Llul le da la Copa del Rey al Real Madrid

A mi padre le gusta el baloncesto pero nunca lo ve por la televisión. Normalmente me pide que le avise cuando quede un minuto, siempre que su equipo, el Real Madrid, vaya ganando.

Como no pude ver el partido con él, supongo que a falta de un minuto y con el Real Madrid ganando de 7 puntos vería el final. El partido había transcurrido hasta ese momento igualado, con la sensación de que el Barcelona imponía su ritmo pero de que el equipo blanco tenía más variedad de recursos ofensivos.

Con Rudy Fernández y Mirotic liderando el ataque, era Marcelihno Huertas el que mantenía vivo al Barcelona con constantes jugadas de bloqueo  y continuación en las que bien doblaba el pase al pivot o se jugaba él la canasta.

El partido, intenso, duro y repleto de faltas personales hacía honor a todo una final de la Copa del Rey con los dos mejores equipos del país. Un duelo de nervios y corazón en el que el Barcelona parecía desfallecer a escasos 68 segundos del final. Con 7 puntos abajo y apenas tres posesiones por delante ante un equipo repleto de calidad, parecía casi imposible.

Y sin embargo, en ese minuto largo el Barcelona arrinconó al Real Madrid hasta lograr con solamente 8.8 segundos por concluir el partido, una diferencia de un punto a favor. Le había dado tiempo incluso para fallar dos tiros libres, pero aún así con un triple de Oleson y un tiro de media distancia de Marcelinho (el enésimo a una pierna) se colocaba a dos puntos con una posesión para el Real Madrid.

Un mal tiro de Sergio Llul y una rigurosa falta en ataque pitada sobre Felipe Reyes, le daba la oportunidad al Barcelona de sacar el balón en campo del Real Madrid. Oleson entraba a canasta y lograba un sorprendente dos más uno. Terrible error del pivot griego del Real Madrid, Bourussis, que concedía semenantje jugada. Parecía casi el final. Tras tener el partido ganado, parecía que el destino quería que ese partido lo ganase el Barcelona.

Y ahí entró en escena Sergio Llul, con un partido malo en ataque, aunque meritorio en defensa, anulando completamente a Navarro, suyo fue el último tiro a una décima del final. Y suya fue la canasta y la gloria. La jugada, precedida de varios botes de balón de Sergio Rodríguez pudo incluso haber acabado en pérdida tras forzar el canario demasiado la jugada. Pero quiso nuevamente el destino que ese balón cayese en las manos del mallorquín y que esta vez sí acertase.

Un minuto de infarto y un final que hace que los madridistas valoren un título que llegaron a tener ganado y luego perdido. El Real Madrid se convierte nuevamente en el rey de copas y parece enfilar un año repleto de éxitos.

Primera prueba de fuego para los de Laso

Comienza en unas horas la Copa del Rey para el Real Madrid y es hora de comprobar si las balas con las que disparan los Sergios, Rudy y compañía son de fogeo o son de fuego de verdad. Hasta ahora el Real Madrid ha desarrollado su juego con éxito, ganando a rivales difíciles en la Euroliga y mostrando su solidez.

Pero son finalmente los títulos en juego y los partidos como el de esta tarde lo que determina la delgada línea entre el éxito y el fracaso. Ya demostró el equipo blanco cuán delgada es esa línea tras ganar con holgura la Copa y perder la liga ante el Barcelona.

Por eso este primer partido es importante porque el Real Madrid necesita demostrarse a sí mismo como el peor rival posible, un equipo veterano y con mucha calidad este Barcelona si va en serio y pretende aspirar de verdad a los tres titulos o si solamente juegan así de bien cuando los partidos “no son de verdad”

Personalmente creo que la labor de Pablo Laso es muy buena y aunque se produjese una derrota no dejaría de creer en el equipo. Los balances hay que realizarlos al final de temporada. Aunque si es cierto que una derrota mermará esa confianza mientras que una victoria hará que el equipo se crea lo que realmente es, la mejor plantilla de este Real Madrid desde la época de Sabonis

El fin de los alcorconazos

Hace tres años el Real Madrid perdía en Copa del Rey contra un segunda B en lo que se daría a conocer el ‘Alcorconozo’. Una goleada por 4 a goles a 0 que hizo temblar los cimientos de la entidad. Pero antes, en otras eliminatorias con otros entrenadores igualmente ilustres que hoy se ponen de ejemplo al igual que Pelegrini, el Real Madrid perdía contra el Toledo o el Real Irún.

