Rey de la historia: 12 Copas de Europa del Real Madrid

Solamente han transcurrido 12 meses desde la última victoria en la Copa de Europa del Real Madrid. Antes pasaron dos años, desde la décima a la undécima y un poco antes fueron 12 largos años de espera. Y si nos remontamos a la séptima fueron 32 años de sequía en los que el madridismo casi olvidó lo que era levantar una orejona.

Lo de ahora, la consecución de dos Champion de manera consecutiva nos lleva a la cifra de 57 años desde que el Real Madrid repitiese esa misma gesta. Casi la misma cantidad de años, 59 años, desde que el equipo fuese capaz de lograr una liga y una Champion.

1496477825_839136_1496524118_noticia_normalCon la duodécima son ya 3 Champion League levantadas en los últimos 4 años, mejor que el 3 de 5 en la primera etapa de Florentino, que por cierto, ha revertido su índice de títulos por año, y se acerca a los mejores.

 Se que son datos que se han repetido una y otra vez, pero lo cierto es que nos dan perspectiva de lo que acaba de lograr el Real Madrid. Es cierto que sin la épica contra el Atlético de Madrid todo parece más descafeinado, pero también es un gigantesco logro aplastar a la Juventus, la mejor defensa de Europa, absolutamente indefensa ante la mejor ofensiva del mundo, capaz de endosarle 4 goles. Ni más ni menos que un gol más que todos los recibidos por el equipo juventino.

La gesta es por tanto inmensa, y por eso no se puede señalar a un único protagonista. Dentro de esa escala de culpables de este éxito, el primero es Zinedine Zidane, auténtico artífice de este logro, con unos números imposibles: Dos Champion y una liga en 18 meses, a los que hay que sumarle Supercopa de Europa y Mundialito de Clubes.

En una segunda línea de importancia aparecen los jugadores, siempre importantes, y liderando al equipo, la columna vertebral. Fundamentales se han demostrado tres jugadores por su liderazgo y veteranía: Cristiano Ronaldo, Modric, (ambos del 85) y Ramos (86).  La capacidad de estos tres jugadores de mantener s nivel o del club de reemplazarlos por otros de igual nivel, será lo que determinará si este equipo marcará o no una época

Pero como dicen en este artículo, para que no estamos ante un equipo en su cenit final, sino en la cúspide de su juego, con varias temporadas por delante. Para justificar esa creencia solo hace falta ver la plantilla del equipo y la planificación que se ha hecho durante estos últimos años. Marcelo, Benzema y Bale (del 87,88 y 89 respectivamente), son los jugadores importantes siguientes en la escala de veteranía. Y detrás de ellos ya solo quedan los nacidos a partir del 90, como Kroos, Isco, Carvajal y Casemiro (92) y Varanne (93), que tienen ya en su buchaca tres Champion League cada uno.

El futuro está asegurado con los futuros miembros de la columna vertebral como Kovacic (94), Asensio (96), por no hablar de los que están por llegar: Vallejo (97), Marcos Llorente (95), Theo (97). Y quien sabe si esta temporada o en el futuro estará or fichar Mbappe (98). o por repescar para un futuro Vinicus (2000), Federico Valverde (98), Odergaard (98) o el super prometedor juvenil de la cantera Oscar Rodriguez (98)

Esa planificación deportiva es la que quiero destacar, por encima de comentar el partido, que sin duda vivió el detonante en el segundo tiempo. Fue ahí donde Zidane encontró las palabras precisas para cambiar un partido que le estaba costando a su equipo. El mismo protagonista que ha sido capaz de integrar a veteranos y jóvenes, y que sirve sin duda como principal atractivo para cualquier otro fichaje.

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Todo parece ser más fácil con Zidane, impasible, siempre sonriente, tranquilo como si controlase todos los aspectos del juego. Del 9 de enero de 2016 al 3 de junio de 2017 ha levantado 5 títulos, acumula varios récords como los 65 partidos anotando y da la sensación de que todavía tiene cuerda para rato. Ha ganado 4 copas de Europa: 2 como entrenador, 1 como segundo y otra como jugador, toda una garantía para saber como ganar exactamente ese título

Y esa apuesta por el francés es también la apuesta personal de Florentino Pérez, muy criticado en el pasado, pero al que por fin parece funcionarle la política de Zidanes y Pavones. Ha recorrido un largo camino hasta aquí, con diversas apuestas por entrenadores, viviendo el mejor momento en la historia del F.C.Barcelona y periodos de sequía en la cantera.

