Raúl González Blanco: el fin de una era (II)

Raúl, Raúl González Blanco se retira. Aquel que en mi memoria es el chaval que debutó contra el Zaragoza, fallando dos goles clamorosos pero presentando credenciales del auténtico crack que después sería.

Raúl González Blanco en su debut

Raúl encarando a Cedrún en su debut (no marcaría ese gol)

Quiero pensar que ese es el Raúl que permanece vivo en mi memoria y no aquel otro que usurpó su identidad al primero y ya buscó solamente su gloria personal por encima del club. Una historia en realidad similar a la de Casillas e incluso con alguna traza similar a la de Di Stefano (aunque con resultados muy diferentes).

La maldición de los grandes mitos es envejecer y no poder seguir siendo el mismo jugador competitivo de antes. Envejecer y perder peso en el equipo y liderazgo. Y ese mal, no ha sido ajeno al Real Madrid, plagado de mitos y estrellas. Y quizá por eso mismo nunca ha sabido gestionar el ocaso de todos ellos: unas veces frustrados por no jugar, otras sobrevalorados por su pasado o en ocasiones hiperpagados. Pero casi siempre creando un problema para el club que les vio crecer y que adicionalmente les dio la oportunidad de triunfar. Esa es la asignatura pendiente del Real Madrid.

Pero no quiero desviarme demasiado porque el título de esta entrada tiene en su primera palabra el nombre de Raúl. El 7 blanco fue un digno heredero de ese número y sus goles y títulos se echan hoy de menos, sobre todo estos últimos. Porque si algo fue Raúl fue un animal competitivo, un ganador que hacía que sus compañeros ganasen.

Por eso mismo ayer se despidió con su última liga y antes pululó por otros campos del mundo también ganando partidos. En ligas menores, con menos exigencia colectiva pero no propia. Porque Raúl es y será un ganador.

 

Iker Casillas y los jugadores-leyenda

La historia de Iker Casillas estaba escrita desde que debutó hace catorce años en San Mames, pero por desgracia también estaba escrito su declive porque se ha vivido antes con otros jugadores. No fueron menos leyenda Butragueño o Raúl, dos 7 que abanderaron al Real Madrid en distintas épocas.

Como ellos, y como Alfredo Di Stéfano, en algún momento llega el declive físico o mental, o simplemente llega un jugador más joven o con mejores condiciones. Es ley de vida, aunque cuando llevas más de una década en la élite, en el club más reconocido del mundo, es muy difícil dejar paso y asumir eso con naturalidad.

No lo hizo el genial argentino que planteó un pulso a Santiago Bernabeú dándole a elegir entre él o Miguel Muñoz. También se resistió Raúl a pesar de que su declive físico era evidente. Solamente Butragueño se echó a un lado con resignación asumiendo que había perdido las condiciones físicas que le habían hecho un delantero impredecible con ese cambio de ritmo tan característico.

Casillas se ha enfrentado por segunda a una situación adversa en el Real Madrid. La primera vez fue cuando Del Bosque le quitó la titularidad en beneficio de César. El final de esa historia fue feliz y catapultó al de Móstoles a los altares del madridismo.

La situación actual de Casillas vuelve a poner en evidencia el mal endémico del Real Madrid desde que se fue Santiago Bernabeu y los jugadores pasaron a ser más importantes que el club. Su incapacidad y la de toda la prensa palmera para aceptar la suplencia ha llevado al madridismo a una ruptura entre los que pensamos que por encima de todos está la meritocracia .

Iker Casillas

Los jugadores-leyendas permanecen demasiado tiempo en el Real Madrid como jugadores en vez de ocupar su puesto como leyenda. Esa resistencia a abandonar la titularidad con honestidad es lo que diferencia por ejemplo al Real Madrid del Manchester United. Jugadores como Gigs o Scholes, auténticas leyendas asumen su suplencia con naturalidad. Siguen desempeñando su labor de leyenda pero son conscientes de que su aportación al equipo es menor.

