Puñetazo del Real Madrid en el Allianz Arena

Por segunda vez consecutiva el Real Madrid sacó del dificilísimo estadio del Bayern Munich una victoria. La de ayer, como la anterior, el 0-4, pudo haber acabado en goleada si enfrente no hubiese estado, Neur, que hizo 3 o 4 paradones a tiros a bocajarro. Aunque evidentemente el 1-2 lo habría firmado antes cualquier madridista y mucho más tras ver la primera parte.

Lo que sucedió en los primeros 45 minutos entraba dentro del guión histórico del Real Madrid en Alemania, un equipo dominante, el Bayern, y otro, el equipo de Zidane, aguantando un chaparrón que se vino primero con un gol de Vidal, a saque de córnerr, y después con un penalty por mano inexistente de Carvajal. Y ahí estuvo el partido y la eliminatoria. Esa mano que en realidad fue un balón al pecho (bendito VAR cuando acabe instaurándose), era el 2-0 con el que el Bayern de Munich se iba al segundo para poner en los corazones madridistas el miedo a un partido acieago.

Pero el penalty lanzado por Vidal se fue a las nubes, y tuvo un doble efecto, la respuesta del equipo blanco en la segunda parte y la desaparición del jugador chileno, que debe seguir arrepintiéndose de ese penalty lanzado.

A partir de ahí 45 minutos de insultante dominio blanco, antes y después de la expulsión de Javi Martinez. En ese periodo aparecieron todas las virtudes del Real Madrid, prácticamente escondidas durante este 2017, tras el maleficio del mundialito.

Apareció Cristiano Ronaldo con un partido soberbio, con dos goles de delantero puro, pero con una chispa y ganas que hacía tiempo que no veíamos. Son 100 goles en competiciones europeas y muchas bocas por cerraApareció también Modric, con su electricidad habitual y Kroos con su compás, e inesperada apareció Asensio que sustituyó a un gris Bale, que por lo visto andaba tocado físicamente. El mallorquín es un jugador de bandera, de mucha clase, y suya fue la asistencia del segundo gol, pero ayudó también a que el Real Madrid dominase a un equipo que parecía que jugaba no con 10 sino con 8.

Cristiano Ronaldo

Cristiano Ronaldo remantado a gol

Hemos visto más de una vez partidos de 10 contra 11, normalmente en partidos del F.C. Barcelona, pero también recuerdo algún partido del Real Madrid remontado con 10 jugadores. Ayer, el Bayern de Munich fue un muñeco de trapo en manos de un Real Madrid desatado, al que solamente la famosa “no pegada”, separó de un resultado apabullante.

Bien es cierto que después de lo visto queda la sensación de que el resultado es corto y un tempranero gol del equipo bávaro en el Bernabéu puede complicar la eliminatoria. Contando además que ayer no jugó su mejor jugador, el polaco, Lewandoski. Pero también lo es, que por primera vez en varios meses se vio ayer al mejor Real Madrid de Zidane, que todavía debe recuperar a Bale, muy por debajo de su mejor rendimiento desde la lesión.

Con un pie en la semifinal, esperarían la Juventus, si no sucumbe a la “rebontada” blaugrana, previsiblemente el Mónaco de Mbappé (atentos a este jugador que es el nuevo Henry/Ronaldo) y el Atlético de Madrid si mantiene el 1-0, cosa no tan fácil como se prometen. En todo caso, esto es fútbol y todavía queda mucho por definir.

El gran duelo europeo: Bayern de Munich- Real Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Bayern de Munich-Real-Madrid

Tras el sorteo celebrado los cuartos de final depararon para el rival del Real Madrid el mejor enfrentamiento posible del mundo, entre dos de los mejores equipos de Europa y dos serios aspirantes a esta Champion League.

El duelo Real Madrid- Bayern de Munich es el más repetido de la Copa de Europa, un clásico de los últimos años, que en esta ocasión dirimirá un empate de 5 victorias de cada club.