Pero parece ahora cuando le ha llegado su momento y todo lo cosechado desde 2010, parece por fin encontrar su explosión. Como alguien decía en Twitter, es el mejor momento en lo social, deportivo y económico del Real Madrid en sus 115 años de historia. 

Así que relajense y disfruten que no sabemos cuando volveremos a vivir momentos como este, pero mientras tanto, el Real Madrid ya ha empezado a poner la primera piedra para ser nombrado dentro de muchas décadas.

Zidane, el artífice de la liga 33

Zidane ha hecho historia como entrenador, igual que la hizo como jugador con aquel gol antológico. Pero lo de ahora, si cabe, tiene más mérito porque el francés ha superado no pocas barreras. Se empezó la campaña contra Zidane ya pronto, en el Castilla. En el sitio en el que otros entrenadores como Luis Enrique, Guardiola, Michel y tantos otros, tienen la libertad de crecer como entrenadores, al francés se le puso el foco en la cara, primero evaluando los resultados de unos chavales cuya prioridad es la formación, y después con la falsa y estúpida polémica de la validez del título de entrenador. Por supuesto, todas esas dudas llegaban de gente que lo más redondo que ha visto en su vida ha sido su cabeza.

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Después de 5 años ha logrado una dificilísima liga, con 93 puntos, habiendo logrado más puntos fuera de casa que en el propio Bernabéu. Esa competitividad, demostrada en muchos momentos de la temporada, es uno de los rasgos de este Real Madrid. Algo que ya se empezó a observar la temporada pasada, que la empezó a mitad y la compitió hasta el final.

Aprendió de Mourihno y de Ancelotti, por exceso y por defecto cosas como la importancia de las rotaciones, la necesidad de que exista cierta meritocracia pero también una jerarquía y por supuesto la gestión siempre tan difícil de la prensa, pero también de la relación con aficionados y presidente.

Ha logrado enchufar a jugadores en momentos claves, como Benzema, Cristiano Ronaldo, ha seguido apostando por Keylor; le ha dado confianza a Nacho y Danilo, y en general ha mejorado la versión de todos los jugadores, especialmente Isco. Por el camino, James y Morata quizá se marchen.

Pero Zidane mantuvo la calma también cuando en su debut las cosas le empezaron bien y se habló de la flor de Zidane. La flor le llevó primero a ganar la Champion League (también con flor), y a casi arrebatarle al Barcelona una liga que estaba perdida. Más tarde la flor sirvió para levantar la Supercopa de Europa y el Mundialito de clubes, y establecer un récord de victorias. Y ahora, con la flor, ha ganado una liga, con récord europeo de partidos consecutivos marcando, con la opción de ser el primer técnico en levantar dos Champion League de manera consecutiva.

Después llegaron los baches. Sí, el equipo de Zidane también tenía baches. Porque hasta entonces lo había superado todo, incluso la lesión de todos sus titulares y suplentes en algún  momento de la temporada. La eliminación en la Copa del rey y varias derrotas, especialmente dura la del Barcelona hizo temer por la liga.

Pero Zidane no perdió la calma. Ese es su gran rasgo. Se recuerda el cabezazo a Materazzi y algún otro episodio donde como jugador si perdió esa calma que ahora sí traslada como entrenador. Y esa frialdad y tranquilidad la plasman perfectamente Modric y Kroos. Dos futbolistas que deben entender perfectamente a Zidane, y que juegan al ritmo que este quiere. Ellos son el motor del Real Madrid.