Ayer el Madrid goleó a domicilio, como tenía que hacer, demostrando que este sí es un equipo serio con un entrenador serio. Algunos dicen que es un mercenario, que solo le interesa ganar títulos y su gloria personal. ¡Bienvenido sea! Si a este solamente le interesa ganar entonces su espíritu está de acuerdo con los intereses del club. A otros les interesaba quedar bien con la prensa, el buenismo, la fama, la buena vida…

Con Mourinho todo es diferente y este Real Madrid durante dos años y medio ha demostrado una trayectoria muy sólida. En Copa de Rey ha ganado un año y el otro ha sido eliminado en semifinales por el campeón. Mientras, en Champion League ha sido eliminado en  las semifinales dos años consecutivos.

Es un equipo reconocible, que sale cada partido a ganar y que lo hace casi siempre.  El Madrid ha perdido pocos partidos, algunos jugando mal y esta temporada rematadamente mal, pero este equipo nunca ha perdido la dignidad,  la cara al partido como pasaba otras temporadas con derrotas humillantes posibles en casi cualquier campo contra cualquier rival: Valencia, Celta, Deportivo, Osasuna…

Sí, ha habido una excepción a todo esto, la derrota por 5-0 ante el Barcelona. Una excepción que justifica la regla y que si bien fue durísima para cualquier madridista sirvió para que el equipo se inmunizase.

A los que nos gusta Mourinho nos sorprende ver que no se valore esta solidez y esta trayectoria. Podemos dar importancia a temas en mi opinión secundarios como la cantera o los fichajes. Pero incluso ahí, la historia no desvela nada mejor qu Mourinho. Que el Real Madrid tiene pocos canteranos es una evidencia, pero tampoco tenía muchos cuando ganó las Copas de Europa. Que Coentrao es simplemente un buen jugador super caro, también lo es, así como que el fichaje de Antintop no salió bien.

Pero frente a esas evidencias hay muchísimas más que hablan de un equipo que compite de tu a tu contra el Barcelona, arrebatándole la liga, un equipo que pierde muy pocos partidos(12%), un equipo joven con jugadores prometidos, plagado de fichajes acertados: Ozil, Varanne, Di Maria, Khedira…

Si la victoria de ayer sirve para calmar los ánimos y de paso para que el futuro algunos de los jóvenes como el gitano José Rodriguez, Alex Fernández o Morata se asienten en el primer equipo, mejor que mejor.

La final de la Copa del Rey

Esta noche se juega la final la Copa de su majestad el rey Juan Carlos I en el estadio Calderón. Conviene señalar este punto porque a veces se olvida que además de tener el nombre de un rey, fruto de la herencia de hace muchos años, el trofeo es entregado por el mismo, o por su representante, el príncipe. No tiene por tanto un carácter no institucional como podría ser la entrega de la liga o cualquier otro trofeo.Por eso, se utiliza este partido como reivindicación política de unos pocos con la anuencia, ya sea por cobardía, pasotismo o simplemente falta de interés de muchos otros, empeñados en calificar como solamente de fútbol, una final que ya de por sí representa algo más que el fútbol por cuanto tiene de oficial.

Pero asuntos políticos al margen, y en vista de un aquelarre independentista de grandes dimensiones, en este partido se enfrentan dos equipos con mucho en juego. El Bilbao después de una larga temporada disputando tres competiciones, necesita un premio. Un trofeo que justifique como mínimo la inmensa ilusión que ha generado entre sus aficionados, promovida por una magna propaganda de su entrenador, el loco Bielsa. El equipo vasco no ha tenido una trayectoria especialmente difícil para llegar a la final y lo más duro lo encuentra justamente ahora.

