El año en que remontamos peligrosamente

Alves consuela a Neymar

Alves consuela a Neymar

Las remontadas normalmente son sinónimo de que, o bien se ha hecho un partido muy malo en la ida, o bien el equipo contrario ha hecho un partido malo o flojo en la vuelta. Así pasó contra el PSG con un partido muy malo culé en París, y con uno aún peor de los de Emery en la vuelta. Por no hablar de las famosas remontadas del Real Madrid, precedidas casi siempre de desastrosos resultados a domicilio.

Así pues, “el remontadismo” no deja de ser una muestra de decadencia, tan lejos de épocas anteriores de neta superioridad. Es más, cuando el Barcelona de Pep tuvo que acudir a las remontadas empezó su decadencia.  Y  lo hizo, tras perder con el Inter de Mourinho 3-1, siendo incapaz, por cierto de remontar, para acabar ganando 1-0, resultado insuficiente.

El propio Pep Guardiola tuvo un papel similar en la Champion con el Bayern de Munich, con varias remontadas que acabaron con una derrota contra el F.C. Barcelona.

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Así pues, visto lo visto, mejor le habría venido al F.C. Barcelona no haber remontado al PSG. Aquel resultado le ha perjudicado porque ha ocultado durante algún tiempo sus múltiples carencias. Muchas de ellas defensivas pero sobre todo de configuración de la plantilla, con una inversión en una serie de fichajes con los que apenas ha contado Luis Enrique. Más allá de los tres de arriba, este F.C Barcelona no ha encontrado soluciones. Solamente con el 6-1, con un PSG previamente doblegado.

Y así, contra la Juventus, el equipo de Luis Enrique se ha encontrado con su propia realidad, previamente negada en negadas como la de La Coruña o Málaga. Contra toda una Juventus las carencias se acentúan. El F.C Barcelona cayó eliminado en cuartos contra un rival netamente superior. El equipo italiano eliminó todo el rastro de la remontada vergonzosa acontecida semanas antes.

Bufon apenas realizó un par parada, con dos tiros a puerta solamente y el peligro no fue significativo en ninguna de las dos áreas. La MSN para que funcione necesite el mejor medio del campo y espacios, y ayer no tuvo ninguna de ls dos. Y por el otro lado, la Juventus  no necesitaba crear demasiado peligro, solo evitarlo con tres goles de renta.

Los italianos se convierten en un serio aspirante, con un un equipo italiano al uso: una defensa muy sólida y dos o tres atacantes arriba peligrosos, que además aportan trabajo defensivo. Una fórmula que me recuerda mucho al Atlético de Madrid.

En el caso del F.C.Barcelona, el domingo podría recibir la puntilla, si el Real Madrid aprovecha su bajo nivel anímico. Es una oportunidad perfecta para rematar la liga, aprovechando el distinto estado psicológico. Los de Luis Enrique llegan además con la sensible baja de Neymar, irremplazable desde el banquillo.

Esa derrota dejaría al club culé en una situación muy precaria. Son dos años consecutivos cayendo en cuartos, primero con el Atlético de Madrid el año pasado y este contra la Juventus. Y entre medias varias goleados significativas como las de Paris y Turín. Resultados que hablan de un equipo mucho más frágil de lo que parece y que está lejos de ser el mejor equipo del mundo, como muchos repiten.

F.C. Barcelona-Real Madrid: más que 3 puntos

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El derby de hoy son mucho más que tres puntos. A lo largo de los últimos años se ha demostrado que el goalaverage particular entre los equipos es muy relevante al final de la temporada. Son por tanto tres puntos que se ganan, tres que deja de ganar el rival y uno más en caso de que el goalaverage global sea favorable. Un mundo.

En este caso además, y casi siempre, existe un importante factor anímico. Ganar al rival siempre sume al equipo contrario en una pequeña crisis, coherente con el flujo anímico que discurre entre el Real Madrid y el Barcelona. En otras palabras, cuando a uno le va bien al otro le va mal.

La distancia actual de 6 puntos, que son las dos derrotas de más que tienen los de Luis Enrique, es una ventaja aceptable pero que si se eleva a 9 puntos, puede parecer un abismo para el equipo azulgrana. Y viceversa, una victoria del F.C. Barcelona bajaría la distancia a solamente tres puntos, demasiado poco para la cantidad de partidos que quedan.

Así pues, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro para noquear al rival, dejarle a 9 puntos, afianzar su moral, de por sí alta, y encarar el invierno y el resto de las competiciones con mucha calma. Viene el mundialito de clubes y cierto relajo con las navidades, que siempre puede provocar algún tropiezo.