Eso también es mérito de Zidane, encajar perfectamente todas las piezas. Un puzle de 22 jugadores, superestrellas casi todos. Y lo ha hecho, a la perfección, logrando lo que ningún técnico madridista había logrado antes, crear un sistema de rotaciones; convencer a jugadores veteranos como Ronaldo de que no tiene que jugar todos los partidos, y por otro lado, convencer a los jóvenes, de que tendrán minutos y que su momento llegará. Todos parecen contentos, entendiendo su rol. Los jóvenes aprendiendo de los veteranos, y estos economizando sus fuerzas y trasladando sus conocimientos. Este equipo tiene esa mezcla perfecta.

Espera en el horizonte el 3 de junio. Una fecha en la que Zidane, leyenda viva como futbolista, puede hacer historia como entrenador.

El Real Madrid arrasa Vigo

El Real Madrid sumó una nueva victoria en un dificilísimo campo y ambiente parecía por momentos, por la intensidad de ambos equipos, una final de Champion League. Curiosamente solo un equipo se jugaba algo, el Real Madrid, mientras que los jugadores del Celta, sobreexcitados, se jugaban aparentemente solo el honor, como en el resto de partidos de liga, que por cierto, jugaron mucho peor que ayer.

Es curioso ese ambiente de antimadridismo. Nos habían vendido que al Madrid no se le quería por Mourinho, pero resulta que el Madrid de Zidane, un tipo nada polémica, que debería caer simpático, genera el mismo odio. Incluso con jugadores como Isco, Nacho, Varanne, Marcelo, son jugadores poco polémicos.  Así pues, el odio lo monopoliza Cristiano Ronaldo y en ocasiones Ramos, a pesar de ser el capitán de la selección española, mal llamada roja. Curioso nuevamente.

Pero este Real Madrid parece estar por encima de ambientes, rivales duros o que se juegan algo más que las posibles primas o los puntos, como el Sevilla el partido pasado. Este equipo parece vivir en un  estado casi permanente de felicidad y ayer nuevamente lo confirmó, como tras la goleada ante el Sevilla. Dio igual que jugase en uno u otro partido, porque lo cierto es que hay 20 jugadores con nivel para ser titulares y en este momento en su mejor momento de la temporada

Un ejemplo es Nacho, uno de los mejores contra el Sevilla, que abrió el marcador con un gol de futbolista inteligente y que ayer ni jugó. El canterano lleva una temporada espectacular pero sobre todo parece estar contento. Ayer no le vimos, pero jugó en su lugar, Varanne, que hizo un partido sobresaliente y Danilo, que poco a poco va cogiendo confianza. Zidane apuesta por el también, a pesar de varios partidos con errores y dudas.

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Pero si alguien llega en un momento de forma espectacular, ese es Cristiano Ronaldo. Si en algún momento alguien le dió por acabado (y yo lo hice hace también y luego rectifiqué), cometió el error de su vida. No se puede menospreciar nunca a un jugador como Cristiano, uno de los mejores jugadores de la historia y un goleador como no se ha visto antes. Así se ha convertido en el máximo goleador de las grandes ligas,

Sus números este año no son cuantitativamente tan relevantes como otras temporadas (28 partidos de liga, 24 goles y 6 asistencias 12 partidos de Champions, 10 goles y 5 asistencias) pero sí lo son cualitativamente, aportando en este final de temporada tan complicado una racha de goles fundamental para el equipo. Con 5 goles en cuartos ante el Bayern de Munich con un hat trick y otro ante el Atlético de Madrid en semifinales ha sumado además 5 goles en sus últimos tres partidos disputados en liga. Partidos claves como ante el Valencia (1 gol), y Sevilla y Celta de Vigo (dos goles).

Un rendimiento que justifica un balón de oro, y también la política de rotaciones de Zinedine Zidane. El mismo argumento aplica para Benzema, muy criticado en ocasiones, pero que siempre ha gozado de la confianza del técnico y que en los últimos partidos está a un nivel superior. Y lo mismo podríamos decir de jugadores como Keylor, Modric, Marcelo o Kroos, por no hablar de la magnífica gestión realizada con jugadores como Isco.

El Madrid necesita 1 punto solamente en Málaga y tiene una final por delante contra la Juventus, un gran equipo, sin duda. Una oportunidad para lograr un título anhelado que le convertiría en el mejor equipo de España y que podría ser ratificado por un doblete histórico.