Las declaraciones de Iker hablando de que lloró con su suplencia, de que es madridista de que nació y un largo y vergonzante etcétera demuestran que nuestros jugadores-leyendas no están dispuestos a asumir la suplencia como algo natural. Y más bien al contrario, azuzados también por esa prensa necesitada de ídolos creen que como leyendas no deben ocupar solamente un espacio en el museo del Real Madrid junto con el resto de trofeos sino también un puesto en la titularidad.

La titularidad por decreto a los jugadores-leyenda directamente se confronta con la meritocracia y eclipsa a los jugadores jóvenes. Algo que ocurrió con Hierro, o Raúl por hablar de los más recientes podrá seguir ocurriendo en el futuro con los Ramos, Morata, Jesé…

Por todo esto era tan importante que un jugador como Iker Casillas, que en las dos últimas temporadas había estado a años luz de su mejor rendimiento y que vio como Diego López aseguraba mejor la portería, fuese siendo suplente, al menos si su nivel no mejoraba. No fue así, y de aquellos polvos, estos lodos. Diego López está en el Milán, Keylor ahora mismo supongo que andará preguntándose para qué pagaron por él 10 milllones, y otros porteros refulgentes como Ter Stegen, Courtois u Oblak están en otros clubes.

El endiosamiento de estos jugadores-leyenda les lleva a pensar que merecen la titularidad por derecho propio. Se evita la autocrítica y se cae en la autocomplacencia.

Higuaín, el delantero maldito

El otro día me comentó una compañera de trabajo a modo de primicia, que Florentino iba a vender a Higuaín. Me lo dijo con tanta seguridad que por un momento pensé que tenía algo con Florentino y éste le comentaba sus confidencias en la alcoba. Luego me aclaró que se lo había dicho un amigo que trabajaba en Marca y a éste a su vez otra persona cercana a Florentino…

Higuaín celebrando un gol con el Real Madrid

Higuaín celebrando un gol con el Real Madrid

Bien, nada que no me sorprenda, la poca profesionalidad de Marca. Lo que no me sorprendería es que a Florentino no le gustase Higuaín. Por algún motivo que intento entender el argentino es un jugador poco valorado. Incluso entre la afición hay una corriente bastante fuerte que recela del argentino.

La realidad es tozuda y dice que Higuaín es hoy por hoy uno de los mejores delanteros del mundo y más eficientes en la historia del Madrid. Aquí van algunos datos:

Tiene el mejor promedio de goles por minuto. Por encima de jugadores como Di Stefano o Puskas.

Lleva marcado 27 goles, algo que no lograron ni Ronaldo ni Van Nistelrooy ni tampoco Raúl.

Es uno de los rematadores más eficientes de la liga, solamente por detrás de Pedrito.

Higuaín me recuerda al Torres del Atlético de Madrid. Era éste un jugador veloz, potente y muy vertical que sin embargo necesitaba varias ocasiones para marcar. Además perdía muchos controles. Cuando se fue al Liverpool empezó a marcar todo lo que antes fallaba. A Higuaín le pasó algo parecido los primeros años, con la diferencia de que el argentino ha logrado la madurez a la sombra de Raúl y sin tener la confianza de nadie.

Por eso es un jugador que me gusta tanto, porque tiene carácter y cree en sí mismo. Es cierto que no es un jugador estéticamente bonito, aunque ha marcado auténticos golazos. Pero su problema no es la estética si no el carisma o el reconocimiento. Al igual que Iniesta son jugadores que necesitan muchas temporadas para que se les reconozca. Carecen de carisma o de tirón entre el público y no se les valora como debe. El de Albacete tardó muchos años en ser reconocido mundialmente, cuando todos veíamos a un jugador especial. Hoy bastantes años después está entre los mejores del mundo en su puesto.

Económicamente el argentino es uno de los fichajes más rentables en la historia del Real Madrid. Llegó por 12 millones de euros hace 3 años, y hoy vale por lo menos el triple. Su ficha es baja aunque se está negociando una renovación.

