Análisis de la Final de Champion 2015/2016: Real Madrid – Atlético de Madrid

Final Champion League

Final Champion League entre Real Madrid y Atlético de Madrid

La final de la Champion League de mañana verá de nuevo frente a frente a los dos principales equipos de Madrid, en un duelo que viene repitiéndose en los últimos años con mucha intensidad. Desde luego, el referente fue la final hace dos años, pero antes y después ambos equipos han tenido diversos enfrentamientos. A primera vista, la conclusión sería que en la Champion League el Real Madrid ha salido vencedor, contando el otro precedente en cuartos de final del año pasado. Mientras que el la liga, el Atlético de Madrid se ha convertido en el gran dominador.

Este mismo año, el equipo del ‘Cholo’ se llevó una importante victoria del Bernabéu, otra más, dejando casi siempre la sensación de que el Real Madrid tenía serios problemas contra el entramado defensivo atlético y con la velocidad de sus delanteros.

Pero tanto lo uno como lo otro pertenece al pasado, al mundo de las estadísticas, y por eso es tan difícil apostar por uno u otro. Por una parte, ambos equipos distan mucho de sus respectivas versiones de hace dos años.  De los jugadores que protagonizaron ese duelo, un buen puñado se han marchado: Casillas, Courtois, Coentrao, Alderweireld, Miranda, Khedira, Raúl García, Sosa, Di Maria, Villa, Adrian, Morata, Costa y Xabi Alonso que no jugó. Es llamativo el hecho de que ambos equipos tengan a dos nuevos porteros. En el caso atlético, Oblak ha demostrado casi tanta seguridad como el belga, y en el caso del Real Madrid, Keylor está mejor que la última versión que vimos de Iker.

Pero es que, si nos vamos al último duelo en liga, este Real Madrid, solo con la llegada de Zidane, ha cambiado por completo su estado anímico. El equipo viene de una impresionante racha de victorias, y tiene además a toda la plantilla a su disposición. Esta vez, a diferencia del año pasado, la BBC está al mejor nivel físico, y no hay bajas entre los titulares. Con respecto al partido que el pasado febrero acabó en 0-1, previsiblemente el Real Madrid presentará a Casemiro y a Marcelo y al resto de los titulares habituales.

Por parte rojiblanca, el equipo ha mejorado respecto a su versión de hace dos años. Principalmente con un jugador como Griezman, ahora mismo uno de los mejores delanteros de Europa, y un jugador en un estado de forma y confianza espectacular. Giménez sustituye a Miranda con garantías y Saúl ha demostrado más calidad que sus compañeros de hace dos años. Y además, Fernando Torres está en un momento de madurez excepcional.

Así pues, será un duelo sin excusas por parte de ambos equipos, con 90 minutos por delante y con diferentes visiones del partido. Para el Atlético es una revancha, la oportunidad de resarcirse de la durísima derrota de hace dos años. Tendrán por un lado, la motivación que da la revancha, esa nueva oportunidad y por otro lado, el miedo a volver a perder una oportunidad que no sabemos si se volverá a dar. Y ahí está el precedente del Valencia F.C.

Por parte del Real Madrid, el equipo afronta la oportunidad de ganar dos copas de Europa en tres años. Y enfrente está un rival al que ya se ganó en parecidas circunstancias, con la posible confianza que eso otorga. Creerse superior al rival es un arma de doble final, y mucho más cuando la realidad dice lo contrario. Esa posible relajación o al menos no concentración e intensidad al 120% (la que tendrá el Atlético de Madrid) puede conducir a que el Real Madrid se encuentre con un partido que no se esperaba.

Un enigma, y así lo dicen las casas de apuestas, que dan mejor ratio al Real Madrid, pero por muy poco.

Real Madrid -City: empate sin goles

Manchester City -Real Madrid

Manchester City -Real Madrid. Fuente: Angel martínez

El Real Madrid salió del Etijad Stadium con un empate a cero goles. No es el mejor resultado pero tampoco es el peor. Y eso mismo podría pensar Pelegrini, que sabe que empatando a goles en el Bernabéu está en la final de Milán. Al Real Madrid le basta con una victoria por la mínima, algo mucho más sencillo que remontar un 2-0.

Así que en cierta manera todos contentos con un partido que fue un primer tanteo entre dos equipos con estilos similares. La primera parte fue bastante aburrida, con mucho equipo plano por parte de los dos equipos, mientras que la segunda parte fue lo contrario. Se rompió el partido mediada la segunda parte, y empezaron a llegar las ocasiones, especialmente del Real Madrid. Los de Zidane tuvieron tres claras: el cabezado al larguero de Jesé, la de Casemiro con paradón de Hart y el tiro al muñeco de Pepe a bocajarro.