Para Zidane, además, sería la constatación de que su equipo funciona cuando tiene que funcionar. Ya el año pasado, el equipo fue capaz de ganar 1-2, cuando casi todos le dábamos por desahuciados. Aquella victoria fue importantísima y relanzó enormemente la moral del equipo, siendo seguramente el momento clave para la posterior consecución de la Champion League.

A nivel deportivo, el F.C Barcelona me causa muchísimas dudas en defensa. Es un equipo que todo lo que tiene arriba, con tres super cracks, lo pierde abajo. Messi, Neymar y Suárez, especialmente los dos primeros, son delanteros natos, con poco trabajo defensivo. Si a eso se le suma una defensa y un mediocampo frágil, este Barcelona es vulnerable.

El Real Madrid, por su parte, viene de demostrar dos semanas atrás en el Calderón una gran solidez, aunque su juego ha sido más bien romo en la mayoría de los partidos. Pero prácticamente siempre con victoria y encontrando soluciones en muchísimos jugadores, cosa que no está logrando el Barcelona.

En cuanto al resultado final, dependerá mucho de la actitud del Real Madrid. Si sale  a firmar el empate o relajados por la distancia actual, se llevará una derrota, quizá incluso abultada. Si sale como el año pasado, el empate como mínimo es factible. Porque en realidad, todo lo anterior no afecta a nivel estadístico y lo hemos visto en multitud de derbys.

Veremos ambas alineaciones, siendo más previsible la de Luis Enrique. Zidane podría optar por la que le dio la victoria en el Calderón, aunque la baja de Bale y la vuelta de Ramos cambiaría seguramente ese 11.

 

El Real Madrid vuelve en el Camp Nou

El Real Madrid ganó inesperadamente en el Camp Nou, en un momento clave de la temporada, no tanto por la lucha en liga, ciertamente difícil, con 7 puntos de diferencia (8 con el golaverage) y 7 partidos por disputar; sino por la moral de cara a la Champion League. Si el Real Madrid gana al Wolsburgo seguro tendrá que enfrentarse en semifinales a equipos de verdadero nivel.

Bale pugna con Alba

Bale pugna con Alba

 Y es ahí donde el Real Madrid flaqueaba, al menos hasta ayer. Contra los mejores rivales, el Real Madrid (quizá no este, sino el otro) cometía demasiados errores y no lograba sacar lo mejor de sí. Con todo, ayer se siguieron cometiendo el tipo de errores que te hacen perder un partido. Por ejemplo, Pepe no pudo seguir a Piqué en el primer gol, tras un buen bloqueo de Neymar y luego por supuesto Ramos se expulsó. Sus declaraciones posteriores: “Sí se que íbamos a ganar con 10, me expulso en el minuto 5”, debían ser en realidad una declaración de intenciones, puesto que todo el madridismo sabía que Ramos sería expulsado en algún momento. Es su seña de identidad, y este caso no tiene nada que ver con el árbitro sino con su escasa capacidad para mostrarse agresivo pero inteligente. Es su expulsión número 21, algunas de ellas críticas para el equipo. Si eso pasa con el mejor central del mundo, supongo que el peor habrá sido expulsado 100 o 200 veces.

 Pero como decía al principio, también el Real Madrid sacó ayer lo mejor de sí. Y ayer volvimos a ver al mejor de la temporada del equipo, a Keylor Navas, que sobre todo dejó una parada antológica, sacando un balón a gol de Messi. También vimos a Casemiro, instalado con jerarquía en el medio campo, como muchos veníamos pidiendo desde el principio de la temporada. El brasileño, aspirante a Mauro Silva, no vende las camisetas de James, ni tiene la elegancia de Kroos ni el toque con el exterior de Modric, pero es un jugador táctico como pocos y que roba balones como no hace ningún otro en el equipo.Un jugador del corte defensivo de Redondo, Makele o Xabi Alonso, indispensable para que el equipo sobreviva con tres delanteros netos como Bale, Cristiano y Benzema.

Ellos tres, por cierto, que ofrecieron también su mejor versión. El francés volvió a marcar, que es lo que lleva haciendo durante toda la temporada, y es lo que se le pide. Cristiano Ronaldo igualmente, y para él también es esa exigencia, y más en los partidos grandes. No se si estamos ante su ocaso como algunos pensábamos, pero sí parece que en las últimas jornadas Cristiano ha subido un peldaño, y sus críticos tenemos que rectificar. Y de Bale, qué decir, es un jugador indispensable, con su velocidad y verticalidad, y ayer aportando igualmente trabajo defensivo.