En las dos últimas ya sabemos lo que pasó: el 0-4 en la vuelta en el Allianz Arena, con Ancelotti a los mandos precisamente, la mayor humillación de la historia del club bávaro y previamente la eliminación del Real Madrid de Mourinho en semifinales tras los penaltys en el Bernabéu, con el famoso penalty de Ramos a las nubes.

Esta vez se cruzan dos equipos que han pasado diversas vicisitudes. Los de Ancelotti se han quitado la indumentaria que les propuso Guardiola, prácticamente el fútbol típico de Carlo Ancelotti, más relajado en todos los aspectos. Y en el Real Madrid de Zidane sucede algo parecido con respecto a la era Benítez, no tanto con la era del propio Carletto, del que Zidane ha heredado mucho. Aunque son dos equipos en el fondo muy similares, con un gran potencial ofensivo pero carencias defensivas

Sobre el terreno de juego, muchos de los mejores jugadores del mundo. El Bayern de Munich tiene un 11 tipo que no tiene nada que envidiar al Real Madrid, y en el que destaca el que ha sido durante los últimos años el mejor delantero centro del mundo, Robert Lewandoski, dos bandas que son dos puñales, con el veterano Robben y el joven Douglas Costa, y una serie de jugadores de primerísimo nivel como son Muller, Thiago, Alaba, Vidal. Los nombres alcanzan el banquillo en una plantilla que dispone de múltiples recursos.

Una de las claves estará en el medio del campo, en el que el Bayern de Munich presenta a jugadores tan solventes y distintos como Thiago, Vidal y Xabi Alonso, mientras que el Real Madrid presenta a Casemiro, Modric y Kroos. En esa batalla  estarán los 180 minutos de la eliminatoria.

Nápoles -Real Madrid

El Real Madrid cayó ayer eliminado por el Nápoles tras un partido espantoso. Al Gol en la primera parte de Martens le siguieron otros dos goles en la segunda que dejaron al equipo de Zidane noqueado. Al igual que contra el Villareal con la abultadísima derrota por 4-0, el equipo no supo reaccionar.

Este guión que nunca sucedió si lo ha hecho en otras temporadas, ya lejanas, en las que el Real Madrid no era verdaderamente competitivo. Desde hace ya tiempo, este equipo s capaz de remontar partidos y sobre todo de superar su propio mal rendimiento. Ayer lo hizo, aunque fuese con dos goles aislados de Ramos. Fue el sevillano el que rescató al equipo, como en tantas otras veces.

Ramos

Lo cierto es que en Nápoles fue inmensamente superior al Real Madrid en la primera parte. Por mérito propio y demérito de los jugadores de Zidane. El equipo salió sin chispa, muy impreciso, con las líneas muy separadas y desbordados por un equipo que parecían 13. El guión lo cambiaron los goles, y a partir de ahí, los italianos perdieron la fuerza física y mental, para ver el dominio de un mejor Madrid.

Y curiosamente, se pasó de un 1-0 a un 1-3, que en Italia vale mucho, pero que en este caso deja muchas dudas. ¿Es el 11 de ayer el mejor posible? ¿Están los titularísimos en forma? Ayer era un partido para ver al mejor Real Madrid, y ciertamente no se vio. En la banca jugadores como Isco, James, Morata o Lucas que han demostrado un rendimiento óptimo. Y como titulares, jugadores a los que se les presupone la capacidad para rendir en este tipo de partidos, naufragaron prácticamente sin excepción. La BBC estuvo absolutamente desconectada, sin crear apenas más peligro que un par de internadas de Bale, en el medio del campo, Modric no estuvo lo brillante que suele estar, y en defensa hubo muchísimos huecos, además de una gran dificultad para sacar el balón. Y en la portería, Keylor Navas empieza a transmitir desconfianza.

Zidane dispone en el banquillo de prácticamente un reemplazo de calidad para cada uno de los titulares, como se ha demostrado en otros partidos. Es él quién debe administrar la plantilla pero ayer se jugó con fuego.

Hemos entrado en marzo y ahora sí viene la dificultad máxima con los cuartos de final y la liga apretadísima, con dos partidos por semana. Si el F.C Barcelona cae eliminado esta noche por el PSG tendrá toda la semana para prepararse los partidos ligueros. Es ahora donde se verá si las rotaciones durante el año siguen surtiendo efecto y todos los jugadores están enchufados.