El City en cambio creó pocas ocasiones de peligro real, aunque por momentos daba sensación de peligro con De Bruyne y el Kun Aguero. Pero la defensa, especialmente Pepe que estuvo espectacular, neutralizaron al equipo de Pelegrini.

En el Real Madrid me gustó ademas Casemiro, Lucas, Bale y Modric, especialmente en la segunda parte. No podemos olvidar que el equipo blanco jugó sin sus dos máximos goleadores: Cristiano Ronaldo y Benzema. Dos bajas que se tienen que notar a la fuerza.

Y aquí es cuando hay que criticar a los responsables del equipo por la gestión de la plantilla. A final de temporada de nada nos servirá a los madridistas la bota de oro de Cristiano Ronaldo, si no se logra ningún título.Tampoco sirve el balón de oro. Cristiano ha jugado todos los minutos de todos los partidos, excepto el pasado de liga y este de Champion. Y todo por no querer renunciar a uno o dos goles en los minutos de la basura.

Esos 15 minutos de descanso, habrían sumado en todos estos partidos 500 o 600 minutos en total, que para un jugador de 31 años son muchos minutos de descanso. Y en cambio, Cristiano lo ha jugado todo, sin excepción. El ejemplo más tonto es el de su lesión contra el Villareal. Con el rival ya vencido con 3-0 y a una semana de un partido crucial, Cristiano jugó hasta el minuto 90, y se lesionó al intentar una chilena. Seguramente un jugador de 22 años se lo podría permitir y otro jugador sin la importancia de Cristiano Ronaldo. Pero no él.

Quizá habría que plantearse el futuro sin un jugador como el portugués. Aunque eso es otro tema y lo que toca es pensar en la vuelta.

Etijad Stadium: parada obligatoria hacia la Undécima

El Real Madrid se juega esta noche en el Elijad Stadium parte de su pase a la final de Milán. Espera un Manchester City inédito en semifinales de Champion League y por tanto, con muchas ganas de hacer un gran papel.

Los jugadores del Manchester City celebrando la victoria

Los jugadores del Manchester City celebrando una victoria

No es fácil llegar a semifinales pero mucho menos hacerlo a la final y quien piense lo contrario que vea las últimas cinco ediciones del Real Madrid. Incluso cuando todo parecía fácil contra el Borussia de Dormund, el equipo acabó haciendo un partido desastroso en la ida (4-1), perdiendo todas las opciones de pasar.

Por tanto, no perderé ni en minuto en minusvalorar al rival y sí en señalar sus virtudes y lo importante de llevarse un resultado positivo de allí. El Mancheter City es un equipo con grandes carencias defensivas pero muchas virtudes ofensivas. Una derrota o un resultado que obligue al Real Madrid salir al ataque en el Bernabéu es muy peligroso. Porque si algo tiene el equipo de Pelegrini es contraataque. Con el Kun, la velocidad de Navas y la calidad de Silva y De Bruyne esa es una de las grandes armas de este equipo. Por tanto, en ningún caso, los de Zidane deben resguardar la defensa.

Defensivamente, Fernandihno es el Casemiro de los de Manchester. Junto con Fernando son indispensables para evitar que el equipo no se rompa por completo. En este sentido les ocurre algo similar a los del Real Madrid. Por eso, el control del medio del campo puede ser crucial para controlar el partido.

Las dudas blancas residen en la capacidad física de Cristiano Ronaldo, Benzema y Carvajal, si juegan. El Manchester sabe que estos van a ser los 90 minutos más fáciles de la eliminatoria. Con el público volcado, el partido va a ser muy exigente, sobre todo en los primeros 25 minutos. La capacidad del Real Madrid para controlar el tempo del partido se antoja nuevamente clave. Jugadores no faltan para ello, y aquí deberán dar un paso hacia adelante Kroos y Modric.

La mayor ventaja del Real Madrid es la experiencia de todos sus jugadores en este tipo de partidos. Aunque evidentemente el Machester City no es precisamente un equipo de jóvenes, aunque pudieran pagar la presión de la Champion.

Semifinales de Champion League

Ya tenemos semifinalistas de Champion, y como en la película ‘Los Inmortales’, solo puede quedar uno. Los que pensaban que el fútbol era una suerte de ciencia exacta, evidentemente se equivocaban. Nada más lejos de la realidad, por eso es tan bonito y tiene millones de seguidores. Y por eso, un equipo con un tridente de ataque como Messi, Suárez y Neymar es incapaz de marcar un solo gol en 90 minutos ante una defensa bien aterida.