Me decía mi amiga, la del rumor, que una de las causas de la venta de Higuaín es que creaba mal ambiente en el vestuario. Un bulo más debido quizá a su etiqueta de chupón. Etiquetar a un delantero de chupón es común, porque en realidad es una de las cualidades necesarias para ser un buen delantero. Tan chupones como el argentino recuerdo a Ronaldo o Hugo Sanchez. El propio Villa o Cristiano son delanteros tremendamente chupones.

Pero en realidad la principal causa del conflicto sería que Higuaín pide cobrar 5 millones de euros  el Madrid le ofrece muchos menos, un poco menos del doble de su ficha actual, alcanzando casi los 3 millones.Como las comparaciones son odiosas, Higuaín pensará que con su rendimiento merece cobrar al menos lo mismo que Benzema, que cobra unos 4.5 millones de euros. Y no le faltaría razón si no fuese porque todavía le quedan 3 años de contratos y los contratos están para cumplirlos.

Así que Florentino se enfrenta al dilema de si renovar a Higuaín y que el argentino se convierta en uno de los mejores pagados de la plantilla o venderle por una suculenta suma de dinero( se habla de 40 millones) y permitir así que Benzema tenga vía libre.

Ninguna de las dos soluciones es buena. La primera porque significa enviar el mensaje de que con una buena temporada todos los jugadores pueden pedir un aumento de sueldo (muy típico en el Real Madrid).Y la segunda porque recuerda demasiado al caso Makelele que se fue por motivos similares y además provocará  más fichajes y más inestabilidad.

La solución pasa bien por plantarse y decirle a Higuaín que su renovación se valorará al final del contrato y establecer así una política del club coherente. Esta pasaría por no renovar contratos a la primera de cambio, por renovar los contratos de manera anual pasada los 30 años, y por crear una escala salarial en función de méritos, véase goles, asistencias, títulos individuales, minutos jugados, en fin, lo que viene siendo el rendimiento. El problema es que esta política se rompe en el momento que se fichan a jugadores a golpe de talonario cobrando sueldos astronómicos.

La otra posibilidad es renovarle, justamente por lo ofrecido, una cantidad considerable pero no tan elevada, es decir, entre 3 y 4 millones de euros.

Raúl González Blanco: el fin de una era (III)

Parte primera

Parte segunda

Su competitividad extrema fue lo que le llevó al éxito y también lo que le llevo a estar fuera de la selección, porque Luis entendió que perjudicaba más que ayudaba. La historia la cuentan los vencedores y por eso quizá estaríamos hablando de otra cosa si España no hubiese ganado la Eurocopa.

raul-Aragones

Luis Aragonés dando instrucciones a Raúl

Lo cierto es que lo hizo, y por primera vez en mucho tiempo se vió a una selección liderada no por uno o dos jugadores, si no por un conjunto de ellos. Alternándose incluso el liderazgo, a pesar de la capitanía de Casillas, la actual selección española cuenta con un conjunto de jugadores tremendamente competitivos y ambiciosos que buscan gestas mayores. Xavi, Villa, Torres, Xabi Alonso o Puyol lideran esta selección como lo hicieron los Fernandos en el Madrid junto con Roberto Carlos o Raúl. Un liderazgo fuera del campo pero también en el mismo por calidad, goles y juego. España estaba por fin capacitada para ganar campeonatos porque sus jugadores habían asumido  que todos eran responsables de la victoria o derrota, y que no dependían de un solo jugador para tirar del carro. Todos tiraron de ese carro y lo hicieron juntos con mucha más fuerza que uno sólo.

Raúl González Blanco no fue nunca capaz de entender la necesidad de apartarse ante la llegada de nuevos y mejores jugadores. Siempre pensó que su cometido era liderar el Madrid sin excusas, sin tregua. Por su propio beneficio pero también por el beneficio del club. Como Di Stefano en su día, Raúl siempre ha querido ser titular y nunca lo ha negado. Pero existe una gran diferencia entre querer ser titular y mecerlo, y querer ser titular pero ser consciente de que no lo mereces ni puedes serlo.