Puñetazo del Real Madrid en el Allianz Arena

Por segunda vez consecutiva el Real Madrid sacó del dificilísimo estadio del Bayern Munich una victoria. La de ayer, como la anterior, el 0-4, pudo haber acabado en goleada si enfrente no hubiese estado, Neur, que hizo 3 o 4 paradones a tiros a bocajarro. Aunque evidentemente el 1-2 lo habría firmado antes cualquier madridista y mucho más tras ver la primera parte.

Lo que sucedió en los primeros 45 minutos entraba dentro del guión histórico del Real Madrid en Alemania, un equipo dominante, el Bayern, y otro, el equipo de Zidane, aguantando un chaparrón que se vino primero con un gol de Vidal, a saque de córnerr, y después con un penalty por mano inexistente de Carvajal. Y ahí estuvo el partido y la eliminatoria. Esa mano que en realidad fue un balón al pecho (bendito VAR cuando acabe instaurándose), era el 2-0 con el que el Bayern de Munich se iba al segundo para poner en los corazones madridistas el miedo a un partido acieago.

Pero el penalty lanzado por Vidal se fue a las nubes, y tuvo un doble efecto, la respuesta del equipo blanco en la segunda parte y la desaparición del jugador chileno, que debe seguir arrepintiéndose de ese penalty lanzado.

A partir de ahí 45 minutos de insultante dominio blanco, antes y después de la expulsión de Javi Martinez. En ese periodo aparecieron todas las virtudes del Real Madrid, prácticamente escondidas durante este 2017, tras el maleficio del mundialito.

Apareció Cristiano Ronaldo con un partido soberbio, con dos goles de delantero puro, pero con una chispa y ganas que hacía tiempo que no veíamos. Son 100 goles en competiciones europeas y muchas bocas por cerraApareció también Modric, con su electricidad habitual y Kroos con su compás, e inesperada apareció Asensio que sustituyó a un gris Bale, que por lo visto andaba tocado físicamente. El mallorquín es un jugador de bandera, de mucha clase, y suya fue la asistencia del segundo gol, pero ayudó también a que el Real Madrid dominase a un equipo que parecía que jugaba no con 10 sino con 8.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo remantado a gol

Hemos visto más de una vez partidos de 10 contra 11, normalmente en partidos del F.C. Barcelona, pero también recuerdo algún partido del Real Madrid remontado con 10 jugadores. Ayer, el Bayern de Munich fue un muñeco de trapo en manos de un Real Madrid desatado, al que solamente la famosa “no pegada”, separó de un resultado apabullante.

Bien es cierto que después de lo visto queda la sensación de que el resultado es corto y un tempranero gol del equipo bávaro en el Bernabéu puede complicar la eliminatoria. Contando además que ayer no jugó su mejor jugador, el polaco, Lewandoski. Pero también lo es, que por primera vez en varios meses se vio ayer al mejor Real Madrid de Zidane, que todavía debe recuperar a Bale, muy por debajo de su mejor rendimiento desde la lesión.

Con un pie en la semifinal, esperarían la Juventus, si no sucumbe a la “rebontada” blaugrana, previsiblemente el Mónaco de Mbappé (atentos a este jugador que es el nuevo Henry/Ronaldo) y el Atlético de Madrid si mantiene el 1-0, cosa no tan fácil como se prometen. En todo caso, esto es fútbol y todavía queda mucho por definir.

El gran duelo europeo: Bayern de Munich- Real Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Tras el sorteo celebrado los cuartos de final depararon para el rival del Real Madrid el mejor enfrentamiento posible del mundo, entre dos de los mejores equipos de Europa y dos serios aspirantes a esta Champion League.

El duelo Real Madrid- Bayern de Munich es el más repetido de la Copa de Europa, un clásico de los últimos años, que en esta ocasión dirimirá un empate de 5 victorias de cada club.

En las dos últimas ya sabemos lo que pasó: el 0-4 en la vuelta en el Allianz Arena, con Ancelotti a los mandos precisamente, la mayor humillación de la historia del club bávaro y previamente la eliminación del Real Madrid de Mourinho en semifinales tras los penaltys en el Bernabéu, con el famoso penalty de Ramos a las nubes.