En el otro lado, el Barcelona, acostumbrado durante estos tres últimos años a ganar al menos siempre un título(hablamos de títulos importantes). Un final de temporada sin uno de los tres grandes títulos y más teniendo en cuenta el adios de Guardiola se podría considerar como una mala temporada, siempre en comparación con anteriores. En mi opinión el fracaso no es tan grande habida cuenta del buen papel en liga, con muy buenos números y con una siempre difícil presencia en semifinales de Champion y en la final de la Copa del Rey.

Pero en el fútbol como en otros deportes solamente cuentas los títulso y nadie se acuerda de los finalistas y mucho menos de los semifinalistas. Por eso el Barcelona se juega mantener la continuidad en la obtención de títulos importantes.

Y si a priori es favorito por resultados anteriores contra el Bilbao y por la calidad de unos y otros jugadores en mi opinión la distancia es mucho más corta. En contra del Barcelona juega la importantísima baja de Alves. El jugador brasileño, que no ha hecho su mejor temporada, no deja de ser uno de los atacantes más importantes del Barcelona, desatascando por banda muchas veces el juego de su equipo. Y en contra también debería estar la ilusión y ganas del Atlethic por desmostrar que lo de Bucarest fue un accidente.

Tiene por tanto el equipo vasco la oportunidad de hacer una final diferente. A buen seguro sus jóvenes jugadores habrán aprendido una lección y querrán aplicarla. El problema es que en frente tienen un equipo experimentado con algunos de los mejores jugadores del mundo.

Mi apuesta es una buena del Bilbao, épica mediante. Veremos lo que ocurre.

El Real Madrid campeón de la Copa del Rey

Diecinueve años después y tras dos finales perdidas contra el Barcelona el Real Madrid por fin conquistó la Copa del Rey. Lo hizo además de manera sublime, liderando en todo momento el marcador y sacando al final del partido una importante ventaja.

 Son muchas las claves que se deberían señalar pero en mi opinión la primera y fundamental fue la concentración y convicción de los jugadores. Ya en el primer cuarto se veía al Madrid mucho más metido en el partido. Y fruto de ello se empezó a notar en el marcador.

 El equipo blanco en su mejor partido de la temporada logró lo que no había logrado en otros partidos importantes, atacar igual de bien que defendían. Sin duda la segunda clave con una defensa muy dura e intensa sobre todos los hombres del Barcelona. Prueba de ello la dificultad de los tiradores del Barcelona que apenas lograron fácil pero también la intensidad dentro de la pintura. Un juego duro poco habitual en el Madrid pero imprescindible para ganar este tipo de partidos.

 En un partido de esta naturaleza pero también con tres partidos intensos es fundamental contar con una plantilla larga. De lo contrario el equipo no es capaz de marcar el ritmo defensivo necesario. Y en este aspecto la rotación de los jugadores fue muy buena encontrando soluciones en prácticamente todos los hombres. Antes de señalar a los verdaderamente claves el Madrid anotó en el poste bajo con Suarez y Singler, ambos gigantes defensivamente, de manera alternativa con Begic Mirotic y Pocius. Todos ellos pero también el resto, muy metidos en el partido a pesar de estar rotando constantemente.

 Decía que sin embargo la clave estuvo en dos jugadores, Sergio Llul y Carrol. El primero no solo aportó u altísimo nivel ofensivo además del habitual defensivo sino que supo manejar el partido. Bien encontrando al mejor jugador, con pausa o corriendo, Llul ayer por fin jugó de base. Y lo hizo sin apenas descanso porque la diferencia entre el y Sergio Rodriguez es demasiado grande. El segundo. Carrol, es un lujo para el Madrid pero también para el baloncesto. Seguramente lo más parecido a Navarro que ha tenido nunca el equipo blanco. Un tirador insaciable, de tiro rapidismo que cuando está enchufado es casi imparable.