 Y del resto, me quedo con la acertada decisión de Zidane de incluir a Carvajal, para mí, uno de los mejores laterales del mundo. El otro sería Marcelo, en el otro lado, aunque ya se sabe que el brasileño está sólo para atacar, aunque lo hace tan bien, que olvidamos a veces que es un defensa izquierdo. Finalmente el trabajo en la sala de máquinas de Modric y Kroos sirvió para sobrevivir en los peores minutos del equipo.

 Es una victoria que indudablemente da moral al equipo pero que no nos puede hacer perder la visión global, el Real Madrid no puede permitirse el lujo de cometer errores y de no salir concentrado en todos los partidos. Y para eso, tiene que haber un entrenador exigente y que alinee a los mejores. Ayer lo hizo, y sentó con justicia a James, ya demasiado provocativo y reivindicativo y carne de cañon en el próximo mercado de verano.

 El Real Madrid es lo de ayer, ganando contra un gran equipo y contra la adversidad arbitral. Una actuación, absolutamente de vergüenza. Y esa debería ser otra lección, por un lado, la capacidad de sobreponerse a las adversidades, y por otra, la necesidad de poner firme a los árbitros y a la federación. Un gol anulado como el de ayer es simple y llanamente un atraco. Y eso, ningún club lo puede permitir, pero mucho menos el Real Madrid.

Dos finales de Champion para el Atlético de Madrid

En una semana el Atlético de Madrid jugará los dos partidos más importantes de su historia, dos finales para lograr un doblete histórico. Si los atléticos todavía recuerdan aquel doblete de liga y copa lograda en 1996, hace casi 20 años, lo de esta temporada puede superarlo con creces si es capaz de lograr la liga y la Champion League. Para lograrlo tiene enfrente a dos rivales todopoderosos, al Barcelona y al Real Madrid.

La primera final del Atlético de Madrid será en campo contrario, en el último partido de liga, ante un Barcelona que hace muchas jornadas daba la liga por perdida, pero que de repente ve la oportunidad de cerrar un ciclo exitoso de la mejor manera, ganando en su campo a un rival que le eliminó de la Champion League.

Los encuentros entre ambos equipos se han saldado este año sin ninguna victoria del Barcelona, maniatado ante el perfecto engranaje defensivo de los del Cholo. Y sin embargo, este partido nada tiene que ver con los anteriores porque el Barcelona se lo juega todo a 90 minutos

Lo mismo aplica para la otra final, la de Champion, ante el peor rival posible, el Real Madrid, el equipo con más Copas de Europa del mundo, el equipo que está siempre obligado a ganar en esa competición, y que además este año busca la ansiada décima.

En ambos casos, la principal ventaja del Atlético de Madrid este año, que ha sido que su equipo ha puesto más intensidad, concentración y ganas que el rival, no va a existir porque ni Real Madrid ni Barcelona van a jugar sus partidos relajados, y más bien al contrario, van a poner todo su talento al servicio del equipo para lograr en ambos casos sendas victorias.

Así pues, los del Cholo pueden estar ante una temporada única en su historia ganando los dos títulos o ante una temporada con cero títulos a pesar de ser su mejor temporada en muchos años. Paradójicamente eso le puede suceder al Real Madrid también.

Todo depende de 180 minutos, ¿podrá el Atlético de Madrid con la presión del Camp Nou? ¿Podrá con la presión de tener que ganar en Lisboa? Lo que suceda en el primer partido condicionará al equipo rojiblanco. Con una derrota afrontará la final de Champion con más ansiedad, más nerviosos ante la posibilidad de que su espectacular temporada acabe con cero títulos. Una victoria podría suponer un soplo de confianza o de relajación, depende.

En una semana se juegan los tres equipos toda una temporada.

¿Quien quiere esta liga?

El fútbol es tan sorprende e impredecible porque es capaz de lograr cosas como lo que está ocurriendo en la liga española. Todo parece un guión de suspense para decidir en el último partido, seguramente en el último minuto quien será el campeón.

 Hasta esa fecha hemos visto como en esta penúltima jornada el Atlético del Madrid ha desperdiciado la oportunidad de proclamarse campeón ante su público ante el empate del Barcelona. El Málaga, un rival que no se jugaba nada fue capaz de sacar un empate en el Calderón. Aunque quizá más que el rival pesó en el equipo rojiblanco la responsabilidad de tener que ganar, el miedo a ganar.