12985413_1219151798131280_7284312737813080502_n

Y por esta misma razón, las semifinales se presentan apasionantes. Hay tres equipos con un estilo de juego similar. Bayern de Munich, Manchester City y Real Madrid son plantillas repletas de buenos jugadores, con gran capacidad ofensiva pero defensivamente muy frágiles. En un partido bueno, los tres pueden golear al rival, pero también encajar 2 o 3 goles con facilidad.

El Atlético de Madrid difiere absolutamente. Es un equipo netamente defensivo, que practica el antiguo catenaccio, el de los italianos de toda la vida. Curiosamente en España, un sistema de juego tan criticado hasta la llegada de Simeone, que parece que hubiese inventado algo nuevo. Los del ‘Cholo’ basan su estrategia en su fuerza defensiva, que es mucha, y en el talento de uno o dos jugadores arriba, jugando y especulando con los errores del rival.

Desde mi punto de vista todos los sistemas son legítimos para ganar partidos. Y al final, siempre gana el mejor, que es que el más goles mete, pero también el equipo más concentrado, motivado, mejor tácticamente o técnicamente, con más acierto, etc… Por tanto, no cabe hablar de otra cosa más que de propuestas para vencer.

Y ahí, la del Atlético de Madrid desde la llegada del ‘Cholo’ está siendo una de las más efectivas. Este mismo equipo fue eliminado por el Real Madrid el año pasado, con mucho esfuerzo (1-1 y 0-0). Pero es que ese es el tipo de eliminatorias que esperan ante un rival así, partidos muy trabajados, con pocos goles.

Luego tenemos al Manchester City, que muchos años después de hacer grandes inversiones, llega por fin a la ronda previa de la final. Un equipo que hasta la fecha no había reunido los condicionantes para ser merecedor del título de semifinalista, principalmente por su falta de competitividad. Su talento es indudable, con el Kun Aguero, que representa como nadie al City: un jugador tremendamente talentoso, irregular por las lesiones, pero que si estuviese siempre al 100% sería tan bueno como Messi. Le acompañan otros jugadores de talento, como el belga De Bruynee, para mi una de las grandes joyas europeas; Silva, al que le toca ya ganar algún título europeo, y otros como Nasri o Navas.

El Bayern de Munich debería ofrecer la ya clásica solvencia alemana. La que ofrecía el equipo con Heykness, antes de la llegada de Guardiola. Pero lejos de eso, el equipo de Guardiola se ha mostrado durante estas tres temporadas poco fiable. Primero, el Real Madrid de Ancelotti le metió el mayor repaso a domicilio que recuerdan en Munich, y al año siguiente el Barcelona le pintó la cara en el Camp Nou, haciéndole un homenaje a Guardiola con un 3-0. El equipo bávaro está acostumbrado a pasearse en su liga.

Con un equipo dominante, que le ha quitado a su máximo rival a sus mejores jugadores en los últimos años (Gotze, Lewandoski), tanta comodidad doméstica le hace débil en Europa. Y así, contra casi cualquier equipo fuerte ha sufrido, como este año contra la Juventus, al que ganó en la prórroga; el año pasado con el Oporto que le endosó un 3-1 en la ida, e incluyo el propio Benfica, este año.

Y finalmente el Real Madrid, del que ya conocemos todas sus virtudes y cualidades y que es sin duda capaz de pasar de la excelencia absoluta al desastre total, como el año pasado, o lo contrario como parece este año. Y por el camino ganar una Copa de Europa como quien ni se despeina.

El Real Madrid vuelve en el Camp Nou

El Real Madrid ganó inesperadamente en el Camp Nou, en un momento clave de la temporada, no tanto por la lucha en liga, ciertamente difícil, con 7 puntos de diferencia (8 con el golaverage) y 7 partidos por disputar; sino por la moral de cara a la Champion League. Si el Real Madrid gana al Wolsburgo seguro tendrá que enfrentarse en semifinales a equipos de verdadero nivel.