 Y esa fue la diferencia real entre el Real Madrid y el Barcelona, el bajo rendimiento de Navarro pero también de sus bases, Marcelihno y Sada superados ambos por LLul. En la pintura Lorbeck pudo anotar aunque siempre con dificultades mientras que el resto de hombres nunca llegó a meterse en el partido.

 Todo ello explica la diferencia en el marcador. Una diferencia que no es la real pero que le servirá al Real Madrid para afrontar futuros partidos claves con mucha confianza. No hay que olvidar que a pesar del título el Madrid es un equipo joven que si bien tiene mucha hambre e ilusión también adolece de la siempre necesaria experiencia.

 Buena noticia para el madridismo y también para Laso que todo hay que decirlo estuvo brillante en el planteamiento. Si en otros partidos como contra el Siena o el Bilbao la plantilla con el entrenador a la cabeza no estuvieron a la altura, ayer todos y cada uno de los jugadores con Laso a la cabeza hicieron un partido de 10.

 

Revancha entre Real Madrid y Barcelona en la Copa del Rey

Esta tarde se celebra una nueva edición de la Copa del Rey de baloncesto en lo que  debería ser un auténtico partidazo entre el equipo más anotador de la liga, el Real Madrid, y el que mejor defiende, el Barcelona.

Además de esta circunstancia está la posibilidad de que el Barcelona gane su tercera Copa del Rey consecutiva y de que el Real Madrid rompa una racha de 19 ediciones sin conquistar este trofeo. Todo ello aderezado con la revancha del año pasado en la que el equipo blanco cayó ante un mejor Barcelona.

En realidad, si analizamos a los dos equipos hay una diferencia que sobresale por encima de todo, la veteranía. El equipo blaugrana es mucho más experimentado en todas sus líneas, algo que en partidos de máxima tensión se nota en exceso. Otra virtud que debería explotar el Barcelona es su fortaleza física. Con jugadores más fuertes el Barcelona ahoga a sus rivales en defensa. Ayer se vió con claridad en el partido contra el Caja Laboral. El equipo vitoriano a pesar de hacer un excelente partido durante los tres primeros cuartos en el último solamente logró 5 puntos, ahogado por la intensidad blaugrana.

El Real Madrid por tanto deberá aprovechar su talento ofensivo, que no es poco precisamente. La clave para los blancos es saber si son capaces de juntar a sus 3 o 4 jugadores más determinantes en el partido más importante de lo que llevamos de temporada. Necesitaría la mejor versión de Carrol, Mirotic y Tomic pero también una buena dirección en el puesto de base, el auténtico punto negro de este equipo. Y con todo, sin una buena defensa parece difícil que el Real Madrid gane este partido.

Y ahí está precisamente la clave, en saber que equipo es capaz de imponer su estilo. El Real Madrid querrá jugar como siempre a 90 puntos, planteando un partido dinámico, con un rápido intercambio de canastas. El Barcelona intentará repetir el partido de ayer.

De esta imposición de estilos saldrá un ganador. Si es el Real Madrid romperá una malísima racha de derrotas en esta competición a pesar de haber alcanzado 5 finales en 9 años. Además serviría la victoria para empezar a consolidar el estilo de este Real Madrid, joven pero prometedor. Si la victoria cae del lado blaugrana será una nueva confirmación del poderío del Barcelona en España y en Europa.

Una final antiespañola

Ya tenemos final de la Copa del Rey. Los finalistas repetirán la final de hace tres años, cuando el Barcelona ganó al Atlethic de Bilbao. Los dos equipos con más Copas del Rey.

 Lo que podría ser una gran final con la posible revancha de los de Bielsa se va a convertir con toda probabilidad en una nueva demostración del antiespañolismo de los dos equipos. Al margen del aspecto futbolístico veremos como en la que debería ser una final que haga honor a su nombre habrá como en la final de hace tres años un bochornoso espectáculo con todo tipo de signos y gestos contrarios a España.