Esta vez se cruzan dos equipos que han pasado diversas vicisitudes. Los de Ancelotti se han quitado la indumentaria que les propuso Guardiola, prácticamente el fútbol típico de Carlo Ancelotti, más relajado en todos los aspectos. Y en el Real Madrid de Zidane sucede algo parecido con respecto a la era Benítez, no tanto con la era del propio Carletto, del que Zidane ha heredado mucho. Aunque son dos equipos en el fondo muy similares, con un gran potencial ofensivo pero carencias defensivas

Sobre el terreno de juego, muchos de los mejores jugadores del mundo. El Bayern de Munich tiene un 11 tipo que no tiene nada que envidiar al Real Madrid, y en el que destaca el que ha sido durante los últimos años el mejor delantero centro del mundo, Robert Lewandoski, dos bandas que son dos puñales, con el veterano Robben y el joven Douglas Costa, y una serie de jugadores de primerísimo nivel como son Muller, Thiago, Alaba, Vidal. Los nombres alcanzan el banquillo en una plantilla que dispone de múltiples recursos.

Una de las claves estará en el medio del campo, en el que el Bayern de Munich presenta a jugadores tan solventes y distintos como Thiago, Vidal y Xabi Alonso, mientras que el Real Madrid presenta a Casemiro, Modric y Kroos. En esa batalla  estarán los 180 minutos de la eliminatoria.

Nápoles -Real Madrid

El Real Madrid cayó ayer eliminado por el Nápoles tras un partido espantoso. Al Gol en la primera parte de Martens le siguieron otros dos goles en la segunda que dejaron al equipo de Zidane noqueado. Al igual que contra el Villareal con la abultadísima derrota por 4-0, el equipo no supo reaccionar.

Este guión que nunca sucedió si lo ha hecho en otras temporadas, ya lejanas, en las que el Real Madrid no era verdaderamente competitivo. Desde hace ya tiempo, este equipo s capaz de remontar partidos y sobre todo de superar su propio mal rendimiento. Ayer lo hizo, aunque fuese con dos goles aislados de Ramos. Fue el sevillano el que rescató al equipo, como en tantas otras veces.

Ramos

Lo cierto es que en Nápoles fue inmensamente superior al Real Madrid en la primera parte. Por mérito propio y demérito de los jugadores de Zidane. El equipo salió sin chispa, muy impreciso, con las líneas muy separadas y desbordados por un equipo que parecían 13. El guión lo cambiaron los goles, y a partir de ahí, los italianos perdieron la fuerza física y mental, para ver el dominio de un mejor Madrid.

Y curiosamente, se pasó de un 1-0 a un 1-3, que en Italia vale mucho, pero que en este caso deja muchas dudas. ¿Es el 11 de ayer el mejor posible? ¿Están los titularísimos en forma? Ayer era un partido para ver al mejor Real Madrid, y ciertamente no se vio. En la banca jugadores como Isco, James, Morata o Lucas que han demostrado un rendimiento óptimo. Y como titulares, jugadores a los que se les presupone la capacidad para rendir en este tipo de partidos, naufragaron prácticamente sin excepción. La BBC estuvo absolutamente desconectada, sin crear apenas más peligro que un par de internadas de Bale, en el medio del campo, Modric no estuvo lo brillante que suele estar, y en defensa hubo muchísimos huecos, además de una gran dificultad para sacar el balón. Y en la portería, Keylor Navas empieza a transmitir desconfianza.

Zidane dispone en el banquillo de prácticamente un reemplazo de calidad para cada uno de los titulares, como se ha demostrado en otros partidos. Es él quién debe administrar la plantilla pero ayer se jugó con fuego.

Hemos entrado en marzo y ahora sí viene la dificultad máxima con los cuartos de final y la liga apretadísima, con dos partidos por semana. Si el F.C Barcelona cae eliminado esta noche por el PSG tendrá toda la semana para prepararse los partidos ligueros. Es ahora donde se verá si las rotaciones durante el año siguen surtiendo efecto y todos los jugadores están enchufados.