Bale pugna con Alba

Bale pugna con Alba

 Y es ahí donde el Real Madrid flaqueaba, al menos hasta ayer. Contra los mejores rivales, el Real Madrid (quizá no este, sino el otro) cometía demasiados errores y no lograba sacar lo mejor de sí. Con todo, ayer se siguieron cometiendo el tipo de errores que te hacen perder un partido. Por ejemplo, Pepe no pudo seguir a Piqué en el primer gol, tras un buen bloqueo de Neymar y luego por supuesto Ramos se expulsó. Sus declaraciones posteriores: “Sí se que íbamos a ganar con 10, me expulso en el minuto 5”, debían ser en realidad una declaración de intenciones, puesto que todo el madridismo sabía que Ramos sería expulsado en algún momento. Es su seña de identidad, y este caso no tiene nada que ver con el árbitro sino con su escasa capacidad para mostrarse agresivo pero inteligente. Es su expulsión número 21, algunas de ellas críticas para el equipo. Si eso pasa con el mejor central del mundo, supongo que el peor habrá sido expulsado 100 o 200 veces.

 Pero como decía al principio, también el Real Madrid sacó ayer lo mejor de sí. Y ayer volvimos a ver al mejor de la temporada del equipo, a Keylor Navas, que sobre todo dejó una parada antológica, sacando un balón a gol de Messi. También vimos a Casemiro, instalado con jerarquía en el medio campo, como muchos veníamos pidiendo desde el principio de la temporada. El brasileño, aspirante a Mauro Silva, no vende las camisetas de James, ni tiene la elegancia de Kroos ni el toque con el exterior de Modric, pero es un jugador táctico como pocos y que roba balones como no hace ningún otro en el equipo.Un jugador del corte defensivo de Redondo, Makele o Xabi Alonso, indispensable para que el equipo sobreviva con tres delanteros netos como Bale, Cristiano y Benzema.

Ellos tres, por cierto, que ofrecieron también su mejor versión. El francés volvió a marcar, que es lo que lleva haciendo durante toda la temporada, y es lo que se le pide. Cristiano Ronaldo igualmente, y para él también es esa exigencia, y más en los partidos grandes. No se si estamos ante su ocaso como algunos pensábamos, pero sí parece que en las últimas jornadas Cristiano ha subido un peldaño, y sus críticos tenemos que rectificar. Y de Bale, qué decir, es un jugador indispensable, con su velocidad y verticalidad, y ayer aportando igualmente trabajo defensivo.

 Y del resto, me quedo con la acertada decisión de Zidane de incluir a Carvajal, para mí, uno de los mejores laterales del mundo. El otro sería Marcelo, en el otro lado, aunque ya se sabe que el brasileño está sólo para atacar, aunque lo hace tan bien, que olvidamos a veces que es un defensa izquierdo. Finalmente el trabajo en la sala de máquinas de Modric y Kroos sirvió para sobrevivir en los peores minutos del equipo.

 Es una victoria que indudablemente da moral al equipo pero que no nos puede hacer perder la visión global, el Real Madrid no puede permitirse el lujo de cometer errores y de no salir concentrado en todos los partidos. Y para eso, tiene que haber un entrenador exigente y que alinee a los mejores. Ayer lo hizo, y sentó con justicia a James, ya demasiado provocativo y reivindicativo y carne de cañon en el próximo mercado de verano.

 El Real Madrid es lo de ayer, ganando contra un gran equipo y contra la adversidad arbitral. Una actuación, absolutamente de vergüenza. Y esa debería ser otra lección, por un lado, la capacidad de sobreponerse a las adversidades, y por otra, la necesidad de poner firme a los árbitros y a la federación. Un gol anulado como el de ayer es simple y llanamente un atraco. Y eso, ningún club lo puede permitir, pero mucho menos el Real Madrid.

¿Florentino Pérez dimitirá como hace 10 años?

Florentino Pérez dimitía hace 10 años, un 26 de febrero, provocando una crisis que ya se prolongaba varios años atrás. Los posteriores años el equipo logró diversos resultados deportivos pero se mantuvo durante todos esos años la sensación de crisis permanente, con el equipo cayendo en octavos de la Champion League durante 6 años consecutivos.