Esa consciencia de tus limitaciones no está al alcance de todos y por eso es muchas veces necesaria la figura de un entrenador, o un presidente en el caso de Di Stefano, capaz de tomar esa decisión por ti. Nadie lo hizo con Raúl y él tampoco supo apartarse como Emilio Butragueño en su día, también espoleado por Valdano. Tampoco se le puede pedir la retirada tal y como hizo Zidane en un gesto de grandeza y también de tremenda inteligencia al retirarse en su esplendor. Lo  intentó hacer Jordan y fracasó. No, no es fácil asumir que ya no puedes rendir al mismo nivel que antes. Y mucho menos si la prensa y la afición te dicen lo contrario.

El mayor enemigo de Raúl han sido los entrenadores, la prensa y la afición, incapaces de pedir su suplencia y su retirada para mayor gloria suya. Porque si algo se le puede reprochar a Raúl en su carrera es que haya seguido jugando arrastrándose, casi literalmente, por los campos, dando una imagen de jugador empeñado en unos récords que son solamente eso, récords. Números absurdos que comparan los goles de jugadores como Zarra o Di Stefano con los de Raúl cuando éste ha necesitado el doble de partidos. Récords que comparan distintas épocas, distintas edades y distintos méritos.  Y récords que no han beneficiado al club puesto que la mayoría de goles de Raúl han sido goles sin importancia, sin capacidad resolutiva. Goles de esos que bien podrían marcarse en los minutos de la basura.

Son en definitiva goles por los que no recordaré a Raúl. Yo recordaré a Raúl por su primera y gran etapa en el Madrid. Le recordaré eternamente por su debut en el Zaragoza, la sensación que tenía de peligro inminente y sus “casi goles”; por su gol parecido al del Buitre  en Cádiz, contra el Atlético jugando con diez; por su gol, el aguanís, en la Intercontinental ganando el partido; o por sus dos goles contra el Manchester, pasando a la historia el primero de ellos como uno de los goles más espectaculares que he visto gracias a la soberbia jugada de Redondo y el desmarque de Raúl.

Esos goles, y no el del sábado, pasarán  a formar parte de mi memoria cada vez que alguien nombre a Raúl. El 7 blanco será para mí ese jugador eléctrico y goleador que creaba jugadas de peligro en cualquier lugar. El 7 blanco será por siempre ese jugador, y no el último que hemos visto: el de los churrigoles, el de los rechaces, el que se señalaba el número revindicativamente y con odio, el que se enfrentó en un pulso con el entrenador de España.

Mi recuerdo será siempre para aquel chaval que sonreía con ingenuidad,  y que formó parte de un bloque de ensueño que él mismo contribuyó a hacer más grande.

Raúl González Blanco: el fin de una era (II)

Primera parte

Su cuesta abajo lejos de ser un impedimento para Raúl, le hizo aún más fuerte, adquiriendo un poder desmesurado dentro de un vestuario tan jerárquico y difícil como el del Madrid. Avalado por sus 10 años en la élite y por su conocimiento del club, Raúl manejó el vestuario, apadrinando jugadores o crucificando a otros, apoyando a los entrenadores o dejándolos a su suerte. Sin mucho ruido, Raúl ha manejado el vestuario sabiéndose el más antiguo del lugar y el más importante de todos, por encima de entrenadores, presidentes o nuevas estrellas.

Hierro-Raúl

Hierro colocándole el brazalete de capitán a Raúl

Este modelo de club no era nuevo, y provenía sobre todo de la etapa en la que Fernando Hierro controlaba con mano de acero el vestuario, tanto en el Madrid como en la selección. Y Raúl lo adoptó como algo natural, casi incluso necesario para la supervivencia del club.  Uniéndolo a la vieja doctrina madridista de enseñar a los jóvenes los valores del club y su funcionamiento, Raúl se arrogó unas  obligaciones y derechos que estaban casi por encima del entrenador y del presidente. Consciente o inconscientemente, su poder era tan grande que incluso los jóvenes valores destinados a derribar la puerta, como él hiciese años atrás, se veían cohibidos y acorbardados.