 Ese miedo se multiplicará por cinco pero cambiará en el Camp Nou y será el miedo a perder. El pánico a perder una liga ganada durante todo el curso para en el último suspiro ver como un rival que parecía defenestrado una jornadas revive cuál muerto viviente.

 Este Barcelona, inoperante ante el Elche, una sombra de lo que fue, otro equipo que no quiere ganar la liga, tiene la oportunidad de hacerlo en su estadio, ante su público, en lo que será una terrible encerronada a Atlético de Madrid.

 El último candidato que ya se ha descolgado definitivamente ha sido el Real Madrid, haciendo un partido horrible contra el Celta de Vigo. Con muchos suplentes y dando la liga por perdida hace varias jornadas, se han perdido 7 de 9 puntos posibles que ahora mismo estarían dando la liga al equipo blanco. Suponen los madridistas que es el precio que hay que pagar para la llegar a la final de Champion y ganarla. Lo que no sabemos será el precio que pagaremos en caso de no hacerlo porque pocas veces ha tenido el Real Madrid una oportunidad tan grande de dejar la liga casi sentenciada. Sendos empates ante Valladolid y Valencia y derrota ante un Celta, y todo con el equipo a medio gas, sin ser consciente de que estaban ante una oportunidad histórica.

 Ahora, le queda al Real Madrid ver como el Barcelona y el Atlético de Madrid ‘se matan’ en el último partido. A una semana de la final le puede interesar que el equipo rojiblanco se desgaste. Física y mentalmente tras 90 minutos muy intensos. El resultado dictará como se presentan los del Cholo a la final de Champion, pero es muy posible que perder el título les haga dudar de sus posibilidades.

 Pero no adelantamos acontecimientos. Quedan 90 minutos para decidir al campeón de liga y otros 90 para decidir al campeón de la Copa de Europa. Y son esos 180 minutos los que pueden determinar que las temporadas de uno y otro sean un éxito o un fracaso.

El Real Madrid salió vivo del Camp Nou

El 3-2 a favor del Barcelona, es, viendo lo sucedido, un grandísimo resultado para el Real Madrid. Los de Mourinho salieron como el fatídico día del 5-0, medio deormidos y sin intensidad y el Barcelona se vio favorecido. El Barcelona dominó a placer con su juego de toque aunque el peligro llegaba como siempre de los pies de Messi o Iniesta.

 Con el frente de ataque prácticamente desaparecido el que realmente sostuvo al equipo blanco fue Xavi Alonso. El tolosarra estuvo omnipresente, repartiendo juego y haciendo una labor defensiva excepcional. Con la ayuda de Khedira ambos dificultaron la circulación del Barcelona, que ayer vio como el Real Madrid cada vez se metía más en el área concediendo espacios.

 Y ello porque la ausencia de Pepe obligó al Madrid  a bajar sus líneas. La velocidad del portugués pero también su capacidad de anticipación permiten subir en general todas las líneas y dificultar las líneas de pase. Nada de eso sucedió ayer a pesar de que Albiol no hizo un mal partido.

 Con el Barcelona jugando a placer y el Real Madrid esperando se echó de menos a Di Maria, al mejor Ozil, las llegadas de Marcelo y la intensidad con la que acabó Benzema el año pasado. Y por supuesto a Cristiano, desaparecido en este comienzo del año, y que no obstante mostró porqué es un número 1.

 Su cabezazo espectacular abrió las hostilidades junto con un error de Coentrao que se dejó ganar la espalda por Pedrito. En directo me pareció fuera de juego, pero dos centímetros como la Copa del Rey, pero en todo caso, nunca me parecería una jugada reprochable al árbitro. Los fueras de juego son casi imposibles de ver. El árbitro estuvo además correcto no señalando dos caídas de Alexis pero viendo el clamoroso penalty de Ramos. con él, el Barcelona se adelantó en el marcador y pareció romper el partido.

 Fue unos minutos antes cuando Mourinho hizo dos cambios que no ayudaron a su equipo, quitando a Callejón, que estaba empezando  a entrar en juego y a Benzema, que era el único que daba pausa. Ni Higuain ni Di María aparecieron y en cambio el Barcelona empezó a encontrar espacios. Del 3-1 se pudo haber pasado al 4-1, y sin embargo, un error de Valdés más la fe inquebrantable de Di Maria acabaron con el 3-2.

 Con el bajo nivel que está mostrando el equipo blanco me parece todo un botín, a la vista además de que el Barcelona parece estar en un buen tono físico. La recuperación de Pepe, el calor del Bernabeu y una semana más de entrenamiento deberían ayudar al Real Madrid a buscar un resultado factible: cualquier victoria por dos goles o una por la mínima.