 Es lo que ocurre cuando se permiten a dos equipos profundamente antiespañoles disputar competiciones españolas. Es más probable que equipos de Portugal o Francia mostrasen más respecto que Barcelona y Bilbao. Porque estos dos equipos no solamente demuestran su falta de respeto a nivel afición, donde una gran mayoría demuestra su aversión a España con pitidos al himno y con gestos de toda índole, sino que también esa falta de respeto se muestra a nivel institucional.

 Partido tras otro se permiten en el Camp Nou pancartas con el tristemente famosos “Cataluña is not Spain” por no hablar de la cantidad de símbolos anticonstitucionales que se ven a diario en San Mamés. Un espectáculo que consienten unos presidentes que en el fondo apoyan esas reinvidicaciones y lo demuestran ya sea por omisión o por acción.

 Ni más ni menos que lo mismo que sienten muchos jugadores. Conocidas son las posturas de muchos jugadores del Bilbao pero también de Piqué o del propio Guardiola respecto a España.

 Nuestros periodistas que se dedican a despellejar a los franceses por sus burlas a nuestros deportistas son los mismos que eluden criticar abiertamente este ataque a la Copa del Rey. Los mismos periodistas tibios a la hora de criticar estas actitudes escudándose en que lo importante es el fútbol.

 Quizá este año unos y otros reaccionen de manera distinta, aunque ya lo dudo. De lo que no tengo ninguna duda es de que esto jamás pasaría en Estados Unidos. No imagino un partido como el de la pasada Superbowl entre Giants y Patriots con un solo espectador siquiera comiendo palomitas mientras suena su himno. El respeto allí es máximo cosa que en este país hace años que se perdió, si es que alguna vez lo hubo.

Pinta mal para el Valencia

Solamente un dia después de la intervención de Rossel, no lo olvidemos el presidente de la institución, el Barcelona se vio favorecido claramente durante el partido contra el Valencia. Corría el minuto diecinueve cuando una clara mano de Pinto fuera del área desactivó una oportunidad  de gol para Soldado. Mano y expulsión y el resto del partido a remar con 10 en un exigente partido físico.

 Al menos ese debería haber sido el guión que no se cumplió. El árbitro no vio o no quiso ver la mano. Ni tampoco el linier. Si vieron los dos seguramente el penalti a Thiago, más parecido al piscinazo de Iniesta que al empujón por detrás de Puyol a Benzema.

 Relación causa-efecto o casualidad lo cierto es que las quejas del Barcelona han surtido efecto. Todo ello a pesar de que el Barcelona oficialmente no se queja, o al menos eso dice su entrenador. La realidad es bien diferente y bien parece una estrategia consistente en presentar una cara amable y otra menos amable. Además no parece coincidencia que en apenas unos días se hayan quejado los máximos representantes del club. Capitán, jugador estrella, presidente y entrenador. Este último después de utilizar con una demagogia muy propia de él a cinco millones de parados.

 La única realidad del fútbol es que los equipos se quejan por los perjuicios de unos árbitros que además de ser humanos son muy malos. Ambos aspectos hacen que tomen decisiones erróneas. Unas decisiones que afectan a miles de aficionados y a los clubes. Hablamos de un deporte que genera muchísimo dinero y por tanto al decisión del juez no puede pasar desapercibida.

 En torno a la misma se generan muchos intereses y a eso tampoco escapa el Barcelona. Un club que en estos años se quejó poco pero lo hizo cuando se vio perjudicado pero ahora cuando gana menos se queja más. Nada que no hayamos visto antes.

 Lo que nunca habíamos visto era un discurso tan hipócrita diciendo una cosa y haciendo la contrario de una manera tan notoria que a veces resulta vergonzoso. Lo malo de esto es que muchas se tragan esta pantomima y todavía hablan de Guardiola y del Barcelona como de un club ejemplar.

Soy un canalla

Si amigos, yo como Mourihno soy un canalla. Y lo soy porque creo que el Osasuna se ha dejado perder en esta eliminatoria contra el Barcelona. Lo ha hecho además a la luz del sol, sin ocultarlo, proclamándolo a los cuatro vientos de una manera tan notoria que si fuésemos un país serio se habría abierto una investigación.