Este modelo, ya exportado por Fernando Hierro a la selección, lo intentó consolidar Raúl, apoyado también por una prensa que reclamaba del 7 -de España por aquella época- un liderazgo que Raúl ya no podía ni debía asumir. Al menos futbolísticamente. El mismo liderazgo que no permitía que otros jugadores más jóvenes y con más calidad, velocidad y potencia, explotasen. El liderazgo a veces se tiene pero otras muchas veces se otorga. Hay jugadores que necesitan sentirse apoyados para liderar. Otros en cambio necesitan un liderazgo compartido.

Toda esta situación, que no es más que un ejemplo típico de gestión de recursos humanos, fue rápidamente interpretada por Luis Aragonés. El sabio, con muchos años a sus espaldas de jugador y de entrenador, conocía perfectamente el rol de los jugadores veteranos y de los jóvenes.  Y sabía que la influencia de Raúl incomodaba a otros jugadores y no permitía que los jóvenes liderasen un proyecto que contaba con más talento que nunca. Por eso, el sabio decidió que ya era hora de un relevo generacional. Y lo hizo de la única manera que podría hacerlo, eliminando al máximo exponente de una época, Raúl González Blanco. Su manera de actuar no era nueva y ya muchos años atrás se hizo algo parecido con la quinta del buitre.

Y sin embargo, nunca una decisión  de un entrenador ha sido tan discutida y traumática para una selección de fútbol. La eliminación del que tiraba del carro suponía poco menos que dejar el carro a la buena de Dios. Sin líder, sin referencia, parecía que España se quedaba huérfana del que muchos consideraban el único capaz de llevar a la selección al triunfo, tal y como lo hiciese en el Real Madrid.

Por el camino, muchos se olvidaban que Raúl no había liderado al Madrid al estilo de Maradona con Argentina o Nápoles, si no que más bien lo había liderado al estilo de Pelé con Brasil, junto con otros grandísimos jugadores. Como Pelé con Garrincha, Didí  o Zagallo y otros jugadores de primer orden mundial, Raúl contó para liderar al Madrid con jugadores tan carismáticos como Fernando Redondo, Fernando Hierro o Roberto Carlos primero, y con Luis Figo o Zidane después.

Se trataba por tanto de un liderazgo compartido que no sólo ejerció Raúl, y sin el cuál seguramente Raúl no habría pasado a los anales de la historia como no lo hicieron muchos otros delanteros con más cualidades que él. El 7, supo sin embargo aprovechar sus oportunidades y fue capaz de rendir incluso por encima de su capacidad y de sus limitados recursos. Raúl sería el ejemplo de empleado terriblemente eficiente, que con pocos recursos es capaz de sacar adelante el trabajo brillantemente. Raúl fue capaz de exprimir su capacidad competitiva hasta la extenuación, hasta el absurdo incluso, contabilizando récords, cargados de valor histórico pero carentes de épica y de importancia real para el día a día del equipo.

Raúl González Blanco: el fin de una era (I)

El sábado Raúl González Blanco marcó su penúltimo gol con el Real Madrid y quizá jugó uno de sus últimos partidos. No sabemos cuántos jugará hasta saber exactamente el alcance de su lesión, pero si sabemos que es capaz de marcar su último gol en cualquier momento. La manera de celebrar el gol y el hecho de que se llevase el balón del partido nos hace pensar que Raúl podría estar pensando en su marcha del Real Madrid.

Soy de esos definidos como antiraulistas, a pesar de que en mi tierna infancia mi padre me dijo que no fuese antinada ni dijese la palabra odio. El antiraulismo no es más que una corriente que reniega del status quo y del inmovilismo que muchas veces atenaza nuestras sociedades y por extensión el fútbol. No hay nada tan nocivo como quedarse en el pasado  y rememorar viejos éxitos sin ser capaz de evolucionar. Y eso es justamente lo que ha representado Raúl todos estos años, el éxito pasado y el fracaso presente. Porque si el 7 representa para muchos madridistas las tres copas de Europa y uno de los periodos más brillantes del madridismo, también debe representar un duro periodo de consecutivas eliminaciones en Europa y un mediocre e indeterminado juego en la liga.