Un Real Madrid de Champion

El Real Madrid acudió a su cita anual con las eliminatorias de Champion con su habitual vestimenta de equipo campeón. Son partidos en los que los madridistas tienen un brillo especial. Ayer se vio la mejor versión del equipo y de muchos jugadores que estaban apagados como Benzema o Cristiano Ronaldo.

El 3-1 es un resultado de mérito, teniendo en cuenta la racha de 18 partidos sin perder del Nápoles y el gol en contra a los 7 minutos del comienzo. Fue a partir de ese momento en el que se debía medir la capacidad de los chicos de Zidane. Y la respuesta fue más que positiva. Tanto que el 3-1 se queda corto, con la famosa pegada desaparecida, porque lo cierto es que el Real Madrid llegó más y mejor que el equipo italiano.

Y lo hizo gracias a sus dos laterales, Carvajal y Marcelo, los dos mejores del mundo en su posición, y gracias a un medio del campo potentísimo, en el que Modric, Kroos y Casemiro se complementan a la perfección. Capacidad técnica, táctica, ofensiva y defensiva, y como ayer gol. Ese medio de campo que es lo que le falta ahora mismo por ejemplo al F.C Barcelona, es lo que le da a este Real Madrid esa sensación de equipo imbatible, como bien decía la pancarta inicial.

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Ayer el equipo puso su primera piedra para ganar esta Champion, conscientes de que no solo queda la vuelta, en la que un mal partido te puede dejar eliminado, sino muchas rondas todavía y equipos más potentes aún que el Nápoles. Pero el hecho de haber remontado el resultado y las sensaciones invitan a pensar en una actuación sobresaliente del equipo.

Hay un factor que no puede olvidarse y que es fundamental para entender los equilibrios que ha hecho Zidane; el equipo hasta ahora no ha podido disfrutar de su 11 titular. A lo de ayer le falta Bale, que en el momento de lesionarse era el jugador más determinante del equipo. Si se mantiene la salud de sus mejores jugadores y rindiendo al nivel de ayer, este equipo puede hacer lo que ningún otro ha hecho: repetir Champion.

Ahora bien, hay que visitar Nápoles, e Italia es sinónimo de fútbol aguerrido y de no bajar los brazos. Así pues, disfrutemos de esta victoria pero pensemos en que a San Paoli hay que ir a ganar.

Un Real Madrid de 10

Real Madrid- Granada

Real Madrid- Granada

El Real Madrid de Zidane se ha convertido en la apisonadora que cualquier aficionado blanco ha soñado alguna vez. Todo parece funcionar perfectamente y no se adivinan nubarrones en el horizonte.

Las dos goleadas consecutivas ante el Sevilla y el Granado han dejado la sensación de que estamos ante un equipo que puede dominar una época. Contra los hispalenses (que ayer ganaron 0-4 a la Real Sociedad) el Real Madrid hizo su mejor partido de la temporada, y contra el Granada remató la faena encarrilándolo desde el primer momento. Entre uno y otro partido Zidane cambió 4 piezas. En el primer partido aportó por James y el colombiano respondió con un partido y dos goles, y en el segundo fue Isco el afortunado y respondió con otros dos goles y otro partidazo.

Y entre medias, un mecano en el que todas las piezas funcionan al ritmo del mariscal de campo Modric y del Linebacker, Casemiro. Con el complemento imprescindible del resto de jugadores. Si se cae uno, aparece otro y parece ni notarse. No olvidemos que un jugador como Bale está fuera del equipo, siendo seguramente el jugador más determinante del equipo.

Y todo eso es mérito de Zidane, que ha logrado mediante sonrisas y palabras amables, que su equipo encarrile 39 partidos sin perder, y sobre todo, la sensación de que el equipo funciona y todos saben cuál es su labor. El baño táctico ante el Sevilla y el Atlético de Madrid el año pasado, nos han revelado que Zidane no es otro alineador más. También sus decisiones en pos de la meritocracia, quitando un día a Ramos o a Cristiano Ronaldo, demuestran que tiene personalidad.