El Real Madrid gana la liga en el Camp Nou

Casi un año y medio después de la derrota más dura en la época Mou, el Real Madrid, en un ejercicio de madurez y de inteligencia futbolística ganó a un Barcelona al que neutralizó.

 Han pasado muchas cosas desde aquel 5-0, habiéndose jugado hasta diez partidos entre los dos rivales. Aquel partido marcó un antes y un después porque el Real Madrid llegaba de una racha de 7 victorias y porque puso en juego a todo su arsenal ofensivo. La derrota obligó a Mourinho a cambiar los esquemas varias veces con resultados no siempre positivos. Pero desde entonces el equipo ha ido evolucionando hasta aquel otro buen resultado en la vuelta de la Copa del rey, con un Real Madrid sin miedo y con carácter.

 Ayer, además, el Real Madrid ganó el partido cuando lo tenía más difícil tras el empate del Barcelona. Ganó con prácticamente los mismos que el año pasado perdieron 5-0 con la excepción de Arbeloa por Carvalho y Marcelo por Coentrao. Es decir, con dos laterales más potentes defensivas y con la inestimable aportación de Ramos.

 Esos cambios que en realidad constituyen la base del Real Madrid este año son fundamentales para entender el partido de ayer. También lo es la aportación de jugadores como Khedira o Xabi pero también los atacantes. Sin su aportación defensiva el Real Madrid generó el año pasado múltiples huecos.

 Ayer, en cambio, el Real Madrid concedió muy pocas ocasiones. Es cierto que el Barcelona tuvo el dominio del balón, pero no de las áreas. El “toqueteo intelectual” generó como ocasiones de peligro,además del gol de Alexis, una jugada de Xavi que sacó Casillas y un tiro a la grada de Tello cuando estaba solo ante la portería. Del resto del partido se recuerdan pocas ocasiones claras blaugranas.

 Y ello se explica sin duda por el magnífico partido de todos los jugadores del Real Madrid. Es difícil señalar a alguno en especial.  Arbeloa y Coentrao fueron superiores a sus pares, Tello y Alves. Especialmente efectivo estuvo el portugués que no dejó pasar ni una vez a Alves. El partido de Ramos y Pepe les confirma a ambos como la mejor pareja de centrales del mundo. Los dos, jugadores demasiado emocionales tendentes a veces a tomar malas decisiones a veces, hicieron un partido perfecto. Sin faltas tontas, achicando en todo momento y controlando a Messi como pocas veces se ha visto. Meritoria la actuación de Pepe aguantando con una tarjeta e importante la labor de Ramos capitaneando al equipo.

 Entre ellos dos y los medios, Khedira y Xavi, con la aportación a veces de Ozil metiéndose entre medias, Messi desapareció. El argentino, que lleva además sin marcar los últimos 4 clásicos solamente apareció en la jugada del gol con uno de sus eslalons imposibles.

En ataque, el Real Madrid tuvo en Benzema y Cristiano pero también en Ozil, a tres hombres que por sí solos lograron generar peligro. Desaparecido y totalmente impreciso Di María y sin la aportación ofensiva de Marcelo, ellos tres solos mantuvieron en jaque al Barcelona. La prueba más clara de ello es que el Real Madrid tiró más veces entre los tres palos(6 contra 3), sacó más cornes (7 contra 4) y remató las mismas veces a puerta(14).

 Por eso quedarse con el dato de la posesión(73 contra 26) es limitar el concepto futbolístico a la tenencia del balón. La posesión del balón debe tener el objetivo de rematar a puerta y de marcar gol. Por si solo mantener el balón en posiciones cómodas para el rival no significa nada. Es un estéril ejercicio de pases, que a modo de rondo en realidad no incomodan al rival. El Real Madrid estuvo en realidad más cómodo que el Barcelona en defensa y en ataque, a pesar de que jugadores como Pepe o Casillas estuvieron imprecisos en sus pases.

 El Barcelona, con su estilo de juego basado en la posesión a todo costa, se convierte en realidad en un equipo conservador. Cuando tu objetivo es conservar la pelota a toda costa sin arriesgarla eres en realidad más defensivo que el rival. De hecho, el Real Madrid a veces arriesga demasiado el balón con pases arriesgados y regates imposibles. El Real Madrid, con mucha menos posesión perdió el balón las mismas veces que el Barcelona (95 contra 96).