Florentino Pérez

Florentino Pérez

En aquel año, la temporada 2005/2006, el Real Madrid contaba con estrellas como Ronaldo, Raúl, Roberto Carlos, Bechkam o Zidane. El equipo se había reforzado con jugadores jóvenes y prometedores como Sergio Ramos, Robinho o Baptista (y otros como Cassano, Pablo García, Cicihno y Diogo). El equipo tuvo su primera gran crisis tras el 0-3 del Barcelona. Después cayó en semifinales de la Copa del Rey tras una goleada histórica en contra del Zaragoza, por 6-1. El espíritu de Juanito no fue suficiente para la remontado, y el equipo venció por 4-0.Coletazos de lo que vendría después, con el Arsenal mancillando el Santiago Bernabéu con un 0-1

 El partido que provocó la dimisión de Florentino Pérez fue la derrota en Mallorca, un 2-1, en la jornada 25, que dejaba al equipo en tercer lugar de la clasificación, luchando con el Valencia pero ya con el Barcelona lejos, a más de 10 puntos

Tras la derrota contra el Atlético de Madrid y muchos gritos contra Florentino Pérez pidiendo su dimisión se ha abierto una crisis en el club que se agravará en caso de derrota en la Champion League. La pregunta es si el presidente se verá empujada a la dimisión o si aguantará.

Sí parece claro que independientemente de esa decisión se abre una etapa difícil para el Real Madrid, con pocos candidatos en el horizonte y con decisiones difíciles de tomar.

 En la primera etapa Florentino Pérez estuvo de 2000 a 2006 y dimitió en su sexta temporada. En esta segunda etapa ha estado desde el verano de 2009 y emprende su séptima temporada.

 A continuación señalo varias coincidencias:

  • Despido del entrenador a mitad de temporada. En aquel caso fue Wenderlei Luxemburgo que fue despedido el 4 de diciembre, y en ese caso Benítez.
  • Nuevo entrenador interino e inexperto. Aquella vez fue el desconocido López Caro. Esta vez Zidane.
  • Goleada a domicilio del Barcelona (en aquella ocasión 0-3 y en esta 0-4)
  • El año anterior el equipo no había logrado ningún título y cayó en en la Champion League contra la Juventus (al igual que el año pasado)

El libreto de Zidane funciona contra el Athletic de Bilbao

Zidane en la línea de banda

Zidane en la línea de banda

Zinedine Zidane sigue aplicando el libreto que consiste en poner a los pesos pesados y en hacer, si acaso, algún cambio de algún meritorio. Ayer le tocó a Kovacic que tuvo muy buenos minutos en el último partido, sustituyendo a Isco. El resto no se tocaba más que para las urgencias de lesiones o sanciones.

Con ese libreto el Real Madrid sufrió en una primera parte en la que el Athletic de Bilbao presionó muy arriba. Con la línea defensiva prácticamente en el medio del campo, en muchos momentos el Real Madrid fue incapaz de sacar la pelota jugada, como marca el libreto del entrenador. Con un Danilo incapaz, Varanne más despistado ayer que de costumbre, con Ramos ejerciciendo de Ramos y sin Marcelo, la salida a través de la defensa fue problemática.

Además, el rival llegó 3 o 4 veces con mucho peligro. Fruto de ese escenario se vio una primera parte muy entretenida que acabó con el 3-1 en el marcador. Resultado bueno que no ocultaba la fragilidad defensiva del Real Madrid.

En ataque lo más destacado fue la mejor versión de Cristiano Ronaldo. Más regateador, más rápido, más participativo; goles aparte. Son los coletazos de este gran jugador, al que no podemos obviar su capacidad goleadora y su tremenda ambición, incluso ahora cuando se le intuye el “viejazo”. Y luego por supuesto Benzema, que está en el mejor momento de su carrera. Si la cárcel no lo evita claro.

Cristiando Ronaldo tras marcar un gol

Cristiando Ronaldo tras marcar un gol. El estadio lo gritó: “Auuuuu”

Del resto me quedo también con Carvajal, ahora mismo el mejor lateral derecho del mundo y con Modric y Kovacic. Este último fue determinante para sacar muchos balones jugados. Zidane atento a su libreto le cambió por Isco a pesar de que había otros candidatos, como por ejemplo James. El colombiano marcó un golazo y es un jugadorazo, pero ha entrado en modo estrella y juega a ratos. Baja poco a defender, pierde muchos balones y enseña su talento solo cuando quiere.

Toca la Roma, que no ni el Bayer de Munich ni el Barcelona pero tampoco el Betis o el Athletic de Bilbao. Y si este Madrid sufre a domicilio, más lo hará en Roma, que presentará seguro su mejor ambiente y a un equipo que querrá salir a por todas en su estadio. Zidane aplicará su libreto, el mismo que el de Ancelotti. Ojalá los resultados sean los mismos que la primera temporada.

Zidane golea al estilo Ancelotti

El Real Madrid de Zidane goleó en su segundo partido consecutivo, con otros 5 goles, esta vez frente a un rival como el Sporting de Gijón, más débil que el Deportivo de la Coruña.