 En el fútbol, desde siempre hay equipos grandes y pequeños, favoritos y víctimas, estadísticas y probabilidades, pero eso no influye en el resultado final porque cada partido es distinto. Esa es precisamente la clave del fútbol, que en 90 minutos cualquier cosa puede pasar. Sí, ya sabemos que el Real Madrid y el Barcelona tienen dos equipos de época, pero también lo sabían el Español, el Getafe o el Racing y el Levante, y consiguieron robarle puntos a estos dos equipazos.

Lo que no es de recibo es mandar el mensaje claro y contudente de que es imposible ganar. Mendilibar lo mandó a la ida, primero de viva voz en una conferencia de vergüenza y después quitando a un par de jugadores importantes. Y lo confirmó ayer alineando a sus secundarios ante los secundarios del Barcelona.

Una falta de respeto al fútbol porque se niega la posibilidad de la remontada. En un campo frío, con un Barcelona que llega después  de un largo viaje y con los suplentes, todo es posible. Es posible una expulsión, un gol tempranero, una lesión que descoloque al rival. Todo es posible. Lo que no es posible es hacerlo  si el entrenador se vende a la superioridad del rival desde antes de la rueda de prensa.

 Esto, algo que no es la primera vez que pasa en España y que está prohibido y sancionado en ligas serias como en Inglaterra. Allí se analizan con lupa estos comportamientos de los equipos para evitar precisamente este fraude masivo.

 Es un fraude porque el Osasuna está ocupando el lugar de un equipo que querría haber jugado esa ronda. No se trata de ganar o perder, porque una vez comenzado el partido todo puede pasar. Se trata de afrontar el partido con seriedad y respeto por la afición. Tenemos un ejemplo con el Málaga, que después de perder 0-4 contra el Real Madrid podría haber pensado que era absurdo llegar al Bernabeu e intentar meter un gol, y mucho menos ganar la eliminatoria. Sin embargo, las circunstancias como el empanamiento general del Madrid o la gran actitud de los jugadores del Málaga hicieron que hubiese eliminatoria hasta el último segundo. El Málaga ha caído eliminado por un solo gol pero lo ha hecho respetando a su público que le fue a ver con la esperanza de que ganase.

 Al final parece que se impone la cantinela de Del Nido y muchos equipos renuncian  a disputar los partidos contra estos dos, especialmente contra el Barcelona, dicho sea de paso, porque al Madrid en campos como los de Osasuna lo reciben directamente a pedradas.

 Esta actitud, si se traslada a la Copa del Rey, con un formato ya de por sí absurdo, que beneficia a los equipos más fuertes, puede provocar una competición sin ningún interés. Nuevamente tenemos el ejemplo inglés con un formato de eliminatorias a partido único.

 Otra opción, más creativa, y por tanto imposible en una federación con un presidente solamente creativo a la hora de mantenerse en el cargo y chorizear, sería incluso crear una Copa del Rey conjunta con Portugal. Le daría un aire nuevo a la competición y más prestigio. Y aunque allí no tienen rey siempre podremos decir que una vez tuvieron al nuestro, en aquella España en la que no se ponía el sol.

El Real Madrid conquista la Copa del Rey

Si el primer partido de estas cuatro batallas entre el Real Madrid y el Barcelona significó para el equipo blanco salir vivos de aquel partido y poder recomponerse al igual que los aliados en la batalla de Dunkerque, el partido de ayer significó la conquista de un título estratégico tanto por la importancia emocional(ganar al Barcelona en una final) como histórica(18 años sin ganar).

La misma importancia que tuvo para los aliados la conquista de Italia tras el éxito en la campaña africana. Durante aquella batalla, los aliados lograron una rápida conquista de Italia sobre todo tras la conquista de Sicilia. Parecía un cambio de escenario total con un ejército italiano prácticamente rendido. Como si fuese el Barcelona de ayer un equipo distinto y no la habitual maquina de guerra, el Real Madrid consiguió durante la primera parte tener las mejores ocasiones de gol, sin permitir al equipo azulgrana ni un solo tiro al palo.