 El equipo azulgrana toca y toca normalmente hasta que aparece Messi, o en segunda instancia Alves e Iniesta. Anulados los tres no hay plan B. Ni tiros de media distancia ni otra manera de arriesgar el balón. A falta de un delantero centro y con un equipo de baja estatura los centros por banda no llevan peligro. Con el Real Madrid recuperando más balones(73 contra 67), el Barcelona sufrió con los ataques fulgurantes del Madrid.

 La entrada ya a 20 minutos del final de Granero le dio al Madrid la paciencia y tranquilidad definitiva para controlar el resto del partido con el partido a favor. Debo hablar positivamente del canterano que tanto en este partido como en aquel 2-2 en la Copa  ha demostrado madurez para entrar en el campo y pedir la pelota sin olvidarse de sus tareas defensivas. Es cierto que le falta físico para aguantar 90 minutos pero le sobra inteligencia para leer los partidos y eso es una gran noticia para el Real Madrid. Tener jugadores que aporten desde el banquillo sin sentirse titulares es también mérito de Mourinho.

 Por último, no me puedo olvidar a Cristiano Ronaldo. Hasta la saciedad se ha repetido que no aparece en los partidos grandes. Mismamente se dijo el otro día sobre su partido en Munich a pesar de dar la asistencia del gol. Ayer apareció pidiendo calma al público con un gol fundamental pero también lo hizo generando peligro por la izquierda y también defendiendo. Y lo más importante, lleva apareciendo y marcando los últimos tres clásicos. Para ser un jugador que se esconde no está mal, como tampoco está mal sus 42 goles.

 Con la victoria de ayer el Madrid rompe bulos y mentiras. Como equipo defensivo ha logrado 109 goles, ataca más y mejor que el mejor equipo de la historia, va camino de los 100 puntos en liga (si gana el resto de partidos), es capaz de ganarle al máximo rival en circunstancias de presión y sobre todo tiene a un equipo que rema en la misma dirección juegue quien juegue.

 Si es capaz de ganar al Bayern y luchar por la final de la Champion diez años después habrá hecho su mejor temporada en las últimas dos décadas. Y si no no dejará de ser un año espectacular.

Un derby que puede valer dos competiciones

El partido de mañana no es un derby más ni tampoco comporta ganar o perder tres puntos. El partido de mañana puede servir para decidir la liga e incluir decisivamente en la Liga de Campeones.

 La ventaja que tiene el Barcelona es que juega en su campo y que el Real Madrid solamente ha podido ganarle un partido en la era Guardiola. Y la gran desventaja es que el equipo blanco le saca 4 puntos y tiene a priori más fácil la vuelta de la Liga de campeones.

 Así pues todos los factores pueden influir a nivel psicológico como puede hacerlo el último precedente en aquel maravilloso partido que acabó 2 a 2 y mostró la mejor versión del Madrid ante el Barcelona.

 Para el Madrid el hecho de salir líder en todo caso del Camp Nou es una ventaja teniendo en cuenta que si empata se garantiza media liga y se gana solamente una deblace descomunal la impediría. Además, ambos resultados tendrían para el Barcelona un importante desgaste moral de cara a la Champion League y viceversa para el Real Madrid. La victoria del Barcelona da la vuelta a ese argumento aunque no le asegura la liga solamente el poder seguir compitiéndola. Por supuesto, cualquier resultado a favor o en contra que sea abultado puede ser significativo para la moral de las plantillas.

 Todo esto y el hecho de que estemos a 4 partidos del final de la liga y a dos del final de la Champion League hace que el partido de mañana sea nuevamente una partida de ajedrez. Una de las buenas en las que está todo en juego.

 No sabemos la alineación del Real Madrid aunque las variantes son muchas. Si tuviese que mojarme apostaría por la misma que logró allí el 2-2, quizá con la incorporación de Marcelo. Es decir, Casillas, Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo, Xabi, Lass, kaká, Ozil, Higuain y Cristiano.

 Esa alineación incluye a 4 jugadores que no jugaron o jugaron poco en Munich, como son Marcelo, Higuain, Kaká y Lass. Cuatro jugadores de refresco, es decir, el 40% de los jugadores de campo para elevar la intensidad del equipo.En el banquillo estarían preparados Di Maria y Benzema para sustituir a Kaká, Ozil o Higuain y Khedira y Granero en función de otras variables del partido como tarjetas, necesidad de ataque o defensa.

 La gran diferencia es que el Barcelona no tiene la profundidad de banquillo del Madrid y tiene a algún jugador tocado físicamente. Además, el hecho de que hayan tenido 24 horas menos de descanso también puede influir.