 No por ello tiene demérito la primera parte del Real Madrid. El equipo, liderado por un sensacional Bale, borró del campo al equipo asturiano, que espero a la segunda parte para poder coger algo de aire, ya con el equipo blanco relajado.

Bale

Bale contra el Sporting de Gijón

 Este Real Madrid que plantea Zidane tiene un indudable aire ancelottiano, para bien y para mal. Con Modric de vuelta mentalmente y con Kroos más activo, el equipo ha recuperado la rapidez de pase de la mejor etapa de Ancelotti. Y si se junta con los 3 de arriba y con un buen Isco, en el caso de ayer, el resultado son los 5 primeros goles de la primera parte.

 Las lesiones de Benzema y Bale, los dos mejores del Real Madrid, y la salida de Isco por un flojo y pasado de peso, James, coincidió con los peores minutos del equipo blanco, e incluso cierto dominio del Sporting de Gijón. A partir de ese momento los blancos se relajaron y llegó además el gol del rival, un cierto recuerdo de los peores momentos del Madrid de Ancelotti.

 Si los jugadores son prácticamente los mismos, con la excepción del portero y el cambio de Isco por James, y el sistema también es similar, entonces lo probable es que el resultado sea el mismo.

 El asunto está en saber si este Real Madrid se parecerá al irregular equipo de la primera temporada de Ancelotti que perdió partidos claves contra Atlético de Madrid, Barcelona y Sevilla, pero que fue capaz de gestas como el 0-4 de Munich o si será el de los 22 partidos ganados de manera consecutiva o el del del 4-0 en el Calderón. Un equipo, que bien es cierto que se vio lastrado en su segunda temporada por la baja importantísima de Modric, pero que en ese año fue demasiado irregular.

 El Real Madrid de Zidane tiene esos mismos mimbres. Lo que no sabemos es si cuando lleguen los cocos de la liga y Champion League será capaz de mantener la concentración y esfuerzo físico durante 90 minutos. Y sí lo hará en marzo y abril, de manera continuada. No olvidemos que se fichó a Benítez porque  entre otras cosas porque el Real Madrid de Ancelotti se hundió en la segunda parte de la temporada.

 Hasta que lleguen los partidos de verdad, los que van a determinar si este Real Madrid va en serio o sí solo abusa contra los débiles, veremos a un equipo goleador como el de ayer. Quedan dos visitas contra Betis y Granada y recibir al Español y al Athletic antes del cruce contra la Roma. Tampoco el equipo italiano se puede equiparar con Atlético de Madrid, Barcelona o el resto de grandes de Europa, pero sí servirá mejor como piedra de toque que los rivales anteriores.

 Hasta entonces Zidane tendrá crédito porque el de la plantilla siempre es ilimitado. Al menos con Florentino Pérez.

Zidane, nuevo entrenador, nuevo “elegido”

Zidane es el nuevo entrenador del Real Madrid. El anterior duró 7 meses y de los últimos 10 entrenadores el que más tiempo duró fueron 3 años, todo un récord. Desde el momento en que una persona asume el cargo todo lo anterior no cuenta para nada porque el Real Madrid todo lo devora. El ecosistema entre vestuario, presidente, prensa, afición y entrenador es tan complicado que lleva en crisis varias décadas.

 Por eso conviene no perder de vista que Zidane no es el jugador que lideró a Francia al mundial o al Europeo; o el 10 que metió aquella volea en la novena absolutamente histórica. No, Zidane es el ser mortal elegido para llevar a buen puerto ese portaaviones que se llama Real Madrid. Y para eso tiene poco menos de 6 meses hasta el verano.

Zidane dando instrucciones como segundo de Ancelotti

Zidane dando instrucciones como segundo de Ancelotti

El pasado de Zidane todos los conocemos, el presente como entrenador muy pocos, y siendo sinceros poco sirve para calibrar su competencia o no en un equipo de niños como el Castilla. Y el futuro es una incógnita tan grande que podemos hacer todo tipo de especulaciones. Zidane puede ser un Maradona o un Guardiola. Fracaso absoluto o éxito brutal. Y puede ser otro Carletto, condescendiente con los jugadores o un Benítez, incapaz de comunicarse.

La incógnita apenas resuelve nada aunque a favor de Zidane está el factor de que ningún jugador podrá llamarle de manera irónica “el crack” como hicieron con su antecesor. Ni ningún futbolista del vestuario podrá poner en duda el conocimiento futbolístico de Zidane ni su prestigio internacional.