Con una presión 30 metros más adelantada que el otro día, en lo que parecía una maniobra maestar de Mourinho para engañarnos a todos, el Real Madrid robaba una y otra vez balones, sobre todo cuando lo jugaban los centrales. De hecho, dos o tres perdidas de Piqué supusieron peligrosos contraataque dirigidos por los atacantes del Madrid con la novedad de Pepe. El luso se ha convertido en el box to box que buscaba Mourinho. Con un despliegue físico tremendo pero también con capacidad técnica y llegada, Pepe se convirtió ayer en el mejor jugador del partido.

Fue suya la oportunidad más clara de la primera parte tras otro robo de balón, un centro de Ozil y un remate que rebotó en el palo y se salió de la portería en el último momento. Parecía en aquel momento que el Real Madrid lograría impornerse también en la segunda parte.

Sin embargo, la segunda parte nos ofreció un escenario totalmente distinto. Si al principio apenas habían aparecido Iniesta,Xavi y Pedrito, durante los primeros minutos ellos tres fueron los encargados de dirigir el ataque azulgrana. Y lo hicieron pero no sin el peligro de la primera parte sino muy cerca del área del Real Madrid.

Sorprendidos los madridistas por la contraofensiva azulgrana como los aliados ante la reacción alemana, solamente quedaba aguantar y esperar una oportunidad. A pesar de lo cuál parecía más cerca que nunca en gol blaugrana tras ocasiones de Pedrito e Iniesta. Y aún así, el Real Madrid aguantó e incluso tuvo tiempo para estirarse con una ocasión de Di Maria que salvó Pinto.

Si los aliados habían logrado detener el contraataque alemán, obligándoles incluso a retroceder a unos 100 km de Roma, organizando una tenaz defensa en la ciudad de Casino, algo similar había logrado el Real Madrid, llegando a la prórroga, a la espera de refuerzos.

Comenzó la prórroga con un equipo blanco reestructurado, más ordenado que en la segunda parte pero menos contudente que en la primera. Sin ocasiones claras, el partido sería para el equipo que marcase el primer gol. Con solamente 30 minutos para rectificar, el peso de un gol es demasiado para dos equipos agotados físicamente y mentalmente. Precisamente este agotamiento se notaba especialmente en los hombres claves del centro del campo madridista: Khedira y Xabi Alonso.

Al igual que los alemanes con su línea defensiva Gustav, el Barcelona parecía aguantar el envite a pesar de que se luchaba cada palmo del campo. Así, como en la batalla de Montecassino, el primer equipo que lograse el gol, lograría la conquista del título.

Llegó así el gol de Cristiano Ronaldo, una obra de arte no solamente por la ejecución, perfecta y bella al mismo tiempo sino por la jugada entre Marcelo y Di Maria. Dos jugadores jóvenes que representan a la perfección el espíritu de sacrificio de este equipo moldeado por Mourinho.

Ese gol a falta de 15 minutos supuso psicológicamente un mazazo tan duro para el Barcelona que ya apenas logró crear peligro. Ese gol significaba para el Barcelona lo mismo que para los alemanes la ruptura de la línea Gustav. Suponía una retirada hacía líneas más seguras obligando a sus ejércitos a ceder gran parte de Italia.

Aquella batalla, una de tantas batallas cruentas de la Segunda guerra mundial, supuso para los aliados la conquista de un espacio estratégico clave. Un punto de entrada hacia Europa que sentaría las bases para futuras invasiones, contando además con el efecto psicológico de derrotar a los alemanes y causar numerosas bajas.

Si, la semejanza continua solamente le queda al Real Madrid hacer lo mismo que lograron los aliados. Esto es, lograr desembarcar en las peligrosas costas francesas con miles de hombres y ganar a los alemanes en su propio terreno. Si la Champion League equivale a algo sería al desembarco de Normandía, la batalla final.