Es cierto que el francés tiene a día de hoy una plantilla completísima, seguramente la mejor de la historia de este club. Pero también la tenía Benítez, y el equipo acabó desquiciado. No, el mérito de Zidane va  más allá de unos magníficos jugadores .

Si continúa esta dinámica, que sí parece, el Real Madrid acabará la temporada con uno o dos títulos, y quizá incluso con el ansiado triplete. No se ve un equipo tan completo, con tanta hambre como el Real Madrid ni tan bien gestionado, ni en España ni en Europa. Luego ya, el fútbol decidirá, pero yo apuesto porque Zidane repetirá títulos.

La flor de Zidane

El fútbol es un deporte tan sencillo que solo es necesario un poco de suerte para mantenerte invicto durante 37 partidos, liderar la liga española, ganar una Champion League, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. Y eso en el club más difícil del mundo, inestable y exigente por naturaleza, el Real Madrid.

Flor lo llaman algunos que lo más redondo que han visto es su cabeza y que seguramente serían los mismos que decían que Zidane no encajaba como futbolista en el Real Madrid, y que no tenía sitio. Los mismos que ladraban aquellas barbaridades, ladran hoy otras, (audio muy recomendable) siempre con el mismo objetivo, minusvalorar los logros del Real Madrid.

Un mismo mantra repetido como una consigna: El Real Madrid no juega a nada. Lo he escuchado desde que tengo uso de razón. En los últimos 30 años se ha repetido hasta la saciedad, ganase o perdiese el equipo.

Ahora el club gana casi siempre y no pierde casi nunca. En una racha prácticamente sin precedentes a nivel mundial, Zidane ha logrado algo casi imposible, que el club no tenga sobresaltos, que el 95% de los futbolistas estén contentos y que la afición esté relajada.

Zidane

Zidane

Pero claro, ese remanso de paz no basta a muchos periodistas que creen que el Real Madrid debería ganar 5-0 todos los partidos, con un juego brillante. Se decía que el equipo se estrellaría contra los grandes y ahí apareció el mejor Real Madrid de la temporada con un 0-3 en el Calderón y un empate en el Camp Nou, con un partido en el que mereció más. Por si fuese poco, durante esta racha, Zidane ganó también 1-2 el año pasado en el feudo del Barcelona. Pero claro, el Real Madrid no juega nada.

Y yo niego la mayor, porque si he visto algún año al Real Madrid jugar a nada, de verdad, y no ganar. Y lo que veo ahora es un equipo con 17 o 18 jugadores con muchas rotaciones, por voluntad de Zidane, pero también por lesiones. Es más difícil que exista un mismo tipo de juego con 11 jugadores fijos que con 18 rotando. Pero con Zidane se juega con un 4-3-3 que a veces se modifica al 4-2-3-1 o al 4-4-2. Es un equipo capaz de jugar por bandas y dar profundidad con jugadores como Lucas y Bale o entre líneas con interiores como Isco o James.

El equipo es capaz de jugar al toque, dominando la posesión o realizar contragolpes fulgurantes, siempre al ritmo de Modric y Kroos. Por lo general suele realizar una presión alta, con las líneas muy adelantadas y la defensa cerca del centro del campo. Es un equipo ofensivo que a veces junta hasta 7 u 8 jugadores al ataque, dando mayor amplitud ambos laterales. Ese juego provoca que el equipo marque muchos goles pero también que reciba muchos.

El Real Madrid juega los primeros veinte minutos normalmente con gran intensidad aunque a lo largo del partido se muestra irregular, manejando mal los tiempos en ocasiones, permitiendo al rival que se juega, siendo demasiadas veces incapaz de cerrar el marcador.  Pocas veces el equipo ha sido capaz de realizar 90 minutos de manera uniforme, aunque siendo honrados, ¿que equipo lo logra siempre?

El equipo de Zidane tiene en las jugadas a balón parado una de sus fortalezas y ello gracias a sacadores excelsos como Modric, James o Kroos, pero también gracias a una serie de jugadores que van muy bien por alta.