 Los otros factores a favor son la magnífica imagen que tiene el francés en toda la afición madridista, unánime, y también entre la prensa. Y sobre todo con el presidente, auténtico valedor de Zidane en su vuelta al fútbol, primero como asesor y luego como entrenador, y la persona que le fichó y le adoptó como al resto de galácticos.

 En contra de Zidane está el tiempo y el momento del actual Real Madrid, pero sobre todo su falta de experiencia como entrenador en un equipo de super élite como el Real Madrid, sin duda alguna el equipo más complicado del mundo

 Es un cara o cruz tan variable que no puedo pronosticar nada y solamente añadir lo que dije en el artículo anterior, el problema no era Benítez y Zidane tampoco es la solución por sí solo. Mantendré el discurso ya gane los 10 primeros partidos o ya los pierda, e incluso si se logra la undécima, algo a lo que me atrevería a apostar unos pocos dólares. Será en este junio o en el próximo, o durante el invierno que viene o dentro de 3 años, pero el problema del Real Madrid volverá a flote y alguien tendrá que resolverlo. Mientras tanto, Zidane tendrá mi apoyo y ojalá sirva al menos para ganar títulos.

Benítez es destituido: llega Zidane

Benítez se marcha como vino, entre lágrimas. Estará llorando en su despacho,  impotente, sintiéndose seguramente totalmente incomprendido ante el reto de su vida. Al fin y al cabo, el equipo está a solo 5 puntos del primero y en la siguiente fase de la Champion League, pensará. “Y solo he tenido 7 meses para desarrollar mi método” se dirá a sí mismo, en la soledad eterna de quien ha perdido el favor del pueblo. Pero nada de eso importa porque esto es el Real Madrid y las cosas funcionan de otra manera.

Benítez llorando en su presentación

Benítez llorando en su presentación

La cuerda siempre se rompe por el lado más débil y en este caso Benítez lo era. Aunque en realidad, la cuerda viene rompiéndose por el mismo lado desde hace décadas. Florentino Pérez no es tan distinto de Mendoza o de Lorenzo Sanz y devora igualmente entrenadores. Si antes se echó a Antic yendo líder, porque no hacía fútbol espectáculo; después a Heynckes tras lograr la Copa de Europa 32 años y hace no tanto a entrenadores como  Mourinho o Ancelotti, ¿como no le va a  tocar su turno a Benítez?

De Benítez comenté que o ganaba la liga con claridad o que no se comía el turrón. Se lo ha comido por muy poco pero seguro que se le ha indigestado. Ya comenté el día de su fichaje que tenía la cuádruple labor de convencer a jugadores, prensa, afición y presidente. Y no ha logrado convencer a nadie y especialmente a los jugadores, que empezaron a rebelarse muy pronto. Ellos son los mismos de siempre, los verdaderos ganadores de todas las crisis. “Que pase el siguiente” pensarán, mientras eligen de modo asambleario, como la CUP, hasta cuando le dan de margen.

Dependerá de si hay que entrenar muy duro o no, de lo que esté dispuesto a ceder el entrenador (concentraciones, permisos…), del respeto debido a las vacas sagradas o del sistema de juego. Dependerá, en definitiva, de si el entrenador quiere o no mandar donde no debe, el vestuario del Real Madrid. Propiedad de sus jugadores casi desde la muerte de Don Santiago Bernabéu, y no del entrenador, quien tiene que asumir responsabilidades ante los resultados.

Tampoco ha convencido Benítez a la afición, siempre impaciente, con el recuerdo más fresco de los éxitos del pasado que de los fracasos del presente. Esa misma afición que creé recordar las 5 Copas de Europa seguidas, que casi ninguno vimos, o las 5 ligas ganadas de la quinta hace tanto que fue en el siglo pasado. Los años sin ganar ni un título, las temporadas en las que los jugadores eran capaces de ganar una Copa de Europa y quedar quintos en liga o las sonrojantes humillaciones en Copa del Rey o contra el Barcelona, no sirven a la exigente afición madridista que tiene el mismo listón de 1958, a pesar del evidente cambio de época.

Y qué decir del presidente, desolado con Benítez,  perdido y sollozando en su sillón porque no jugaban todas sus estrellas. ¡Engañado por su propio entrenador! James, su último gran fichaje, humillado en el banquillo. No, Florentino Pérez o no supo o no quiso saber que fichaba no a un gestor de estrellas sino a un obseso del método, sin mano izquierda para manejar egos, tan cuadriculado que profesionales sin tacha como Arbeloa o Xabi Alonso habían huido de sus métodos. Cada vez menos omnipotente y más cerca de la humanidad del resto de los mortales, Florentino Pérez es el único que sobrevive a las mismas crisis que él ayuda a crear.