Raúl  quemó etapas en su juventud tan rápidamente que pasó de ser un chaval aficionado al fútbol a un curtido futbolista. Pasó de joven promesa del Real Madrid, promesa del fútbol español, delantero titular del Real Madrid, jugador referencia del Madrid, jugador referencia de la selección hasta ser uno de los jugadores más destacados a nivel internacional en apenas dos años. Su ascensión fue tan fulgurante que apenas le dio tiempo a pasar los periodos de dudas propios de cualquier joven que ha de ganarse su puesto. Raúl se asentó como delantero titular del Real Madrid con tal contundencia que parecía que su capacidad goleadora y de liderar el equipo iba a ser eterna.

Raul-Romareda

Debut de Raúl con 17 años en la Romareda

Y sin embargo, su ascensión fue tan rápida como lento su descenso. Y no porque no hubiese señales inequívocas de su menor rendimiento, sino por la cobardía e incapacidad de muchos entrenadores que seguían viendo en el 7 al que debía liderar el Madrid. Un equipo que contaba con jóvenes promesas que veían como se les comparaban, no con el Raúl de entonces, sino con el primer Raúl, que con 17 años derribó la puerta, no ya del filial sino del tercer equipo con una fuerza no vista hasta entonces. Un Raúl que ya no era la ni la sombra de aquel chaval imberbe, que parecía electricidad pura y que fue capaz de anotar una veintena de goles jugando por la banda izquierda.

Era aquel Raúl una década después, un calco al mismo Butragueño que se había visto obligado a retirarse, empujado precisamente por éste. La diferencia era que ningún entrenador se atrevió a apostar por jugadores más jóvenes a pesar de la evidencia del ocaso del 7 blanco que a pesar de su bajo rendimiento seguía metiendo goles, más por la inercia de jugar todos los minutos de delantero titular que por jugadas propias. Ya no era un delantero que se crease sus propios goles. Sin apenas velocidad, sin regate  y sin potencia, Raúl vivió del área como un rematador cualquiera, como un vulgar jugador que necesita sus goles para justificar su sueldo y no como un delantero titular de un Real Madrid que siempre requiere un rendimiento entre los 5 mejores del mundo.

Con todo,  sus goles y sobre todo su pasado, su jerarquía y ascendencia sobre prensa y afición sirvieron para mantenerle en la titularidad a pesar de hacer muchos menos méritos que otros jóvenes que con muchos menos minutos creaban más peligro, juego y goles. Cegados por sus records y con el recuerdo de algunos de sus maravillosos partidos como aquel 2-3 en Old Traford o su primer gol en el fondo norte del Bernabeu, los periodistas, los aficionados, madridistas o no, y lo que se llama el entorno siguió apoyando incondicionalmente a un jugador que lo había sido todo pero que estaba camino de una más que evidente cuesta abajo.

 Raúl González Blanco: El fin de una era (II)

La hora de los valientes, Raúl al banquillo.

Para Pelegrini hoy es el día D. Ha llegado la hora de los valientes y Pelegrini tiene que demostrar si ha venido para quedarse o si por el contrario formará parte de la larga lista de entrenadores que ha desfilado por el Real Madrid en los últimos años.

Raul+Gonzalez+Manuel+Pellegrini+Real+Madrid+WALRU3neHAjl

Raúl y Pelegrini en el banquillo

En cuanto se ha visto contra las cuerdas no le ha quedado mas remedio que dejarse de paños calientes y empezar una revolución que el Madrid necesitaba desde hace mucho tiempo.

Descartado Guti por su enésima insubordinación y por su lamentable actuación en el terreno de juego contra el Alcorcón (su entrada no tenía otro fin que borrarse del partido), le ha llegado la hora a Raúl Gonzalez Blanco, el gran capitán, el mito, el hombre de los récords, la enseña blanca, el símbolo del Real Madrid y sobre todo, el gran lastre.

Son ya muchos años viendo a Raúl arrastrarse por el campo, valiéndose de sus muchos minutos para meter goles y por el camino hundir la carrera de muchos jóvenes jugadores (Owen. Robinho,Baptista,Huunteelar..). Raúl lleva sin tener un promedio goleador decente desde el año 2003. Han pasado ya 6 años, y hemos visto como ya no es aquel jugador que regateba, tenía velocidad, tiro y daba miedo a los defensas.