Y finalmente es un equipo ganador, ultra competitivo que no da un partido por perdido y que lucha hasta el último instante aunque el equipo esté fundido o vaya perdiendo.

Ese es el estilo del Real Madrid de Zidane, que por el camino ha traído grandes goleadas, partidos espectaculares como el pasado ante el Borussia de Dormund, encuentros de una solidez y seriedad impresionantes como el 0-3 en el Calderón, partidos malos como el de la final del Mundial de clubes, el Sporting y épicos como la final de Champion, de la Supercopa de europa o el último derby del Camp Nou.

Eso ha logrado el técnico francés, que tarde o temprano perderá un partido e incluso dos, y seguramente un título, e incluso dos o tres. Pero hasta la fecha, ha logrado que un equipo en el que prácticamente sus 15 jugadores habituales se han lesionado en el último año, sea capaz de sacar los partidos adelante. Y sí, en algún partido ha llamado la suerte a la puerta, porque si no sería imposible mantener esa racha. Suerte tuvo el Manchester cuando ganó la Champion League en 3 minutos, o el F.C Barcelona con su triplete, con aquellos goles de Pedrito o el gol de Iniesta. Porque la suerte forma parte del deporte, pero apenas representa un 5% si no se da lo demás.

Así que para los que dicen que el equipo no juega nada o que Zidane tiene flor, que busquen un equipo que tenga un estilo defini

F.C. Barcelona-Real Madrid: más que 3 puntos

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El derby de hoy son mucho más que tres puntos. A lo largo de los últimos años se ha demostrado que el goalaverage particular entre los equipos es muy relevante al final de la temporada. Son por tanto tres puntos que se ganan, tres que deja de ganar el rival y uno más en caso de que el goalaverage global sea favorable. Un mundo.

En este caso además, y casi siempre, existe un importante factor anímico. Ganar al rival siempre sume al equipo contrario en una pequeña crisis, coherente con el flujo anímico que discurre entre el Real Madrid y el Barcelona. En otras palabras, cuando a uno le va bien al otro le va mal.

La distancia actual de 6 puntos, que son las dos derrotas de más que tienen los de Luis Enrique, es una ventaja aceptable pero que si se eleva a 9 puntos, puede parecer un abismo para el equipo azulgrana. Y viceversa, una victoria del F.C. Barcelona bajaría la distancia a solamente tres puntos, demasiado poco para la cantidad de partidos que quedan.

Así pues, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro para noquear al rival, dejarle a 9 puntos, afianzar su moral, de por sí alta, y encarar el invierno y el resto de las competiciones con mucha calma. Viene el mundialito de clubes y cierto relajo con las navidades, que siempre puede provocar algún tropiezo.

Para Zidane, además, sería la constatación de que su equipo funciona cuando tiene que funcionar. Ya el año pasado, el equipo fue capaz de ganar 1-2, cuando casi todos le dábamos por desahuciados. Aquella victoria fue importantísima y relanzó enormemente la moral del equipo, siendo seguramente el momento clave para la posterior consecución de la Champion League.

A nivel deportivo, el F.C Barcelona me causa muchísimas dudas en defensa. Es un equipo que todo lo que tiene arriba, con tres super cracks, lo pierde abajo. Messi, Neymar y Suárez, especialmente los dos primeros, son delanteros natos, con poco trabajo defensivo. Si a eso se le suma una defensa y un mediocampo frágil, este Barcelona es vulnerable.

El Real Madrid, por su parte, viene de demostrar dos semanas atrás en el Calderón una gran solidez, aunque su juego ha sido más bien romo en la mayoría de los partidos. Pero prácticamente siempre con victoria y encontrando soluciones en muchísimos jugadores, cosa que no está logrando el Barcelona.

En cuanto al resultado final, dependerá mucho de la actitud del Real Madrid. Si sale  a firmar el empate o relajados por la distancia actual, se llevará una derrota, quizá incluso abultada. Si sale como el año pasado, el empate como mínimo es factible. Porque en realidad, todo lo anterior no afecta a nivel estadístico y lo hemos visto en multitud de derbys.