Florentino Pérez enfadado

Florentino Pérez enfadado

Y finalmente, Benítez también perdió pronto el favor de la prensa. La misma prensa que había reclamado antes a un entrenador español y de la casa, y que no ha dudado en criticar a Florentino Pérez por no hacer fichajes que conozcan al Real Madrid. La prensa, ese animal aparentemente etéreo, sin cuerpo definido aunque con rostro claro y visible en forma de portadas que son capaces de hundir a un portaaviones como el Real Madrid.

Benítez pondrá rumbo al Leicester o algún equipo similar, que era a donde se dirigía en primera instancia, antes de que el Real Madrid se cruzase en su camino. De aquí habría que preguntarse si Benítez era el entrenador apropiado con la plantilla dispuesta. Seguramente no y sus últimas experiencias no le avalaban precisamente. Y es ahí donde también hay responsables, más allá de los jugadores, que ya sabemos hace mucho que son los que mandan.

La realidad es que apenas hay media docena de entrenadores capaces por currículo y por capacidad de entrenar al Real Madrid.  Y algunos de ellos como Heynckes, Mourihno o Ancelotti ya han pasado, fracasando incluso, y otros como Guardiola jamás lo harán. No basta con conocer la casa, ni con haber ganado una copa de Europa como jugador o entrenador, ni tampoco con haber sido un gran jugador o tener mucho carácter o mucha mano izquierda. Es mucho más complicado que eso, porque no hay entrenador que pueda imponer su autoridad absoluta y dictatorial si desde arriba el apoyo no es incondicional. No, la llegada de Zidane o de cualquier otro, la limpia del vestuario, la realización de los mejores fichajes cada año o incluso la marcha del presidente no resuelven el problema.

Butragueño y Sanchís levantando un título

Butragueño y Sanchís levantando un título

El Real Madrid lleva desde la quinta del Buitre precisamente sin un modelo deportivo y futbolístico claro. Más de dos décadas apostando por entrenadores tan dispares como Capello, Hidink, Del Bosque, Mourinho, Pelegrini o Benítez. Cada uno con sus preferencias futbolísticas y todo ello trufado de millones de euros en gastos de los mejores futbolistas. Por eso, por el talento innato que siempre tiene el Real Madrid en sus plantillas, el equipo sigue compitiendo y ganando títulos.  Pero esos títulos, dos de ellos tan significativos e importantes como el doblete de Ancelotti hace solo dos años, no impiden que los aficionados y el entorno en general perciba al Real Madrid en crisis constante. Da la sensación de que cada vez cuesta más, de que se acerca algo parecido al ciclón que arroyó al Benfica, aunque ni siquiera esté a la vista.Y lo cierto es que lleva sumido en esa crisis deportiva casi el mismo tiempo que el Barcelona lleva sumido en lo contrario, la estabilidad deportiva.

La diferencia entre el Barcelona y el Real Madrid en todos estos años no es Messi ni tampoco la mayor o menor valía de los entrenadores. Ha tenido cambios de entrenador el Barcelona, pero prácticamente todos ellos han respetado un mismo modelo deportivo y de juego: Cruyff, Boby Robson, Val Gaal, Rexach, Rijkaard, Guardiola, Villanova y Luis Enrique han propuesto un fútbol similar. Incluso entrenadores como Serra Ferrer o Tata Martino, aunque de estos el club se desprendió rápidamente.

No es que sus presidentes sean mejores que los del Real Madrid. Bartomeu no es más listo que Florentino Pérez ni sus jugadores son mejores que los del Real Madrid. Hacen fichajes buenos y malos, la cantera funciona a veces sí y a veces no, y su afición tampoco es sustancialmente mejor. La prensa si apoya más y es un factor diferencial, pero no suficiente.

Y con todo, ese modelo deportivo estable no garantiza por sí mismo el éxito, aunque es cierto que en la última década el Barcelona se acerca al máximo a ese concepto de éxito. Al final, todo en su conjunto tiene que cuadrar perfectamente y el presidente tiene que respetar la labor del técnico y este dominar un vestuario compuesto por los mejores jugadores para ese modelo.

El problema del Real Madrid no era Benítez, ni tampoco Zidane es la solución, pero que nadie descarte que este año se gane la undécima y el club, el mejor club del siglo pasado, siga sumido en esta crisis perenne con una Copa de Europa más.