Un Real Madrid de Champion

El Real Madrid acudió a su cita anual con las eliminatorias de Champion con su habitual vestimenta de equipo campeón. Son partidos en los que los madridistas tienen un brillo especial. Ayer se vio la mejor versión del equipo y de muchos jugadores que estaban apagados como Benzema o Cristiano Ronaldo.

El 3-1 es un resultado de mérito, teniendo en cuenta la racha de 18 partidos sin perder del Nápoles y el gol en contra a los 7 minutos del comienzo. Fue a partir de ese momento en el que se debía medir la capacidad de los chicos de Zidane. Y la respuesta fue más que positiva. Tanto que el 3-1 se queda corto, con la famosa pegada desaparecida, porque lo cierto es que el Real Madrid llegó más y mejor que el equipo italiano.

Y lo hizo gracias a sus dos laterales, Carvajal y Marcelo, los dos mejores del mundo en su posición, y gracias a un medio del campo potentísimo, en el que Modric, Kroos y Casemiro se complementan a la perfección. Capacidad técnica, táctica, ofensiva y defensiva, y como ayer gol. Ese medio de campo que es lo que le falta ahora mismo por ejemplo al F.C Barcelona, es lo que le da a este Real Madrid esa sensación de equipo imbatible, como bien decía la pancarta inicial.

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Ayer el equipo puso su primera piedra para ganar esta Champion, conscientes de que no solo queda la vuelta, en la que un mal partido te puede dejar eliminado, sino muchas rondas todavía y equipos más potentes aún que el Nápoles. Pero el hecho de haber remontado el resultado y las sensaciones invitan a pensar en una actuación sobresaliente del equipo.

Hay un factor que no puede olvidarse y que es fundamental para entender los equilibrios que ha hecho Zidane; el equipo hasta ahora no ha podido disfrutar de su 11 titular. A lo de ayer le falta Bale, que en el momento de lesionarse era el jugador más determinante del equipo. Si se mantiene la salud de sus mejores jugadores y rindiendo al nivel de ayer, este equipo puede hacer lo que ningún otro ha hecho: repetir Champion.

Ahora bien, hay que visitar Nápoles, e Italia es sinónimo de fútbol aguerrido y de no bajar los brazos. Así pues, disfrutemos de esta victoria pero pensemos en que a San Paoli hay que ir a ganar.

Un Real Madrid de 10

Real Madrid- Granada

Real Madrid- Granada

El Real Madrid de Zidane se ha convertido en la apisonadora que cualquier aficionado blanco ha soñado alguna vez. Todo parece funcionar perfectamente y no se adivinan nubarrones en el horizonte.

Las dos goleadas consecutivas ante el Sevilla y el Granado han dejado la sensación de que estamos ante un equipo que puede dominar una época. Contra los hispalenses (que ayer ganaron 0-4 a la Real Sociedad) el Real Madrid hizo su mejor partido de la temporada, y contra el Granada remató la faena encarrilándolo desde el primer momento. Entre uno y otro partido Zidane cambió 4 piezas. En el primer partido aportó por James y el colombiano respondió con un partido y dos goles, y en el segundo fue Isco el afortunado y respondió con otros dos goles y otro partidazo.

Y entre medias, un mecano en el que todas las piezas funcionan al ritmo del mariscal de campo Modric y del Linebacker, Casemiro. Con el complemento imprescindible del resto de jugadores. Si se cae uno, aparece otro y parece ni notarse. No olvidemos que un jugador como Bale está fuera del equipo, siendo seguramente el jugador más determinante del equipo.

Y todo eso es mérito de Zidane, que ha logrado mediante sonrisas y palabras amables, que su equipo encarrile 39 partidos sin perder, y sobre todo, la sensación de que el equipo funciona y todos saben cuál es su labor. El baño táctico ante el Sevilla y el Atlético de Madrid el año pasado, nos han revelado que Zidane no es otro alineador más. También sus decisiones en pos de la meritocracia, quitando un día a Ramos o a Cristiano Ronaldo, demuestran que tiene personalidad.