 Pero sobre todo, la gran diferencia es el hecho psicológico de que a diferencia de la vuelta de Copa del Rey, Supercopa y Champion League, el Real Madrid no necesita ganar. En cierta manera no tiene nada que perder porque si sale a ganar y lo hace habrá sentenciado la liga y sino todavía tendrá un punto en la récama.

El Barcelona, en cambio, como aquel Madrid que sucumbió 2-6 y que estaba precisamente a 4 puntos del Barcelona, tiene la obligación de ganar y la posible ansiedad pero también espacios que eso puede conllevar.

 Ingredientes de sobra para ver un espléndido partido y para comprobar el estado de madurez del Real Madrid y las ganas de mantener el ciclo del Barcelona. Todo ello, claro, si el árbitro no lo estropea aunque Undiano me parece , y lo adelanto, un árbitro correcto, seguramente de los mejores de la liga.

El Camp Mou: el campo de los aspersores y de Mourinho

Ha pasado una semana desde la eliminación del Barcelona y desde entonces el Nou Camp será considerado por largo tiempo como el Mou Camp. La traducción literal sería el campo de Mourinho.He considerado que ya en frío es conveniente analizar algunos de los hechos acontecidos durante y tras el partido.

Mourinho celebrando la victoria en el Camp Nou

Mourinho celebrando la victoria en el Camp Nou

En primer lugar diré que pude ver el partido en Italia y vi varios análisis deportivos en las cadenas italianas, y el Barcelona no salió bien parado. Y me refiero al incidente de los aspersores y la “casi” agresión de Valdés de Mourinho.

Como leía por ahí, es la primera vez que no se le permite a un equipo celebrar el pase a la final de la Champion League. Que un equipo como el Inter que lleva 48 años sin ganar una final,  y llegue a la misma eliminando al actual campeón es motivo de celebración y regocijo. No se si al estilo de Mourihno pero si muy parecido. Como la memoria es muy corta basta con mirar las imagenes del 0-2 de este año para comprobar como todo el Barcelona estaba gritando y saltando en el medio del campo. Ningún jugador del Madrid impidió la celebración ni por supuesto nadie activó los aspersores.

Es curiosa además la reacción de algunos jugadores, como Xavi, que dijo que los aspersores se activaron para que no saltasen los aficionados del inter. Teniendo en cuenta que estaban en el tercer anfiteatro no creo que  fuesen muy necesarios…También es muy curiosa la falta de autocrítica y objetividad de los medios catalanes, hablando de pique y no agresión que es lo que realmente fue.

En este caso, como digo, estamos hablando de un partido de altísima tensión y del pase a toda una final de Champion. La actitud del Barcelona como club debería sonrojar a sus seguidores y también la de Valdés que estaba más pendiente de Mourinho que otra cosa. Lo que no recuerda el portero blaugrana son sus saltos en el Bernabeu.

Como, las imágenes se comentan por sí solas pasaré a otro hecho igualmente vergonzoso. La televisión italiana repitió una docena de veces la imagen de Busquets en el suelo con el ojo entreabierto. Por supuesto que había sido golpeado pero no en la cara ni en la nariz sino en el cuello, más cerca del pecho que otra cosa. Quizá sea instantáneo el llevarse las manos a la cara, pero no lo es el estar en el suelo como si le hubiesen partido la nariz. Teatro lo llaman, ni más ni  menos.

En definitiva, el partido del pasado miércoles que para muchos fue una épica lucha del buen fútbol contra el mal fútbol para mi fue lo contrario. La demostración de como defender, con 10 durante casi todo el partido, no lo olvidemos, y la demostración de como el mejor equipo de todos los tiempos en el universo, no fue capaz de tirar a puerta más de 5 veces. Contra 10 jugadores no lo olvidemos, y contando en sus filas con el mejor jugador de la historia de todos los siglos,  desde el I después de cristo.

Se dirá que Inter no juega al fútbol o que Mourihno juega un fútbol rácano, cuando en realidad lo que debería alabarse debería ser defender como un equipo y morir en el campo con las ideas de tu entrenador. Porque eso es lo que consigue el mago Mourinho, the special one, consigue obtener de sus jugadores lo máximo. Y lo hace no con un sistema defensivo, como muchos dicen, si no, acoplándose a los distintos equipos. Así, con el Chelsea era un equipo presionante y vertical que dominaba por físico los partidos, y con el Inter es un equipo que realiza un catenaccio típico. En el Oporto realizaba un estilo distinto.

