El F.C.Barcelona se adhiere al referéndum

Durante el fin de semana el Real Madrid y el F.C. Barcelona continuaron con su lucha para lograr la liga española de fútbol, y lo hicieron ganando sus respectivos partidos contra rivales españoles de la liga española.

Hago hincapié en lo de españoles porque poco antes de que los de Luis Enrique goleasen al Villarreal, su club, el F.C Barcelona, emitía el siguiente comunicado, adhiriéndose al pacto para solicitar un referéndum. No voy a entrar en temas políticos sobre el derecho a decidir, pero evidentemente quien quiere que Cataluña siga manteniéndose español, no necesita ningún referéndum ni apoya una hoja de ruta para la independencia, como hicieron todos los candidatos en las pasadas elecciones. Y eso es aplicable también a los clubes, empresas o instituciones que han suscrito dicho acuerdo, entre los que, por ejemplo, no se incluye por ahora al RCD Español.

Captura de pantalla 2017-05-07 a las 14.07.36

Se habrán sentido desorientados todos los aficionados culés que no son independentistas, que son muchos. Como mínimo la mitad en Cataluña, si extrapolamos los resultados políticos, y como máximo casi todos los de fuera de aquella región. En cualquier otra región de España, un aficionado culé se sentirá español y se verá apoyando a un club que manifiesta su intención de no serlo. Desde luego es respetable ser aficionado de un club extranjero, como a quién le gusta el Liverpool o el Ajax, aunque supongo que será más difícil hacerlo por un club antiespañol.

Esa lógica política no aplica al Real Madrid. Da igual si se es extremeño, asturiano, andaluz, canario o catalán, el Real Madrid es un club español con proyección internacional. Está radicado en Madrid que es donde se fundó, pero se enorgullece de tener cientos de peñas en otras provincias de España y en múltiples sitios del orbe mundial.

El Real Madrid no tiene ideología política. Sus aficionados comparten la pasión por un club de fútbol por su historia y por sus jugadores y una manera de entender el fútbol. Pero no va unido a un carnet político ni de otra índole. Da igual si se es apolítico, de izquierda o derechas.

Ni tiene ideología ahora ni la tuvo. No cuando Rubalcaba, reconocido madridista, era responsable del PSOE ni cuando Aznar, también madridista, era presidente del gobierno. Tampoco tuvo ningún problema en que Zapatero- aficionado culé- fuese presidente del gobierno ni tampoco en que el actual rey se haya declarado seguidor del Atlético de Madrid. Y eso, porque el Real Madrid es un club deportivo, sin ninguna vinculación con la política.

Y siempre lo fue, incluso en los momentos más complicados de la dictadura franquista. En contra de lo que se ha querido vender una y otra vez, el Real Madrid nunca se posicionó políticamente durante el periodo franquista. Pero lo hizo respetando sus valores como club deportivo. Y seguramente yendo más allá, porque son conocidos varios episodios que tuvo Santiago Bernabéu contra declarados prebostes del régimen. Bernabéu, la figura que más y mejor ha representado al club era de hecho monárquico, como las raíces del club, con su corona y su título de «real». Pero nada de ello influyó en un club abierto a toda la sociedad.

Como cualquier otro club de la época, tuvo que adaptarse a las circunstancias de vivir en una España dictatorial. Pero también lo hizo el F.C.Barcelona, que ha hurtado de la memoria colectiva la entrega de una insignia de oro y brillante y dos medallas al dictador.

Aguntín Godal, presidente del F.C. Barcelona entrega la Medalla de oro a Franco

Aguntín Godal, presidente del F.C. Barcelona entrega la Medalla de oro a Franco

Como el Real Madrid y el F.C.Barcelona suelen ir juntos en cualquier comparación, conviene reseñar que el club blanco no se ha posicionado políticamente durante todos estos últimos años. Ha sido especialmente prudente en todo lo concerniente a la política española. Ni sus jugadores, ni dirigentes ni aficionados se han postulado sobre temas políticos.

Por el lado del club catalán, no ya solo con este comunicado, sino en más de una ocasión, permitiendo pancartas con el «Catalonia is not Spain» en un partido de máxima visibilidad mundial como un F.C.Barcelona vs Real Madrid.  O con otras medidas controvertidas como la retirada de la bandera de España de la Masía, manteniendo al principio cierta ambigüedad,  pero destapándose claramente años más tarde con la polémica de las esteladas.  Durante años también numerosos jugadores, ex-jugadores y miembros de la directiva se han pronunciado al respecto, siendo algo más que una opinión personal como han demostrado numerosas personas con representación institucional como Laporta o el resto de presidentes.

Catalonia_Is_Not_Spain-e1334133003101

El F.C. Barcelona ha sido incluso presentado como el ejército desarmado de Cataluña en un terrible delirio que trata de justificar una historia que nunca existió. Como la relación que une los éxitos  del Real Madrid a Franco, tan veces narrada que se ha convertido en realidad. 

Ahora, el F.C. Barcelona es utilizado para favorecer la causa independentista, ignorando a miles de aficionados españoles, que a su pesar, siguen profesando un sentimiento culé.