Veremos ambas alineaciones, siendo más previsible la de Luis Enrique. Zidane podría optar por la que le dio la victoria en el Calderón, aunque la baja de Bale y la vuelta de Ramos cambiaría seguramente ese 11.

 

Las lesiones del Real Madrid

Real Madrid s Gareth Bale reacts as he holds his leg during the Champions League Group F soccer match between Sporting CP and Real Madrid at the Alvalade stadium in Lisbon  Tuesday  Nov  22  2016   AP Photo Armando Franca

Real Madrid s Gareth Bale reacts as he holds his leg during the Champions League Group F soccer match between Sporting CP and Real Madrid at the Alvalade stadium in Lisbon Tuesday Nov 22 2016 AP Photo Armando Franca

La lesión de Gareth Bale supone otro inconveniente para el Real Madrid, o quizá sea una suerte de ventaja para que Zidane pueda rotar sin problemas y tenga a toda su plantilla a punto. Aunque a este paso, si se repiten lesiones de los jugadores más importantes cada pocas semanas, no creo que sea capaz de alinear a su mejor once nunca.

Cuando Modric empezaba a volver se lesionó Kroos, y antes Casemiro y Ramos, con alternancia de lesiones en Benzema. Tanto Keylor Navas como Cristiano Ronaldo no empezaron la temporada tras importantes lesiones y recuperación durante el verano.

Desde el comienzo se han lesionado prácticamente todos los jugadores, y de los importantes prácticamente todos. Apenas se libran unos pocos, como Nacho, Lucas Vázquez, Asensio o Mariano. El resto, o han sufrido lesiones pequeñas  de alguna semana o incluso de varios meses.

Hoy nos levantamos con la duda de Varane pero realmente ningún jugador parece libre de esta suerte de plaga bíblica, que asola al Real Madrid pero también a otros grandes clubes. Evidentemente, el nivel actual del fútbol es muy alto, hay muchos partidos y desplazamientos y la exigencia es extrema.

Y por eso, los grandes equipos que aspiran a todos los títulos tienen que tener plantillas amplias, con dos futbolistas por puesto, y siempre con competitividad entre ellos para en el caso de que falte alguno, el otro esté preparado para entrar.

Yo creo que este año la plantilla del Real Madrid cumple esas exigencias y lo demuestra el buen rendimiento del equipo a pesar de contar cada semana con 3 o 4 lesiones de jugadores que estaban aportando al equipo.

Puede ser que algún momento de la temporada, el entrenador cuento con 22 jugadores sanos y listos para jugar, y existan dificultades para gestionar los egos y el 11 titular. Pero a lo largo de los años se ha demostrado que eso ocurre pocas veces, y compensa ese problema a cambio de saber que en caso de una baja importante, habrá otro jugador de categoría suficiente preparado.

Ahora falta Bale, seguramente el jugador más desequilibrante del Real Madrid ahora mismo. Pues bien, es un momento perfecto para que James de un paso hacia adelante, o para consolidar a Lucas en la izquierda, compartiendo delantera con Cristiano y Benzema, o para incluir a Asensio o trasladar a Isco a la delantera y meter en el medio del campo a Casemiro. Las opciones son múltiples y permite a Zidane involucrar al mayor número de jugadores, todos ellos de primer nivel y con ganas de jugar y triunfar en el Real Madrid

 

Un Real Madrid nefasto empata en Polonia

El partido de ayer pudo haber sido una dolorosa derrota pero terminó en un infame empate, a tres goles, contra un rival que hace no tanto había encajado seis goles contra el Borussia de Dormund.

El encuentro, desangelado por la ausencia de público, tuvo también dentro del terreno de juego un desencanto importante con el Real Madrid desordenado y con el Legia observando la oportunidad de su historia de ganar a todo un campeón de Europa. A ello contribuyó desde luego la alineación atípica con un 4-2-4, con la BBC mas Morata de delanteros.

Cristiano Ronaldo entre dos jugadores del Legia

Cristiano Ronaldo entre dos jugadores del Legia

El sistema es importante pero mucho más lo son los nombres. Con una delantera en la que dos de sus jugadores apenas realizan labores defensivas, como son Benzema y Cristiano Ronaldo, sumarle la presencia de dos delanteros como Bale y Morata, que aunque si defienden no son centrocampistas.