Ahora se ha convertiro en un jugador que seguramente no sería titular en ningún equipo serio de primera división, y que se vale de su tremenda influencia en el vestuario y en el club para asegurarse minutos.

Son muchos los datos estadísticos y promedios goleadores para ponerlos en este post.Todos sabemos que Raúl marca los goles fáciles y que jamás podría marcar por ejemplo los goles que marcó Higuaín el fin de semana pasado. No tiene la frescura que si tenía cuando debutó y cuando sentó en el banquillo a Butragueño.

Como él, muchos otros antes han visto como jóvenes con más fuerza le arrebataban la titularidad y no ha pasado nada. Es ley de vida y ni Raúl ni la prensa deberían hacer un mundo de ello. El mismisimo Di Stefano tuvo que marcharse al Español enfadado porque ya no era titular. No se trata por tanto de plantear un debate entre raulistas y antiraulistas, se trata por el contrario de conocer la realidad del fútbol y de la vida. Los jóvenes piden paso y Raúl hace tiempo que viene estorbando.

De otra manera no se explicaría que el delantero titular del Real Madrid no fuese titular con su selección. ¿Alguna vez ha pasado eso? ¿es posible que el delantero titular de un grande lleve 3 años sin ir a la selección?¿Alguien considera que Raúl es acaso uno de los 10, 20,30 o 40 mejores delanteros del mundo?Si es así ¿porque no juega en su selección?

Ha llegado la hora de jugársela con los jóvenes y empezar a construir un equipo dotado de gente con ilusión, fuerza, técnica y velocidad.

Esta noche en San Siro, veremos si Pelegrini tiene lo que hay que tener para desraulizar al equipo.YA ES HORA!

Guti, la eterna promesa (2)

Después de mi primer post sobre Guti he tenido la oportunidad de comentarlo con varios amigos, continuando con la polémica en una especie de lucha entre el yin y el yan. Me gustaría continuar con mi análisis aprovechando otras dos victorias sin Guti, invitando eso si a sus defensores a argumentar con datos,opiniones, estadísticas o anécdotas.

Guti

Guti como capitán del Real Madrid

Ni que decir tiene que Guti tiene una gran calidad, punto que no creo que nadie niegue.Eso si, no  le ha servido para ser titular en el Madrid, ni para que haya habido algún club dispuesto a pagar  un buen dinero por él, ni siquiera para que algún seleccionador apostara por él. Y todo porque Guti tiene un estilo que es insostenible hoy en día. Los jugadores deben atacar y defender por igual, tipo Nedved o Sneijder en menor medida, o más fácil, como lo hace el Barcelona. Jugadores como Henry que no tiene nada que demostrar, o Xavi, Iniesta y el mismísimo Messi se esfuerzan en defensa. Por no hablar de Etoo que no ha parado de correr desde que salió de Africa. Como dijo correr como un negro para vivir como un blanco. Pues eso.

 Al único jugador que no le vi correr fue a Ronaldo. Pero la mera comparación con Guti me parece obscena. Ha sido el mejor delantero que he visto y seguramente veré. Potente y con calidad como pocos, y sin duda el más letal.

 Por buscar un estilo de juego  de jugadores en torno a los cuáles gire el fútbol citaría a Zidane. Que en los últimos años defendía poco pero que lo hizo, y mucho en la Juventus.Por supuesto, Zidane ganó el solito una champion league, y con el balón en sus pies se paraba el futbol. Otro mundo también.

 Así que me quedan pocos jugadores parecidos. De la Peña y Valerón. Ninguno ha triunfado, aunque el segundo tuvo sus momentos de gloria en la triste eliminación de la Champion del 2003-2004, perdida en semifinales contra el Oporto (increíble partido contra el Milán). Además ha sido santo y seña del Depor, y 45 veces internacional con la selección española.