 El F.C.Barcelona debe preguntarse si quiere seguir disputándole la liga a los equipos españoles o si quiere en un futuro,  jugar su propia liga catalana. Pero mientras tanto, espero que seamos muy conscientes de que no hay lucha política Real Madrid vs F.C.Barcelona, pero sí una actitud unidireccional de aquel club de seguir mezclando fútbol y política.

Y los directivos y los propios aficionados deben preguntarse si tiene sentido querer  ganar y disputar la liga de un país del que no quiere formar parte.

El F.C Barcelona apoya el independentismo

El F.C. Barcelona es un club español, afincado en Cataluña, pero con millones de seguidores en el mundo y particularmente en España. Al menos esa ha sido su identidad histórica hasta su reciente conversión en «el ejercito desarmado de Cataluña»(del independentismo catalán)

Cuando se dice que no hay que mezclar política y deporte es justo el tipo de actitudes del Barcelona como club las que chocan con una realidad política y deportiva. El tuit emitido por el club felicitando a Puigdemont, el nuevo presidente de Cataluña, choca contra esa necesidad de hablar solo de deporte.

Captura de pantalla 2016-01-12 a las 10.41.00

Ya no es solamente el contenido de ese tuit, felicitando a un presidente que ha accedido a ese puesto con el único fin de separarse de España. Es adicionalmente el manifestarse en uno u otro sentido, empleando además términos como «etapa histórica», o «nuestro país».

Jamás he leído, por poner un ejemplo, manifestación alguna del Real Madrid en este sentido. Pero tampoco de otro club. Ni por parte del club como institución ni por parte de los presidentes, algo que sí ha sucedido abiertamente en el Barcelona, como en el ejemplo de sus precandidatos a la presidencia.

Y aún así, me sigue resultando paradigmático que el F.C Barcelona no sea considerado el equipo del gobierno, pero del gobierno independentista y golpista que trata de separar a una región como Cataluña de España. Y todo ello con un futuro complicado para el Barcelona como club en ese contexto.

Quienes negaban la colaboración necesaria del F.C Barcelona en este proceso independentista, lo tienen cada vez más difícil. Ya no son tres gritones, ni cuatro, ni siquiera es el permitir pancartas como el «Catalonia is not Spain». Es ya directamente situarse en un bando y reconocer el interés en que se produzca esa situación política. Hasta ahora sabíamos de las declaraciones de presidentes, de las suculentas subvenciones de TV3 y de la Generalidad y de la simpatía de determinados jugadores hacia ese futuro político.

Ahora ya se han quitado la careta. Mejor así, al menos ya nadie podrá negar esa relación entre el F.C Barcelona y el catalanismo independentista, siempre más pendiente de dividir que de unir.

Encerrona política al Real Madrid

Mañana se juega un nuevo partido entre Barcelona y Real Madrid. Con la particularidad eso sí de que será a las 19:50. Una hora tan absurda que ya puestos podría ser a las 19:48 o a las 20:02, la cuestión es llamar la atención y hacerlo todo tan chapuceramente que ya en vez de la mejor liga, somos la mejor liga tercermundista, muy acorde con nuestra situación económica.

Pero por si fuese poco, para acabar de convertir un partido que debería ser un gran espectáculo en una reivindicación de lo que somos como país, el Barcelona ha tenido la muy brillante idea de convertir el partido en una reivindicación política, mostrando en todo el campo la señera. Para mi es en realidad la bandera de la Corona de Aragón, sin el escudo eso sí. Y es que al fin y al cabo todas las banderas de aquellas regiones provienen de esa Corona, a la cuál siempre pertenecieron para formar parte luego de España.

 Encuentro de Liga entre el FC Barcelona y el Real Madrid. En la imagen, minuto 1714

Encuentro de Liga entre el FC Barcelona y el Real Madrid. En la imagen, la estelada en el minuto 1714 (Fotografia Albert Bertran)

Pero todo esto parece dar igual y van a convertir un partido de fútbol en una reivindicación política haciendo malabares para intentar hacer símiles entre España-Real Madrid y Cataluña-Barcelona.

Si ha llegado la hora de política quizá en el resto de España nos tengamos que mover en vez de dejar que zarandeen nuestro país. Así, en próximos eventos en el Bernabeu propongo consignas tales como Cataluña si es España o el Barcelona juega en la liga española: si no os gusta a jugar en Andorra y por supuesto, símbolos nacionales en forma de gigantes banderolas de España porque sería realmente absurdo enarbolar la bandera de la Comunidad de Madrid. Aunque es cierto que cosas más absurdas hemos visto como todos esos jugadores que portan las banderas de sus comunidades autónomas, entidades la mayoría creadas hace nada.

Convertir esto en un asunto político sirve eso sí para aliviar la tensión que sufren los portugueses en el Real Madrid. Por eso, Mourinho, muy acertadamente ha declinado opinar sobre el asunto diciendo que el es portugués y suficiente tiene aquel país como para preocuparse del nuestro.

Pero no se sobresalten que no descarto que algún iluminado le reproche al portugués la deriva independentista de Cataluña porque osó ganar al mejor equipo del mundo planetario, obligando a su técnico a inmigrar con los pantalones bajados, a la que por cierto, ha sido siempre el gran enemigo de España, Inglaterra.

Y mañana hablamos de fútbol que ya está bien de esteladas, señeras y declaraciones altisonantes de todos esos que al final lo único que buscar es permanencia en sus cargos y no lo duden, dinero.