Es cierto que el francés tiene a día de hoy una plantilla completísima, seguramente la mejor de la historia de este club. Pero también la tenía Benítez, y el equipo acabó desquiciado. No, el mérito de Zidane va  más allá de unos magníficos jugadores .

Si continúa esta dinámica, que sí parece, el Real Madrid acabará la temporada con uno o dos títulos, y quizá incluso con el ansiado triplete. No se ve un equipo tan completo, con tanta hambre como el Real Madrid ni tan bien gestionado, ni en España ni en Europa. Luego ya, el fútbol decidirá, pero yo apuesto porque Zidane repetirá títulos.

La flor de Zidane

El fútbol es un deporte tan sencillo que solo es necesario un poco de suerte para mantenerte invicto durante 37 partidos, liderar la liga española, ganar una Champion League, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. Y eso en el club más difícil del mundo, inestable y exigente por naturaleza, el Real Madrid.

Flor lo llaman algunos que lo más redondo que han visto es su cabeza y que seguramente serían los mismos que decían que Zidane no encajaba como futbolista en el Real Madrid, y que no tenía sitio. Los mismos que ladraban aquellas barbaridades, ladran hoy otras, (audio muy recomendable) siempre con el mismo objetivo, minusvalorar los logros del Real Madrid.

Un mismo mantra repetido como una consigna: El Real Madrid no juega a nada. Lo he escuchado desde que tengo uso de razón. En los últimos 30 años se ha repetido hasta la saciedad, ganase o perdiese el equipo.

Ahora el club gana casi siempre y no pierde casi nunca. En una racha prácticamente sin precedentes a nivel mundial, Zidane ha logrado algo casi imposible, que el club no tenga sobresaltos, que el 95% de los futbolistas estén contentos y que la afición esté relajada.

Zidane

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Pero claro, ese remanso de paz no basta a muchos periodistas que creen que el Real Madrid debería ganar 5-0 todos los partidos, con un juego brillante. Se decía que el equipo se estrellaría contra los grandes y ahí apareció el mejor Real Madrid de la temporada con un 0-3 en el Calderón y un empate en el Camp Nou, con un partido en el que mereció más. Por si fuese poco, durante esta racha, Zidane ganó también 1-2 el año pasado en el feudo del Barcelona. Pero claro, el Real Madrid no juega nada.

Y yo niego la mayor, porque si he visto algún año al Real Madrid jugar a nada, de verdad, y no ganar. Y lo que veo ahora es un equipo con 17 o 18 jugadores con muchas rotaciones, por voluntad de Zidane, pero también por lesiones. Es más difícil que exista un mismo tipo de juego con 11 jugadores fijos que con 18 rotando. Pero con Zidane se juega con un 4-3-3 que a veces se modifica al 4-2-3-1 o al 4-4-2. Es un equipo capaz de jugar por bandas y dar profundidad con jugadores como Lucas y Bale o entre líneas con interiores como Isco o James.

El equipo es capaz de jugar al toque, dominando la posesión o realizar contragolpes fulgurantes, siempre al ritmo de Modric y Kroos. Por lo general suele realizar una presión alta, con las líneas muy adelantadas y la defensa cerca del centro del campo. Es un equipo ofensivo que a veces junta hasta 7 u 8 jugadores al ataque, dando mayor amplitud ambos laterales. Ese juego provoca que el equipo marque muchos goles pero también que reciba muchos.

El Real Madrid juega los primeros veinte minutos normalmente con gran intensidad aunque a lo largo del partido se muestra irregular, manejando mal los tiempos en ocasiones, siendo demasiadas veces incapaz de cerrar el marcador.  Pocas veces el equipo ha sido capaz de realizar 90 minutos de manera uniforme, aunque siendo honrados, ¿que equipo lo logra siempre?

El equipo de Zidane tiene en las jugadas a balón parado una de sus fortalezas y ello gracias a sacadores excelsos como Modric, James o Kroos, pero también gracias a una serie de jugadores que van muy bien por alto.

Y finalmente es un equipo ganador, ultra competitivo que no da un partido por perdido y que lucha hasta el último instante aunque el equipo esté fundido o vaya perdiendo.