Es vergonzoso como muchos medios españoles se rasgaban las vestiduras hablando del triunfo del antifúbol y otros comentarios igualmente bochornosos. Igual esperaban que el Inter saliese al Mou Camp con 3 defensas y 4 delanteros…Quizá querían el mismo planteamiento que el Arsenal y ver un bello partido. Pues no. Mou que es más listo que todo eso planteó un partido como debía ser, teniendo en cuenta que las eliminatorias son dos partidos y que ya habían hecho los deberes en la ida. Porque mientras el por todos idealizado Guardiola hacía “crufadas” con los cambios y cambiada delanteros por defensas, Mou no daba el partido por perdido y mandaba a sus muchachos a por el contragolpe.

En fin, en partidos como el de la semana pasada se ve de que pie cojea cada uno. Mourihno sin embargo no sólo no cojea sino que corre cuál galgo. Sin duda, es the special one, el mejor entrenador del mundo, camino de hacer historia.

Dejo algunos gifts para el recuerdo:

Mou asusta a Busquets

El baile de valdes y Mou

Cantando bajo los aspersores

Entrevista a Mou:tiki taka

Compilación de gifts

Batalla del Camp Nou: Barcelona-Inter; Guardiola contra Mourinho

“Debemos conseuir que los del Inter odien esta profesión”

Con estas palabras Piqué dice a las claras lo que pretende que sea hoy el Camp Nou, un infierno total para los de Mourinho. Estas palabras y el gesto de  salir el otro día con camisetas pidiendo el apoyo en el Camp Nou demuestran que el Barcelona está dispuesto a todo con tal de seguir haciendo historia.

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Gol de Maicon en la ida de las semifinales

No me parece mal, cada club apela a lo que puede para sacar adelante sus partidos, aunque en este caso esta exhibición mediática me hace dudar de las posibilidades del Barcelona.  Si antes no habían necesitado este apoyo ahora tampoco deberían hacerlo. Aunque claro, hasta ahora el equipo de Guardiola no ha tenido realmente una dificultad tan real como la del Inter de Milán. Es cierto que han remontado partidos, pero siempre con el viento de cara.

Ahora es verdadera el examen final de Guardiola y los suyos, la opción de sacar el cum laude y no quedarse en muchas matrículas de honor. Y ahora es también cuando debemos valorar la actitud de los jugadores del Barcelona y no de su técnico. Por de pronto, sobraron las declaraciones hablando de un robo arbitral, con un arbitraje que ya hubiese querido para sí el Chelsea el año pasado. No recuerdo a ningún aficionado del Barcelona ni jugador hablando de los penalties no pitados. Por eso no tiene sentido hablar de mal arbitraje por un gol en fuera de juego dudoso y una tarjeta aquí o allá.Y más teniendo en cuenta como se desarrolló el partido. No, lo de Milán fue el típico arbitraje casero de Europa.

Bien distinto podría ser hoy para el Barcelona con toda la presión generada. Es muy posible que el Camp Nou se asemeje a la bombonera y que el árbitro se vea demasiado presionado.Eso puede ser un arma de doble filo para el Barcelona porque un árbitro nervioso puede ser muy casero pero también especialmente antipático con los que le presionan.Veremos.

De igual manera, el grado de excitación de los jugadores del Barcelona les puede perjudicar si no consiguen controlar sus impulsos. Si el equipo azulgrana sale en tromba y no consigue un gol tempranero el desgaste físico puede ser importante para la segunda parte. Además, la excitación a veces provoca la toma de malas decisiones y el Barcelona no debe olvidar que un gol del Inter les saca casi de la competición.

En cualquier caso, es de suponer que Mourinho, ya perro viejo a pesar de su juventud, estará calculando los efectos de la sobreexcitación del Barcelona e intentará sacar rendimiento de alguna manera. Es cierto que tiene una considerable ventaja en el marcador, pero también lo es que jugar en el Camp Nou contra el Barcelona es hoy el peor escenario posible.

Así pues, el partido se presenta tremendamente emocionante, con dos equipos que van a jugar con los nervios a flor de piel y con dos técnicos que van a plantear tácticas distintas.

Para el Barcelona una derrota podría significar no sólo no ganar la Champion sino afrontar el resto de liga con desconfianza y desmotivación. Una victoria sin embargo revalidaría su estilo de juego y haría que los de Guardiola se sintiesen poco menos que inmortales. En el caso del Inter, la derrota también afectaría por supuesto a su estado de ánimo, aunque una derrota contra “el mejor equipo de la historia” es más fácil de justificar. Además tienen pendiente la liga y la copa.

De este partido estarán pendiente toda Europa.¡¡Que comience de la batalla!!