa repercusión en mi blog que se ha colapsado literalmente de visitas.

En todo caso, este blog vive de la actualidad y lo que importa ahora es la selección de fútbol, aunque prometo más post sobre el futuro del ciclismo y el tratamiento del dopaje, y también un pequeño seguimiento al caso de Contador, aunque a mis ojos (que no a los ojos de la justicia deportiva) está visto para sentencia.

Vuelvo a lo que importa, aunque digo importa sabiendo que verán estos partidos como mucho una décima parte de los que vieron el mundial. Y ello a pesar de que no creo que sean partidos sencillos a priori, teniendo en cuenta sobre todo las bajas. La principal es la de Xavi, motor del Barsa y la selección, ambos equipos exponentes máximos del manido tiki-taka. Desempeña Xavi la función de catalizador de este juego, y no hay nadie que la interprete como él. Podría hacerlo algo peor Cesc pero también está lesionado. Iniesta otro “enanito tikitakero” no puede ser el recambio natural de Xavi puesto que carece de la pausa y es mucho más vertical.

Así pues, como el Barcelona el fin de semana pasado, España puede sufir la baja del barcelonista. Sobre todo si le sumamos a esa baja la de Cesc y Torres o Pedrito y Navas como revulsivos. Bien es cierto que no falta calidad en la selección y que no deja de ser la campeona del mundo.

El primer partido contra Lituania al ser en casa es más fácil, aunque solamente sea por el apoyo de la afición y la inercia propia de un equipo que vuelve con ganas a la selección. El que me preocupa es el segundo, el partido contra Escocia, en tierra hostil, muy dada siempre a la batalla. Como si tuviesen el espíritu de Willian Wallace, los escoceses, con una gran tradición futbolística, son históricamente jugadores muy físicos y fuertes, a los que les gusta el juego típicamente británico. Es posible que planteen un partido muy duro y exigente, con el apoyo de su afición. No les faltará la motivación por ganar al campeón del mundo, y tampoco adolecen de la calidad necesaria para ello.

España no puede relajarse y menos con las bajas ya mencionadas. Veremos que hace Del Bosque, más dado a dar las alineaciones que a preparar los partidos táctica y psicológicamente. Ahora no vale la inercia para ganar (como se vio contra Argentina y México) y se necesita sacar el mejor once posible para poder competir. Es la desventaja de ser el campeón del mundo, que todos los equipos te conocen y se aplican al máximo.

Yo personalmente apostaré un eurito al empate, y es que por más que me guste la selección y el fútbol todavía no consigo que viéndolo o hablando de él me de de comer.

Final Barcelona -manchester

Mañana se disputa una de las finales más atractivas de los últimos años, aunque lo cierto es que por lo general las finales no suelen ser los mejores partidos. Los jugadores salen nerviosos y normalmente los equipos especualn más de lo normal sabedores de la importancia de no encajar un gol. En todo caso, tanto por calidad como por juego ambos equipos deberían mostrar un espectáculo digno de una gran final europea.

De primeras el partido ofrece un duelo de ataques.Por un lado, el tridente mágico del Barcelona sostenido por Etoo,Henry y Messi,junto a Iniesta y por otro, el potencial del Manchester con  Rooney,Giggs,Berbatov y Cristiano Ronaldo.En última instancia un duelo entre los dos mejores jugadores del mundo, Messi y Ronaldo.

En circunstancias normales ambas defensas también destacarían, aunque en el caso del Barcelona las bajas de Alves,Abidal y Marquez decantan la balanza hacia el conjunto inglés que cuenta con una sólido pareja central formada por Ferdinand y Vidic con la colaboración de Evra.

Sin embargo, para mi la diferencia no está ni en la delantera ni en la defensa sino en el medio del campo donde el Barcelona cuenta con el mejor en su puesto y con el verdadero motor del equipo, un tal Xavi. No sale en muchos anuncios, ni es el más alto, ni  el que mete más goles, ni tampoco el más bocazas o el más guapo. Simplemente es el único jugador del universo capaz de esconder un balón de fútbol rodeado por 4 contrarios.

Xavi es un jugador capaz de crear una ocasión de peligro con un mero control orientado.También puede dar lugar a una ocasión de gol abriendo el balón a banda, o simplemente puede dar la pausa necesaria cuando el equipo lo necesita. Xavi es por tanto un cerebro, que controla todo el campo y que ve el fútbol como nadie.Y es justamente esta fortaleza la debilidad del Barcelona porque anulándole pierde muchas opciones de gol. Si bien, es cierto que el Manchester no va a contar con su mejor perro de presa Fletcher, aunque si con Carrick y Scholes. Ambos tendrán que estar pendientes de Xavi si no quieren correr detrás del balón durante 90 minutos.

En difinitiva, nos esperá una gran final en la que para mi el protagonista puede ser Xavi aunque claro está cualquier latigazo de los 4 de arriba de ambos equipos puede decantar el partido.

Paradojas del Fútbol

Hace un año el Barcelona era goleado por 4-1 por un Real Madrid que iba a conseguir su segundo triunfo consecutivo en liga. Por el contrario , el Barcelona se hallaba en una crisis tal que parecía que incluso Laporta iba a tener que dimitir.Afortunadamente para él, la moción de censura no prosperó y hoy la situación es justamente la contraria.

 Tras el aplastante 2-6 del sábado pasado( una de las mayores goleadas recibidas por el Real madrid en su campo) parece que un brujo haya realizado un conjuro para cambiar las personalidades de ambos equipos.

 El Real Madrid ha sufrido tanto con la derrota que parece que hubiera que echar a los 24 jugadores,entrenadores,presidentes,utilleros y todo lo relacionado con la ominosa derrota.

 El Barcelona, por el contrario, vive en un mar de paz, con la liga ya en el bolsillo tiene a tiro la final de la Champion y la Copa del Rey. El otrora fracasado Henry es este año un ídolo y uno de los artífices del éxito blaugrana. Los dudosos se han convertido en piezas básicas y los nuevos Alves y Piqué parece que llevaran toda la vida en el equipo.

 El aficionado inexperto pensará que el Barcelona dominará durante los próximos 4 años mientras el Real Madrid se hunde. Pero los que llevamos un buen tiempo en esto, sabemos que el fútbol es sobre todo un estado de ánimo.Y lo que hoy es excelente mañana es espantoso. Incluso una lesión de un jugador clave, llámese Iniesta o Xavi, o la recuperación milagrosa del mejor Sneider o un fichaje crack, pueden cambiar absolutamente la dinámica de uno y otro equipo.

 Asi que, lo que toca es disfrutar del gran juego del Barcelona y aplaudir la apuesta de Guardiola por la cantera y el juego de ataque, pero sin olvidar que el Real Madrid siempre estará ahí.Quien sabe si será de manera inmediata con la más que probable llegada de Florentino y algún crack, o dentro de dos años, o tres o cuatro.

 Lo que está claro es que queda mucho partido por jugar, el partido de toda una historia de rivalidades.