Ese es el estilo del Real Madrid de Zidane, que por el camino ha traído grandes goleadas, partidos espectaculares como el pasado ante el Borussia de Dormund, encuentros de una solidez y seriedad impresionantes como el 0-3 en el Calderón, partidos malos como el de la final del Mundial de clubes, el Sporting y épicos como la final de Champion, de la Supercopa de europa o el último derby del Camp Nou.

Eso ha logrado el técnico francés, que tarde o temprano perderá un partido e incluso dos, y seguramente un título, e incluso dos o tres. Pero hasta la fecha, ha logrado que un equipo en el que prácticamente sus 15 jugadores habituales se han lesionado en el último año, sea capaz de sacar los partidos adelante. Y sí, en algún partido ha llamado la suerte a la puerta, porque si no sería imposible mantener esa racha. Suerte tuvo el Manchester cuando ganó la Champion League en 3 minutos, o el F.C Barcelona con su triplete, con aquellos goles de Pedrito o el gol de Iniesta. Porque la suerte forma parte del deporte, pero apenas representa un 5% si no se da lo demás.

Así que para los que dicen que el equipo no juega nada o que Zidane tiene flor, que busquen un equipo que tenga un estilo definido, y que logre ganar sin parar.

F.C. Barcelona-Real Madrid: más que 3 puntos

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El derby de hoy son mucho más que tres puntos. A lo largo de los últimos años se ha demostrado que el goalaverage particular entre los equipos es muy relevante al final de la temporada. Son por tanto tres puntos que se ganan, tres que deja de ganar el rival y uno más en caso de que el goalaverage global sea favorable. Un mundo.

En este caso además, y casi siempre, existe un importante factor anímico. Ganar al rival siempre sume al equipo contrario en una pequeña crisis, coherente con el flujo anímico que discurre entre el Real Madrid y el Barcelona. En otras palabras, cuando a uno le va bien al otro le va mal.

La distancia actual de 6 puntos, que son las dos derrotas de más que tienen los de Luis Enrique, es una ventaja aceptable pero que si se eleva a 9 puntos, puede parecer un abismo para el equipo azulgrana. Y viceversa, una victoria del F.C. Barcelona bajaría la distancia a solamente tres puntos, demasiado poco para la cantidad de partidos que quedan.

Así pues, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro para noquear al rival, dejarle a 9 puntos, afianzar su moral, de por sí alta, y encarar el invierno y el resto de las competiciones con mucha calma. Viene el mundialito de clubes y cierto relajo con las navidades, que siempre puede provocar algún tropiezo.

Para Zidane, además, sería la constatación de que su equipo funciona cuando tiene que funcionar. Ya el año pasado, el equipo fue capaz de ganar 1-2, cuando casi todos le dábamos por desahuciados. Aquella victoria fue importantísima y relanzó enormemente la moral del equipo, siendo seguramente el momento clave para la posterior consecución de la Champion League.

A nivel deportivo, el F.C Barcelona me causa muchísimas dudas en defensa. Es un equipo que todo lo que tiene arriba, con tres super cracks, lo pierde abajo. Messi, Neymar y Suárez, especialmente los dos primeros, son delanteros natos, con poco trabajo defensivo. Si a eso se le suma una defensa y un mediocampo frágil, este Barcelona es vulnerable.

El Real Madrid, por su parte, viene de demostrar dos semanas atrás en el Calderón una gran solidez, aunque su juego ha sido más bien romo en la mayoría de los partidos. Pero prácticamente siempre con victoria y encontrando soluciones en muchísimos jugadores, cosa que no está logrando el Barcelona.

En cuanto al resultado final, dependerá mucho de la actitud del Real Madrid. Si sale  a firmar el empate o relajados por la distancia actual, se llevará una derrota, quizá incluso abultada. Si sale como el año pasado, el empate como mínimo es factible. Porque en realidad, todo lo anterior no afecta a nivel estadístico y lo hemos visto en multitud de derbys.

Veremos ambas alineaciones, siendo más previsible la de Luis Enrique. Zidane podría optar por la que le dio la victoria en el Calderón, aunque la baja de Bale y la vuelta de Ramos cambiaría seguramente ese 11.