 Cuando intento pensar a quien quitaría en el Real Madrid para que jugase Guti no encuentro un sustituido. Entendiendo el 4-4-2 como sistema, solamente puede participar por alguno de los 4 supuestos titulares del medio: Lass, Gago Robben o Sneider. ¿Alguien quitaría a los dos primeros a cambio de uno o dos buenos pases y 8 o 9 balones perdidos? Si alguien da equilibrio son estos dos. El primero ya ha demostrado sus características  robando un balón cada 9.53 minutos y con una pérdida cada 25 minutos. Los números de Gago son algo peores, roba un balón cada 12 y pierde cada 13 minutos respectivamente. Los números de Guti en este apartado son de 1 recuperación cada 23 minutos y una pérdida cada 9 minutos (durante el año pasado fueron de 101 balones recuperados y 261 perdidos en 2413 minutos)

 Robben como titular es imprescindible y el único sería Sneider, que si bien no está a su mejor nivel garantiza defensa de su banda, lucha, y algún buen pase o gol a balón parado. Puestos a comparar lo más parecido es Van der Vart,  quien visto lo visto le tendrá que disputar el puesto.

 Con todo ello mucho me temo que Guti se retirará como empezó, prepotente y arrogante. Y digo me temo, porque aunque desde luego soy uno de sus grandes detractores, me habría encantado haber podido aplaudirle como lo he hecho cientos de veces con Raúl. Podría haber sido como Xavi, que sin ser potente ni alto se ha convertido en el eje del Barcelona y de España. O como Iniesta, asentado en la media punta o de interior izquierdo o derecho. ¿Pero realmente es posible comparar a Guti con estos dos cracks?

 En todo caso, es una pena que uno de los jugadores españoles más talentosos de la última década haya desperdiciado la oportunidad de convertirse en una leyenda. El ejemplo lo tenía muy cerca, Raúl González Blanco, que con la mitad de calidad, velocidad normalita, potencia justita también, pero eso si una inteligencia y competitividad fuera de lo normal, se ha convertido en el máximo goleador en la historia del real Madrid y en un símbolo madridista.

De Lunes, 26 de enero y mas resaca

1)El Real Madrid volvió a ganar, y volvió a aburrir. También volvió Raúl, el que nunca hace nada.Fiel a su cita. Mala cosa para el Madrid si depende sólo de Raúl.

2) El Atletico ya no depende de nadie. Ni de Aguero que me huele a un nuevo caso Torres, ni de Forlán ,Maxi, ni tampoco de Aguirre que parece más fuera que dentro. Si estuviese Gil…al menos nos habríamos divertido fuera de los terrenos de juego porque dentro…

3)Sevilla,Valencia y Villarreal pincharon sus partidos, pasando de perseguidores a perseguidos.Lo curioso es que los primeros son el Atletico y el Málaga. ¿Y esta es la mejor liga del mundo? El Barcelona juega y los demás miran

4) Va de Canarios, Valerón volvió a ser titular 1000 días después y Sergio Rodriguez por fin despega. Ya sabemos que los canarios van a su ritmo pero desde luego Sergio se lo ha tomado con mucha calma!

5) El que no se lo toma con ninguna calma es el Barcelona de Messi que a este paso sentencia la liga en marzo.vaya una liga aburrida!!

6) La que si ha aburrido y decepcionado ha sido la selección española de balonmano. Fue tan fácil contra Cuba y Kuwait que decieron bajar el pistón y se pasaron de tuerca. Siempre nos quedará el fútbol, quien lo diría antes de la Eurocopa!!

7)Me aburro y mucho también  con el señor Laporta. Habla de desestabilización desde Madrid. Si quiere guerra la tendrá, mañana mandamos a Calderón,Nanin y el resto de la tropa! Y dos huevos duros!!

8 ) Quien lo va a tener muy duro y difícil es Nadal. Murray,Djokovic y Federer van en busca del ansiado número 1. Hasta ahora ha ganado fácil, pero sólo es un aperitivo.

9) Para aperitivos los dos goles de KaKá.Es sólo una muestra de lo que hará en el Madrid.O en el Milán, Manchester City o donde nos digan los periódicos.

10)La última noticia de los periódicos es que un tal Cacá también está en paro. Parece mentira lo que hacen sólo dos letras. A quien se le ocurre intentar triunfar con ese nombre!!!