El equipo ya venía echando de menos con el 4-3-3, la presencia de un centrocampista defensivo. Ni Kovacic ni Kroos lo son. Tampoco Modric, pero el croata suele robar balones gracias a su magnífica colocación.  En ese contexto de jugadores, se echó de menos, más que nunca a Casemiro. El brasileño fue la palanca que permitió al equipo equilibrarse y su ausencia se nota una enormidad.

Su mera ausencia no explica por sí mismos los tres goles en contra. La defensa estuvo floja, también Keylor Navas, y la actitud del equipo fue la de quienes se sienten superiores y en cualquier momento pueden ganar el partido. Pues bien. a falta de 5 minutos el equipo perdía 3-2, y solamente un fogonazo del croata Kovacic evitó un mal mayor.

Ya son muchas las ocasiones en esta temporada en la que el equipo se desconecta, normalmente con un resultado a favor. Es incapaz de mantener la renta, por un lado, y de incrementarla por otro. De hecho, no recuerdo un partido completo los 90 minutos. Y ese debería ser el motivo de preocupación de Zidane.

Volverán Modric y Casemiro y algunos otros, pero aún así ese mal casi endémico en el Real Madrid, persistirá. Ayer además, observamos de nuevo la peor versión de Cristiano Ronaldo, muy fallón en muchos balones. Debería rotar como el resto, porque hay jugadores para ello y porque quizá le venga incluso bien ese toque de atención.

En todo caso, queda el partido en la vuelta contra el Borussia de Dormund, que no tengo ninguna duda que mostrará la mejor versión blanca.

Zidane sigue ganando

Nueva victoria del Real Madrid de Zidane, que sigue invicto en esta liga, y que mantiene el liderato a pesar de la falta de brillantez en su juego. O al menos eso dicen todas las crónicas, porque lo cierto es que ayer se vieron varios goles de bella factura. Pero sí, el resultado no muestra esa superioridad real del equipo blanco ni ese rodillo que debería ser.

Se podría decir que el equipo de Zidane defiende mal, aburre y que no juega a nada, aseveración, esta última, aplicable al Real Madrid de los últimos 25 años.  Pero gana. Y ayer lo hizo frente al mismo equipo que en jornadas previas había sacado una victoria en el Camp Nou y un empate ante el Atlético de Madrid.

Así que, aunque sea comparativamente, el Real Madrid lo hizo sustancialmente mejor que sus dos rivales directos. Ambos, por cierto, sufrieron ayer para ganar sus respectivos partidos. Así que quizá haya que ser un poco más indulgente con el equipo de Zidane.

Explicado lo malo, conviene detenerse en la parte buena. Kovacic hizo ayer un gran partido y ya ha enlazado varios con buenas intervenciones. Cuando cambia de ritmo es un jugador peligrosísimo y tremendamente vertical. Le falta todavía continuidad en el juego y ser un poco más atrevido, pero con apenas 24 años se puede decir que es un jugador de presente y de futuro. También volvió ayer Cristiano Ronaldo, o al menos sus goles. Se le vio con algo más de velocidad y regate y a fin de cuentas marcó un Hat Trick que no todo el mundo puede hacerlo. Y luego está Morata, enchufadísimo al equipo, enseñándole el camino del banquillo a Benzema. Suyo fue el gol más bonito del encuentro, tras una maravillosa asistencia de Marcelo.

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Zidane, que todavía no ha dispuesto en lo que va de año de la plantilla completa, con numerosas bajas en estos meses, está sacando adelante al equipo, primero, con 24 puntos, 7 victorias y 3 empates. Con una dinámica en la que los suplentes se sienten casi titulares, sin jugadores tan claves como Casimiro, Modric, Ramos y ayer Carvajal, y con una BBC todavía en funciones, el equipo responde.

Habrá que ver lo que es capaz de hacer el francés con todo el equipo en plena forma. Hasta ahora no lo ha tenido, y cuando lo tuvo, que fue a finales de la temporada pasada, el equipo lo ganó prácticamente todo.